Prólogo

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Pedro volvía a su casa, casi a la misma hora en la que el sol se ocultaba entre las montañas. Solía tocar la guitarra todo el día mientras recitaba sus poemas bajo los intensos rayos del sol, razón por la que dicha actividad cada vez le resultaba más difícil. Pero pensaba que solo debía aguantar hasta juntar el dinero suficiente para pagar a un representante de su música. Y dicho trabajo tenía su parte buena también, gracias a que tocaba en la entraba de la plaza del comercio conoció a muchas personas que lo ayudaron, directa o indirectamente, para llegar a tener su propia casa.

Todos en el pueblo tenían el título de ser amigo de Pedro, y eso estaba bien para él, porque hablar con su gente hacia más llevadero el tener que aguantar tantas horas. Cuando eso no fuera suficiente, solo debía abrir la puerta de su casa al regresar, para encontrar a su esposa sentada en el living esperando su regreso con una sonrisa mientras se tocaba su enorme panza.

El hombre siempre sonreía al verla y cuando se acercaba para verse reflejado en sus ojos sentía que sus energías volvían. Puso una de sus manos en su vientre tomando a la vez las manos de Alma que reposaban ahí. Coloco su otra mano en su mejilla para darle un beso profundo y lento, pues siempre la extrañaba cuando no estaba a su lado. Después se agacho mirando su panza con cariño y le propino un beso corto debajo de su obligo.

—Siempre me patea a esta hora, creo que sabe también cuando llegas. —Él sonrió divertido, tanto por su comentario como por el pensamiento fugaz de que iba a tener un hijo travieso y lleno de energía. Deseaba que para entonces tuviera más tiempo libre para jugar juntos los 3.

Se colocó de pie y volvió a darle otro beso en sus labios.

—Hoy traje algo muy especial —pronunció al separarse para luego abrir su bolso y saca un libro de cuentos ilustrado a mano—. Finalmente el artista termino de encuadernarlo. —Lo extendió al alcance de sus manos. Alma lo toma con mucho cuidado sabiendo lo importante que era eso para Pedro.

—El Flautista de Hamelín. —Leer su título en voz alta, mientras miraba su portada de un chico tocando ese instrumento.

—Ya no puedo esperar para leérselo. —Se posicionó a su lado dejando que su esposa reposara su cabeza en su pecho.

Ambos se quedando viendo el libro sonriendo. No sería el único libro de cuentos que le comprarían a su hijo pero este iba a tener un lugar especial en su habitación, porque era una historia que había pasado de generación en generación en la familia de Pedro, y ahora dicha historia los ha alcanzado hasta el presente...



N/A: Doy por inagurada esta historia xD La fecha del primer capítulo se anunciada luego por mi pagina de facebook. Nos vemos!!!

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⏰ Last updated: Jul 08, 2023 ⏰

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