¡Dioses Griegos!
No me creo que vuelvo a confundirme. A pensar seguido, otra vez, en vos.
Volver a pensar en vos me hace sentirme feliz. Nerviosa. Insegura. Y a la vez, valiente.
Y ahora no sólo sos vos, ahora se retomó las intrigas e intereses en personas que no debería ni verles. Ni atraverme a pensar en esas personas.
Dioses.
Porque me pasa esto a mí, ahora.
Otra vez.
Cuando creí haberte dejado atrás.
¡Después de más de tres años de haber declarado dejarte atrás de una vez por todas!
Y así dejar de sufrir por algo que nunca sabré si pudo ser real o si aún puede serlo.
Pero hoy todo queda resuelto.
Todo.
A la merced de una orden mía al francotirador, en posición desde el piso seis a una calle de tu edificio y junto a otros cinco de ellos posicionados para matar a tus complices, los que los persiguen en cada centímetro que hagan.
Siendo que te lo mereces, merecen. No sólo me amenazas a mí. También a toda la nación.
Después de años, hoy todo se acaba.
– Disparen.
YOU ARE READING
Relatos Daler
RandomSon relatos de un "capítulo" de diversas categorías o temas en general. Cosas que se me van ocurriendo y quiero compartir. ©Los derechos de autor están reservados.
