Trabajaba de guardia y aún trabajo en el mismo lugar desde hace 20 años, pero ahora realizando otra función o labor. Trabajo para una cadena de supermercado de renombre mundial pero cuando sucedió el acontecimiento aun esta empresa era de dueños chilenos.
Esa semana estaba de turno noche y ocurrio un día Sábado, me dirijo a mi puesto de guardia que en esa hora el reloj marcaban las 2:00 am y debia esta allí hasta las 4:00. Mi puesto quedaba en un sitio eriazo que pertenece a la empresa. En el lugar habían un par de container que hacian de Taller de Mantención. Entre medio de estos quedaba uno bajo techo, pero a interperie.
Teniamos una sillas para poder estár comodos y no estar de pie en todo momento, salvo cuando revisabamos los perímetros del lugar para evitar ingresos no deseados. En un momento me siento y, al rato, me vence el sueño. Comienzo a soñar que estaba en el mismo sitio acompañado de dos compañeros de labores conversando sobre la vida, el trabajo, etc. Pero, el lugar estaba diferente a la "realidad", no existian las paredes o panderetas como le llamamos aca, están formadas por cierros de hormigon montados sobre pilares. La cosa es que habia mas vegetación, árboles que ya no existen en la actualidad. En el sueño estaban los container. Y hacia el horizonte podiamos ver los cerros, lomas, jardines. Cuando, de repente, Cristian, un compañero, se percata que desde una loma a lo lejos zigzageante se veia una ilera de fuego bajando. Paso un tiempo relativo de observacion. Hasta que nos dimos cuenta que se venia acercando hacia nosotros. Cristian y Patricio (un supervisor), al ver esto que para ellos y para mí no era normal.
Comienzan a decir "¡Vamonos, vamonos!" y me comienzan a tirar del brazo. Para quenlos siguiera. Era tal su insistencia que se persivia el miedo que sentian. Yo tiraba de mi brazo para que soltaran recuerdo decirle "¡Déjame, quiero ver, quiero ver!". Cuando la ilera de fuego estuvo ya definida a nuestros ojos, pudimos ver que se trataba de un cortejo fúnebre, y mis acompañantes salieron corriendo dejándome solo en el lugar. Debo decir que nunca sentí miedo, pero si unas ganas muy fuertes de presenciar lo que se nos avecinaba. El cortejo era para nuestra epoca muy raro y a la vez un poco tétrico, ya que las personas que iban en él no tenían vestimentas actuales, si no, más bien, ropas del siglo XVII tipo damas antiguas.
Allí, las personas pasaban sin preocupacion, mas bien sentian la pena de la perdida de quien llevaban en el feretro. Por eso creo no se percataban de mi presencia. Yo las veia bien definidas, podia ver sus rostros sus gestos, podia apreciar la manos, pero a la vez eran como espectros de gases o como nubes.
De repente, dos figuras se separan del cortejo se me acercan eran mujeres del grupo, muy altas (y eso que yo mido 1,80 de alto), de trajes blancos largos y anchos, no les veia el rostro, ya que se les tapaba la cara (no recuerdo bien si era el cabello o era un velo).
Me inclino mas a que era su cabello. Cuando escucho en mi mente unas voces susurrantes, una invitacion a seguirlas, ya que, como conte, no ví sus rostros, por ende, sus bocas tampoco. Sentia esas voces susurantes de "Siguenos, vamos, únete" que me invitaban a segir el cortejo fúnebre. Algo en mi interior me alertaba y me decia que si aceptaba ellas me llevarían y no tendria retorno y no despertaría mas de mi sueño.
En ese momento les digo: "Miren, aquí tengo unas sillas, sentemonos, hablemos". Era lo que se me ocurria para poder cambiar su invitacion.
La noche estaba fresca, yo respiraba muy ondo y les decía mirando el cielo nocturno: "La noche esta muy linda para conversar" sentemonos mejor y disfrutemos de una buena conversacion.
Cuando termino de decir esto, mi rostro estaba mirando hacia un taller de camiones que se encontraba próximo al sitio eriazo, justo enneae lugar el cortejo fúnebre se desvanecia. Hasta desparecer.
Despierto. Terminado el turno, todos mis compañeros y yo nos juntabamos a desayunar antes de irnos a casa.
Se me ocurre contarles el sueño, obvio no faltaron la bromas. Esto sucedio un sabado de noche y nuevamente volvíamos al turno de noche ya el domingo a las 21 horas.
Cuando llego, me dirijo a la zona de casilleros subiendo la escalera, me encuentro con un colega que me dice: "Nahuel, ¿te acuerdas del sueño que nos contaste?" Asiento con mi cabeza. "¿apuesto a que no sabes quien fallecio anoche?" respondo que no.
Me dice: "Fallecio el Tío Perez...". El "Tío Perez" era un trabajador conocido por todos, era de avanzada edad y estaba encargado del taller de camiones. Fallecio debido a un resfriado mal cuidado, y su deseso ocurrio cerca de las 03 am de esa noche en su casa. Estos sueños son recurrentes en mi persona. Este sueño es el mas significativo por como ocurrio ademas de guardar en mi mente tantos detalles que les narre.
Gracias por llegar hasta el final.
VOCÊ ESTÁ LENDO
No te Duermas Hoy
ParanormalDormirse en el trabajo puede traer algunas consecuencias que guardaras por siempre en tu memoria.
