Presente:
Mamá, ya vuelvo, saldré con Jane – le dije, más bien le grité mientras bajaba de las escaleras
-Ten cuidado – dijo ella en respuesta desde su habitación – vuelve antes de las seis, debes ayudarnos a empacar
Estaba muy emocionada por pasear con toda libertad, mis padres eran muy protectores con eso de salir mientras no fuera con ellos.
No los culpaba, la situación que se vivía aquí y en todas las partes del mundo les daba la razón. Los nuevos cambios que se estaba dando en todas las naciones para que cada lugar tuviera su propia autonomía y que los ciudadanos pudieran por fin tener realmente voz y voto resultó en enfrentamientos de diferentes grupos de rebelión ya sea a favor o en contra. Una revolución que paulatinamente fue haciéndose global.
Así que por estos días las cosas no estaban muy tranquilas que digamos, un disturbio aquí, un motín por allá. Las noticias, en radio y televisión, hablaban de revueltas. Desde hace años no se escuchaba sobre el cantante de moda, o la popularidad de la música en las listas, como en los viejos tiempos según mi mamá.
Solo había cabida para la política y el contexto de levantamientos que todos vivíamos ya sea por una o por otra causa. Pero siempre buscando lo mismo: igualdad.
Sí me lo preguntan, yo estaba totalmente de acuerdo. Digo no es que vivamos en un mundo muy justo que digamos, donde las boutiques estaban llenas de ropa de diseñador y de tela fina, en un lugar donde la población apenas si podía pagarse algo decente que comer o donde personas se cubrían de frío con el mismo abrigo que llevaban desde hace años.
Pero esto era algo que se venía venir, después de todo, ¿Cuánto podían soportar las personas vivir en un estado de desasosiego por saber si tendrán dinero suficiente para comer, o si les alcanzará para pagar la hipoteca de su casa o la educación de sus hijos? En un momento u otro tenía que estallar la bomba y que todos reaccionaran.
Realmente aún no queda claro cómo empezó todo, lo único que esperaba era que las cosas realmente cambiaran para bien. No como las guerras que narran los libros de historia que a su término siempre era igual, una minoría acababa por tomar el poder y explotaban a los demás, de una forma más sutil que otra.
- De acuerdo – dije feliz, y salí corriendo hacia la puerta, Jane me esperaba para salir de compras un rato. Bueno, esa era la forma imaginaria que pensaba, ya que comprar, lo que implica esa palabra, no lo hacíamos, muchas familias, incluyendo la mía, ahorrábamos todo para tener lo necesario, educación, salud, y comida. Así que lo que hacíamos prácticamente era perder el tiempo paseando por allí, viendo las tiendas abiertas sin nada de clientela, como dije el ambiente no estaba para eso.
- Me alegra que hayas convencido a tu mamá de que te dejara salir, quién sabe por cuánto tiempo nos dejaremos de ver Cynthia – dijo Jane al tiempo que enlazaba nuestros brazos
- No será por mucho, ya verás, de todas formas tienes mi correo, podemos contactarnos cada vez que quieras.
- Hay amiga te extrañaré
- Yo más
- Lo sé, lo sé, causo ese efecto en las personas – dijo con arrogancia y comenzamos a reírnos.
Ella casi me llevó a rastras para entrar a un local de artículos en rebaja, empezó a pasar sus manos recorriendo toda la ropa que colgaba perfectamente en las paredes y demás lugares de la tienda.
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Lección o lucha - Iniciación: entre la verdad y las sombras
Science FictionUna pelea o una lección. Encontrándose de la manera más inesperada Cynthia se ve envuelta en una situación de la que le será imposible escapar. Deberá mostrar su valor, su lealtad y su coraje. Por que andar a ciegas nunca traerá nada bueno. Una luc...
