Hoy es mi primer día de clase, hace una semana que me mudé a este pueblo, bastante pequeño, pero así puedo aislarme de la muerte de mi familia, tras perderlos, me dediqué a vagar de ciudad en ciudad, pero, decidí mudarme a este pequeño pueblo porque no hay nada en él que me recuerde a mi familia.
Al llegar al instituto, el cuál es bastante pequeño, me dirijo hasta mi aula, solo hay 1 por cada curso, por lo que ni siquiera hace falta que nos digan a cuál hay que ir.
Al llegar a mi aula me siento por atrás, ya están la mayoría de asientos ocupados.
- Bienvenidos un año más a este instituto, espero que tengáis un - dice el profesor antes de ser interrumpido por alguien abriendo la puerta - Llegas tarde Ziessel, el primer día.
Ziessel viene a la parte de atrás y se sienta a mi lado, yo que quería estar sola y se ve que aquí no se puede.
- Bueno, espero que este año os vaya bien, y ya sabéis que si algún día os pasa algo, podéis acudir a vuestros profesores para pedir ayuda - explica.
- ¿Suele pasar algo? - pregunto susurrando, al menos, trataré de sacarle lo bueno a que se siente aquí.
- Aquí pasan muchas cosas - responde también susurrando.
A lo mejor este pueblo no ha sido mi mejor decisión, yo sólo quería alejarme de los problemas, y empezando así, no tiene pinta de que haya pocos, no avisarían de esto si fuesen cosas buenas.
- Bien, por hoy solo os comentaremos los horarios. - dice entregando unas hojas - Recordad, tendréis que traer el material, ya sabéis que los castigos aquí son severos, ya que el entorno nos lo permite.
Vale, definitivamente no pienso cagarla, con todo lo que han dicho, no tengo ganas de saber qué clase de castigos serán.
- Mañana no se aplicará esta norma. - avisa - Dado que ninguno de ustedes sabe qué material hay que traer a cada asignatura, la norma aplica desde la semana que viene, pero os recomiendo iros acostumbrando.
- ¿Eres nueva? - pregunta Ziessel cuando se va el profesor.
- Sí, me mude al pueblo hace una semana - respondo.
- Te puedo enseñar un poco el pueblo, si quieres, claro - ofrece.
- Gracias. - digo - La verdad es que creo que me vendrá bien saber todo lo posible.
- Ni te imaginas - dice sonriendo.
- Acabo de llegar y ya estáis logrando que me dé mala espina estar aquí - digo.
- Tranquila, nunca pasa nada grave. - dice guiandome a la salida - ¿De qué problemas huyes?
- Nada relevante en realidad - respondo.
- Nunca huimos por algo irrelevante - comenta.
- Pues yo sí, ¿algún problema? - pregunto.
- Ninguno, es solo que sospechaba que me mentías - dice.
- ¿Qué ha pasado aquí? - digo corriendo hacia un cuerpo - Lo han desgarrado, ¿en serio de esto dices nada grave?
- Estarás a salvo, te lo prometo. - dice Ziessel - Creo que hay un sitio que será importante que veas.
- ¿Por qué debería fiarme de que me lleves a cualquier parte? - pregunto desconfiada.
- Porque hasta ahora lo has hecho - responde.
- Pero hasta ahora no te había visto reaccionar a un cuerpo desgarrado como si fuese lo más normal del día - digo.
- Reacciono así porque aquí lo es. - dice poniéndose seria por primera vez - Está bien, te diré adónde vamos, al lugar de los castigos, no quiero que te pille por sorpresa si te mandan allí.
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El Pueblo Misterioso (Parte 1)
FantasySe trata de una joven que llega nueva a un pueblo, tras la muerte de sus padres, al fin encontró un lugar que no la recuerde a ello, pero ese lugar no era tan tranquilo y agradable como ella creía antes de llegar.
