Elevación, una novela corta de Stephen King y la película "El increíble hombre menguante" dirigida por Jack Arnold reflejan de manera distinta la continuidad de la vida y lo cósmico, es decir, la infinitud del universo en el que habitamos y la relación con lo espiritual (la idea de Dios). Por un lado, "El increíble hombre menguante" hace que nos preguntemos si realmente somos tan grandes como creemos y por otro, Elevación hace que reflexionemos sobre el peso de las cosas a la que nos enfrentamos día a día. Sobre todo, ambas juegan con la pregunta ¿qué pasará con nuestro ser cuando finalice nuestro tiempo en esta tierra? ¿verdaderamente morimos? Y si fuera así, ¿qué dejamos en este mundo cuando nos vamos, si es que nos vamos? En la presente monografía se pretende analizar cómo se configura la idea de lo cósmico en ambas obras. El marco teórico elegido es multidisciplinario, ya que decidí darle un enfoque desde lo teórico relativo al universo, a lo religioso y lo biológico.
El increíble hombre menguante
Primeramente, analizaremos "el increíble hombre menguante" de Jack Arnold, pero antes de comenzar es preciso destacar que el cosmos refiere al universo, al mundo en su totalidad y como un todo, el conjunto integro de la materia infinita que se mueve en el espacio y en el tiempo, con la Tierra, el sistema solar y las galaxias. Y adherimos a las cuestiones que plantea Isaac Asimov (2012) ¿El Universo se extiende hasta el infinito o tiene un fin en alguna parte? No existe mente humana capaz de concebir el tamaño del Universo, ni siquiera de imaginar la insignificancia de nuestro entorno físico al lado de él. Entonces, desde un punto de vista analítico, la película reflexiona sobre esto al final de los eventos del protagonista.
Recordemos que Scott es el personaje principal y debido al desafortunado evento de toparse con una nube radioactiva, empieza a sufrir una anomalía que provoca que cada vez tome un aspecto más pequeño. Yo divido las transiciones de él en tres momentos, primero con su tamaño real, luego, con su tamaño de enano promedio y finalmente, con el mismo tamaño de la araña.
Podemos ver que en todas las transiciones, el protagonista está lleno de miedo y angustia por hacerse más diminuto. Sin embargo, las últimas escenas no son meros eventos aislados, sino más bien, pelear con la araña significa pelear con sus temores a desaparecer. Recordemos que en el minuto 56:45 Scott dice "mi visión hasta donde alcanzaba la vista era una inmensa zona hostil en el tiempo y en el espacio [...] pero si el hombre había conseguido dominar el universo del sol, yo dominaría el de la oscuridad". Con estas palabras podemos ver que él ya no se identifica como a un "hombre", pero está decidido a batallar por el lugar y una vez vencida la araña, él llega a su punto de reflexión máximo,ya que en la escena final el protagonista nos dice lo siguiente:
Entonces, comprendí el enigma del infinito. Había pensado dentro de los límites de la dimensión humana que la existencia tiene principio y fin, pero esto es un concepto humano no divino. Desapareció el miedo y se convirtió en aceptación, para dios no existe el cero, yo sigo existiendo.
Vemos que Scott, finalmente comprende que creer que el hombre es el ser más grande que existe, es una ilusión, ya que más allá de la tierra hay miles de galaxias que no conocemos y con esto, adherimos al crítico Domínguez (2019) "para comprender la naturaleza cósmica debemos lograr la unidad de la ciencia abandonando la visión antropocéntrica moderna relativa a la explicación y comprensión del mundo por separado" (p.10). El hombre menguante acepta que seguirá haciéndose más pequeño. En cierto sentido, quizá podría ser un viaje a los orígenes de la humanidad, ya que los primeros organismos que poblaron la superficie terrestre fueron seres unicelulares que luego pasaron a ser más complejos (Curtis, 2008).
Elevación
Ahora, pasando a Elevación de Stephen King, el título de la obra de King nos da pie a reflexionar sobre la palabra "elevación". El significado no solo puede referirse al resultado de subir o levantar, sino también puede interpretarse como una elevación espiritual, es decir, la parte inmaterial del ser humano. Debido a que nuestro protagonista Scott Carey sufre una extraña enfermedad, pierde peso sin parar. Lo curioso es que no importa qué lleve encima, todo se eleva con él. Scott espera el día en el que su peso sea cero para elevarse al universo. Sin embargo, en el transcurso de esa espera, él decide ayudar a sus vecinas a poder ser aceptadas en la localidad de Castle Rock. Metafóricamente, el narrador nos presenta esa pérdida de peso en paralelismo a lo que sería una enfermedad terminal.
Sin embargo, a diferencia del Scott de Jack Arnold, el Scott Carey de Stephen King en ningún momento siente miedo. El protagonista nos dice sus sentimientos: "Y algo más. ¿Felicidad? ¿Se trataba de eso? Sí, decididamente. Quizá pareciera descabellado, pero sí. Tenía la innegable sensación de que había sido elegido de algún modo" (King, 2020, p. 50). Claramente, en este discurso, se supone la presencia de un ser superior, ya que él siente que alguien lo eligió, además, se puede decir que esa "elevación", que nos da el título de la novela, es intelectual, ya que él logró comprender al universo en su totalidad: "Pensó que había descubierto una de las grandes verdades de la vida (y que hubiera preferido ignorar): lo único más difícil que despedirse, kilo a kilo, de uno mismo era despedirse de los amigos" (King, 2020, p.85).
Entonces, podemos interpretar que hay dos planos presentes, uno espiritual debido a que la narración nos sugiere la idea de una fuerza superior y la comprensión de la condición terminal del personaje. Wernher von Braun (1963), planteaba que lo espiritual y la científico no eran independientes uno de otro. Con esto, puede interpretarse que Scott llegó al nivel máximo de conocimiento y comprensión, sabe que un día tendrá que dejar la tierra, pero dejar la tierra no implicará desaparecer, sino encontrar otra forma de vivir en algún lugar de este inmenso universo.
Conclusiones finales
Como conclusión final, antes de terminar, quisiera recordar la cita mencionada en la novela de Stephen King: "el pasado es historia, el futuro es un misterio" (p.46). Además, es relevante mencionar que al principio de este trabajo planteamos la pregunta ¿Verdaderamente morimos? Entonces, con lo expuesto, diría que la película nos deja en claro no, nunca podríamos desaparecer. El Scott de Jack Arnold nos dice que el universo es infinito y que el cero no existe para Dios, por más que él siga encogiéndose siempre habrá un mundo para habitar con nuevas adversidades. El protagonista de la película va en camino hacia los principios de nuestra historia evolutiva, es decir, podríamos imaginar que algún día será tan pequeño que volverá a los tiempos en donde la vida en la tierra eran entidades unicelulares.
Por otro lado, el Scott de la novela de Stephen King si llega al peso cero, sin embargo, no es para desaparecer. En la introducción de esta monografía, habíamos planteado la pregunta: ¿Qué dejamos en este mundo cuando nos vamos, si es que nos vamos? Bueno, para ser certeros, aunque Scott se va físicamente de la tierra, logra dejar una huella en sus amigos. Con su partida hacia el espacio y las estrellas, podríamos decir que él cambia de universo. Metafóricamente, el protagonista logra dejar lo mundano para estar más cerca de los dioses, es decir, en términos de Domínguez (2019) logra despegarse de lo material y elevarse a lo espiritual. Como dije al principio de esta conclusión "el futuro es un misterio" ¿a dónde irá Scott? No sabemos, sin embargo, deducimos que él se volvió uno con las estrellas. Y como dice la cita de Faulkner, nombrada por Deirdre McComp en Elevación, "la gravedad es el ancla que nos sujeta a nuestras tumbas", concluimos en que Scott encontró una nueva forma de vivir en alguna otra parte.
Ambas obras nos muestran que el universo es gigante y desconocido, y que la vida es un continuum. Nosotros solo somos una parte de la infinitud de galaxias y al mismo tiempo, no somos la única forma de vida en la tierra, ya que hay átomos y organismos unicelulares. Pero además, hay otras dimensiones espirituales que todavía son desconocidas.
