He conocido variedad de pares como para entender sobre las medidas. Y he aprendido lo suficiente como para saber mi talla.
A veces olvido que ella soy yo y comienzo a nombrarla en tercera persona. A veces, también olvido que cuando hay un tú en mis textos, suele tener una cara en específico. También suelo olvidar que a veces las cantidades no cuadran. Y que muy posiblemente cuando hay cantidades excesivas se te va a ir por las manos, y es que si la ves como hoy, como ahora, ella tan ella, tan suya y tan de ella y te ves a ti, siendo tú tan tú y tú tan poco, vas a ignorar tu tamaño para terminar culpando al de ella.
