Una joven princesa caminaba por los campos de primavera, el viento movía su hermoso vestido de color azul pastel, a ella le gustaba ese color especialmente porque era el color del cielo natural y brillante.
-hoo! que bonitos están los girasoles!- la pequeña princesa de 12 años todavía tenía la mente inocente de una niña de 5 años, a sus papás que en este caso son la reina Elizabeth y el rey Jordan no les gustaba que tuviera inocencia
Ya que recientemente les mandaron una carta a otra familia de la realeza de Francia, y ellos eran los reyes de un pequeño pueblo con campos verdes y llenos de flores en Inglaterra. El punto era que sus padres les habían mandado una carta a esa familia para pedir su permiso para que su hija Miriam se casará con el príncipe Sebastián que tenía 14 años.
Ahora las bodas de dos familias de la realeza eran populares para no provocar más guerras y no pelear por territorios .
Miriam de repente escuchó una voz a lo lejos que se trataba de su amiga, una sirvienta igual de joven que ella, que le llamaba para darle una noticia o cosas así, ella no quería ir ya que se sentía tranquila estando sola pero tampoco le molestaría tener un poco de compañía o amigos.
-princesa Miriam!- gritaba cansada de tanto correr -que pasa señorita?- preguntó con una sonrisa que adornaba su pequeño y delicado rostro bello -sus padres quieren que vallas, dicen que te tienen que decir algo importante- dice tratando de respirar normalmente -esta bien- la joven princesa se fue con la sirvienta y llegaron al comedor donde estaban cenando sus padres
-Miriam, cariño, te tenemos que decir una noticia que quizás no te agrade o tal vez si- dijo su madre dudando si debería decirle -¿Que pasa? Es algo malo?- dijo con una voz asustada -no, nada de eso, solo queríamos decirte que te casaras con el príncipe Sebastián que vive en Francia, solo que hoy vendrá a quedarse a dormir con nosotros para que se conozcan- dijo su padre sin ninguna pizca de arrepentimiento de decir demasiado -que bueno! Un nuevo ami-! digo....- se quedó en silencio por unos segundos tratando de pensar en cómo decirle -no te esfuerces por contestar cariño, mientras estés con tu bella sonrisa sabremos que estás feliz de conocerlo, solo que necesito que te portes bien cuando lleguen, está bien?- dijo su madre feliz de no ver una reacción mala en su cara por la noticia -esta bien mamá- sonríe.
Miriam quería irse corriendo feliz por la noticia por los pasillos pero algunas veces se le olvidaba que era princesa y las princesas eran elegantes y educadas, así que simplemente se fue caminando con una emoción oculta. Al llegar se sentó en su cama y abrazo a su conejo de peluche mientras pensaba que hacer mientras esperaba -sepillo mi cabello?...- susurró, con un poco de pena levantó su brazo y olfateó su axila para saber si olía bien o mal para darse un baño, pero no, al parecer el olor de las flores del campo se integró por todo su vestido dando un aroma agradable y tranquilo -que bien huelo..!- dijo feliz. Espero asta la tarde, ya que a esa hora tenía que llegar el joven príncipe.
-joven príncipe, quiere un poco de café?- dijo su mayordomo ya que habían pasado horas desde que salieron del palacio -no gracias, la verdad no tengo hambre- dijo serio ya que estaba pensando si la princesa con la que se casaría era fresa o chiflada. Al final llegaron al palacio del rey Jordan y el mayordomo enseño la carta a uno de los guardias que estaban en la puerta, entraron y vieron que las paredes tenían un color amarillo como si el palacio llevará años de antigüedad, y la verdad es que si las tiene, el rey Jordan estaba es su asiento esperando a el príncipe -bunas tardes, rey Jordan- dijo formal el príncipe -buenas tardes príncipe Sebastián, te quería decir que mi hija está en su habitación esperando tu llegada, si quieres te doy el permiso para que vayas a ver qué hace y te presentes tu mismo con ella- dijo sonriendo el rey -está bien- dijo el joven príncipe.
Sebastián subió las escaleras de color oro viendo que había una puerta de color azul con un conejo pintado suponía que esa era la habitación de la princesa, tocó tres veces esperando una respuesta pero no escucho nada, tocó otra vez las tres veces, pero tampoco, un poco desesperado miro a los lados para ver si alguien lo espiaba, y al ver que no había nadie habrío la puerta con cuidado sin hacer ruido y vio a la pequeña princesa abrazando su conejo de peluche, sus mejillas se tornaron de un color carmesí viendo que la princesa se veía un poco tierna en esa forma, cerró la puerta de la habitación y se acercó sin hacer ruido a la princesa.....
Hola! :) les gusto? Los deje con la intriga? Después me dicen, tengo sueño y quiero mimir adiós! :D
855 palabras.
hora: 11:50pm
YOU ARE READING
~{ PEQUEÑA PRINCESA INOCENTE }~
Fantasy. . historias hermosas y "únicas" sacado de la mente de una niña estúpida :³ ...
