Era un día cualquiera, me encontraba en mi cuarto ahogada en un mar de lágrimas un 03 de marzo, acabando de finalizar un amorío un tanto tóxico que me había afectado un montón, ya saben, lo usual.
Decidí hablar con uno de mis amigos más cercanos, Alex, podría decirse que en su momento éramos inseparables... ¿Qué podía encontrar? Oh, si, un estado de WhatsApp, donde se encontraba con varios amigos y por qué no, mi supuesto "ex", no me sorprendió ni me causó molestia, ya que ellos si eran mejores amigos; de hecho, ver ese video donde hacían tonteras me generó ganas de ir "casualmente" a su casa sólo para visitarlo. No sé si fue el mayor de mis errores, o la mejor decisión que pude haber tomado.
Le avisé, planificamos todo, y emprendí marcha hacía probablemente uno de los días donde genuinamente podría decir que me la pasé de puta madre, fuí tan feliz ese día, todo fue improvisado, sin previo aviso, igual que todo lo que le siguió...
Llegué finalmente a casa de Alex para encontrarme con la grata sorpresa de que sus amigos ya se habían ido, entre esos, Jordan, quién me había motivado mayormente en ir, si les soy sincera, en serio extrañaba a ese hijo de perra sin sentimientos. O tal vez no.
Tal vez solo quería restregarme entre su cara, no lo sé con certeza, no me importa mucho que digamos. Aunque creo que fue sin duda, lo mejor que pudo hacer por mí (indirectamente, claro está). En el momento no me causó nada de gracia, ya que había viajado 1 hora desde mi casa hasta la suya sólo para verle la cara a quién me había jodido en su momento, pero ya no había más nada que hacer, debía mantener las apariencias.
Alex y yo nos pusimos al día, después de todo, teníamos algo de tiempo sin saber casi del otro, y la pasión por el chisme recorren nuestras venas a la misma velocidad.
En vista de que ya estábamos más aburridos que de costumbre, decidimos llamar a Johan, un amigo bastante cercano a nosotros que previamente había ido a casa de Alex antes de yo llegar.
Arribó en menos de 20 minutos ya que se encontraba bastante cerca de su casa, y empezamos a hechar rollo, bromeamos, hablamos demasiado para mi gusto, hicimos más tonteras para no perder la costumbre, entre otros.
Luego salió el tema prohibido, un tema que no había tocado el tiempo que estuve con Jordan, pero que moría por hacerlo. No sé si todo lo que me sucedió fue algún tipo de karma por haber hecho lo que hice, no lo creo, al fin y al cabo, ambos jugamos mutuamente con el otro, no debería de existir algún castigo por cumplir ¿verdad?
Saliste a la luz, ¿por qué tuve que haber preguntado por tí? De todos los temas existentes, tuve que haberte mencionado, tuve que preguntarle a Johan si sentías algo por mí. Tuviste que decirle que te gustaba, tuviste qué...
Oh si, por supuesto, mi urgencia por olvidarte con Jordan no sirvió en lo absoluto, puesto que mientras estaba con él fantaseaba sobre cómo se sentiría sentir tus manos junto con las mías, cómo se sentiría intercambiar palabras monótonas contigo, cómo se sentiría ser tu amiga, o tal vez, algo más que eso.
Pero siendo honestos, no tuve un mínimo de remordimiento, Jordan fue un patán que jugó conmigo tanto como yo lo hice con él, ambos fuimos una mierda, así que no me siento mal por ello.
Este fue el comienzo de un bello mártir, dónde no sé si estoy segura de no querer volver a repetirlo...
YOU ARE READING
Mar
RomanceCada vez más navegando a través de la profundidad de una miseria, esperando un salvavidas por llegar.
