Colonia en el cuello,
pupilas dilatadas.
Muero por ti ahora mismo,
pero estoy aquí sentada.
Necesito mirarte a los ojos
y expresar lo que siento. Pero estoy aquí perada,
frente a un mundo incierto.
Todo a cambiado,
nada es diferente.
Como tu voz ronca,
que penetra en mis tímpanos ausentes.
Como un ángel tu sonrisa,
como un león tu voz.
Como tu gritas pendiente,
de cual es mi reacción.
La sonrisa se te escapa,
cada vez que te miro.
Tus dientes de marfil,
expresan un amor indefinido.
