Mirabel los condujo con experticia justo al segundo piso, a su torre, evitando a todos los invitados y miembros de la familia. Allí no había nadie a los alrededores pues, a pesar de que su relación con el pueblo mejorase, nadie se atrevía a acercarse a ese lugar.
Ahora entendía que ella estaba buscando privacidad y personalmente pensaba que era lo adecuado en este momento. En el camino ya había pensado en una excusa convincente y en caso de que no funcionara, simplemente se resignaría al desprecio de su sobrina favorita aka mejor amiga, y aceptaría los hechos como el adulto de mediana edad que es.
Una vez cruzaron la puerta, la chica lo soltó y se giró mirándolo directo a los ojos, de nuevo esperando que él fuera el primero en hablar.
— Mirabel, lo que pasó abajo, fue un malentendido. Estaba ¡estoy! muy ebrio como para coordinar...olvide por un momento que eras mi sobrina y estaba...estaba pensando en alguien más yo solo — no pudo evitar empezar a enredarse con la palabras a medida que sentía los ojos de fuego de su sobrina.
— ¿Alguien más? ¿Estabas pensando en otra mujer mientras estabas conmigo? — respondió bruscamente.
Okay eso sonó mal, definitivamente muy mal. Abortar misión, esa excusa era pésima, lo último que quería era que pensara que la confundía con otra mujer cuando ella era la única en la que pensaba.
— No no no, no me refiero a eso...yo solo, es que no es lo que piensas — comenzó a sobarse el brazo ansioso evitando a toda costa su mirada.
— ¿Entonces a qué te refieres? ¿Qué es lo que pienso tío? — su tono de voz ya no era cortante, sino más bien suplicante se atrevería a decir Bruno. No sabia que quería ella que le dijera y se sentía como una ratón enjaulado sin poder expresarse bien.
— A que me deje llevar, ¿Okay?, solo fue algo del momento. ¡Nada más!, no hay ningún significado oculto detrás de lo que pasó, o detrás de la canción, simplemente fue eso una canción...ahora si me disculpas estoy cansado y ~
— Me gustas — fue interrumpido abruptamente por la chica que se abrazaba a sí misma, nerviosa como nunca antes recordaba haberla visto, ni siquiera en el día que iba a recibir su Don. Estaba sosteniéndole firmemente la mirada con un brillo en sus ojos, mordiéndose el labio inferior y con sus mejillas sonrojadas a tal grado que podían notarse en la tenue luz de la habitación.
Él por su parte se quedó con la mente en blanco, sin poder procesar las palabras que acababa de oír.
— Q-qué...¿Qué dijiste? — preguntó aturdido con los ojos abiertos de par en par.
— Me gustas — respondió más firme parándose recta pero aun sonrojada a más no poder.
— ¿Cómo familia? — quería golpearse por la estupidez que acabo de decir. Ella rodó los ojos.
— Como hombre — su boca se secó completamente. Y sus pensamientos se negaban a cooperar con él y ordenarse en su cabeza.
— Yo mmmm...¿gracias? — ella entrecerró los ojos y le dedicó una mirada de "¿Es enserio?". El por su parte sonrió tímido como un idiota.
— ¡¿Es todo lo que vas a decir?! —
— ¡Pero qué quieres que te diga! estoy en shock, no todos los días tu sobrina te confiesa que le gustas — "o más bien que te corresponde" decidió guardarse esa última parte para si mismo.
— ¡Pero tú te me confesaste primero! ¡Hace un momento! — grito apuntándolo con el dedo haciendo referencia a de nuevo a la parte de la canción donde le mencionaba que estaba enamorado de ella.
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Su inspiración
FanfictionEl mayor dilema de un artista es cuando sufre de bloqueo creativo, sin embargo ¿Qué pasa cuando su problema no es el bloqueo si no que su fuente de inspiración es inadecuada?. Aunque Bruno quiera negarlo, ahora tiene una musa problemática , pero eso...
