Mi cabeza da vueltas, nunca he llegado a este punto de embriaguez así que no sé exactamente que puede suceder a continuación.
Pese a que mis movimientos no son completamente coordinados todavía tengo algunas facultades, por ejemplo, no paro de notar como un atractivo desconocido al otro lado de la sala no me quita la vista de encima.
Siempre que mi mirada se desvía hacia él lo veo mirándome, no se siente intimidado y en ningún momento aparta la mirada.
Con una renovada valentía mis pies me llevan hasta su lado. Mientras camino noto como la música retumba en el suelo.
Pelo castaño desordenado, ojos azules, brazos fuertes marcados... es el tipo más sexy que he visto en mi vida.
— ¿Quieres bailar? —La pregunta se escapa de mis labios de forma repentina.
— No bailo con nadie — responde, su tono de voz es grave y vibra por todo mi cuerpo. Sus ojos me miran con diversión.
— Me importa una mierda, así que baila conmigo — escucho las palabras salir de mi boca, pero no parecen mías.
Nunca he sido tan determinado y exigente. ¿Es el alcohol el que habla por mí? Normalmenteno diría eso, la Julliet sobria no se acercaría a un atractivo desconocido y lo arrastraría a bailar.
El sexy desconocido me mira como si estuviera loca, pero no me rechaza cuando extiendo mi brazo. Toma mi mano y la corriente fluye entre nosotros. Lo miro y sus ojos se oscurecen haciendo que mi estómago se encoja. Tiene un magnetismo increíble.
Mis labios se curvan en una sonrisa victoriosa cuando llegamos al medio la pista, él se queda quieto, le doy la espalda y empiezo a balancear mi cadera, tiro la cabeza hacía atrás, muy cerca de su pecho. Todo es tan intenso, tan... real. Por primera vez en mi vida me siento fuera de control y me gusta la sensación
— ¿Cuál es tu nombre pequeña mandona? —Me pregunta susurrándome al oído.
— ¿Qué más da eso? —Le digo riendo y sacudiendo la cabeza.
Mis ojos se alzan hasta su cara, él me está mirando como si fuera fascinante, como si fuera un rompecabezas que está dispuesto a solucionar. Sus manos agarran mi cintura y empieza a bailar conmigo. Estamos tan pegados que puedo sentir cada parte de él contra mí.
—Tienes unos ojos increíbles — susurra provocando que mi piel se erice.
— ¿Esa es tu línea? —Pregunto con una sonrisa de suficiencia.
—Cariño, yo no necesito líneas —responde con arrogancia.
Mi móvil vibra en el bolsillo trasero de mis pantalones y sé que mi acompañante también loestá notando.
Lo saco y veo un mensaje de Nate
"Buenas noches, espero que estés teniendo diversión. Te quiero xo"
Bloqueo la pantalla y por una milésima de segundo me siento culpable.
Mi amiga Lexi se acerca a nosotros.
—Juls tenemos que irnos ya, mañana es tu primer día de clase — me dice, sus ojos saltan del desconocido a mí.
Yo ruedo los ojos, no quiero irme cuando lo estoy pasando tan bien. El desconocido me sigue mirando fijamente, tanto que me da la sensación de que ve dentro de mí. Algo en él me tiene atrapada, como si no pudiera irme de su lado. Nunca me había sentido así.
—Vete tu Lex, ya pediré un Uber — le respondo.
Toma mi brazo y se acerca a mi oreja para que el desconocido no la escuche.
VOUS LISEZ
The end
Roman d'amourhe creado este libro, ya hos actualizare, espero que os guste es muy entretenido +12 ;)
