El día en que te conocí, estaba de lo más nerviosa, estaba súper insegura y sentía que todo iba a salir mal. Tenía miedo de no caerte bien, ya que no estaba acostumbrada a juntarme con, literalmente, nadie. No tenía amigos, mucho tiempo había pasado desde la última vez que me junté con alguien que no fuera mi hermana.
Estaba asustada, creí que después de ver como soy ya no ibas a querer verme nunca más.
Pero entonces me saludaste de una forma que nunca me esperé, me dijiste "enana".
Mi primera reacción fue, literalmente, patearte. Después caí en cuenta de lo que hice y te iba a pedir perdón, pero vos te reíste, y eso me hizo entrar en confianza, quizás no completa, pero la suficiente como para charlar de la forma más amena posible.
Me hiciste reír como hace tiempo no lo hacía, hiciste que sonriera como ya no recordaba que podía.
Me hiciste felíz.
Entonces me di cuanta de que eras para mí, y yo era para vos.
Pasaron muchas cosas, buenas y malas, divertidas y tristes, normales y raras, pero de una u otra forma, terminamos juntos.
Eso me hizo aún más felíz.
Ahora estás al lado mío, durmiendo tranquilo como un bebé, y estoy felíz.
Y estoy completa y absolutamente segura de que jamás me voy a arrepentir de estar a tu lado.
Ahora, por siempre y para siempre, sos para mí, soy para vos, y somos para nosotros.
Sigamos haciéndonos felices por lo que nos queda de vida.
Con amor, P.
YOU ARE READING
de los muchisimos, del mundo
Romancenose como comenzar pero aquí vamos, me llamo z también conocido como "el chico más odiado de este pueblo"
