Capítulo 1
Min Yoongi observó su reloj, marcaba las 20:00 horas, su monótona vida le hacía sentir muerto, todos los días eran pesados para él.
Salió de la oficina del restaurante donde trabajaba como coordinador de personal, siempre era lo mismo; guiar, ordenar, ayudar, ser amable y sonriente, hacer papeleo, y dedicarse a redactar manuales para el buen funcionamiento del lugar, los cuales solamente eran guardados en un gran archivo.
Aquel lugar era de mucho prestigio, razón por la que no debía perder ningún detalle, su memoria era perfecta y su lógica, originalidad e inteligencia intachables; a ello se sumaba su personalidad seria y profesional que no daba pauta a los empleados a perder los estribos.
Los trabajadores le admiraban por ser un líder nato, agradable y dulce a pesar de ser tan serio, su equilibrio los mantenía a flote.
Pese a ello, se sentía sin vida, pasaba ocho horas diarias metido en aquel lugar y no tenía amigos ni salidas; aquellos se habían alejado poco a poco por las negativas de Min a sus insistencias de salir juntos a distraerse.
Salió del restaurante y cruzó la calle directo a buscar transporte que lo llevase a casa.
Subió al bus semi vacío que lo llevaba noche a noche.
-¡hey Min! ¿Quieres el periódico de hoy? Preguntó el conductor, quien a fuerza de verlo y preguntar lo conocía.
-¡gracias Hoseok! Dijo tomando el papel que le acercaba el mencionado.
-¿cómo estuvo hoy el restaurante? Preguntó.
-mejor cuéntame tu alguna anécdota graciosa del día de hoy- dijo Yoongi - no quiero saber nada de trabajo, ademas me haces reír con las ocurrencias que te pasan.
-¡acuérdate que mi oferta de salir conmigo a trabajar por un día sigue en pie! Dijo Hoseok.
Ambos rieron cómodos y a gusto.
Hacia un año que ambos se habían encontrado por primera vez, una noche de lluvia mientras Min se había subido al bus casi escurriendo y Hoseok le había prestado una chaqueta; podría decirse que aquello era una amistad que crecía, se sentía bien hablar con alguien al final del día.
Fueron hablando de todo un poco por la ruta, ambos tenían una edad similar y se caían muy bien.
Min llegó a casa, sacó las llaves del ataché que siempre llevaba consigo y entró a su pequeño departamento; dejó aquel ataché y sus zapatos en la entrada y se dirigió a su pequeña sala, aflojó la corbata y se quitó el saco.
Se sentía muy cansado, frustrado y sin hambre, decidió dejar caer la cabeza hacía atrás y estirar sus pies sobre un pequeño taburete, minutos después dormía.
"¡Gigi, ven aquí! , dijo una mujer mientras lo tomaba de la mano y lo llevaba a correr en una larga pradera.
Aquella vestía una falda negra larga y abombada, una blusa blanca con un pequeño chal café oscuro sobre sus hombros, llevaba en la cabeza un pequeño gorro que sostenía sus cabellos rubios.
Parecía una mujer europea del siglo 16 según sus pocos conocimientos sobre historia.
"aquí nadie nos ve" había dicho, llevándolo detrás de un pequeño árbol y comenzado a besarlo apasionadamente.
En su sueño se había quedado con aquella mujer un muy buen rato haciendo alarde de sus conocimientos sobre el cuerpo y lo que las caricias podían causar en él; aquel terreno con pasto mullido había sido el escenario de su entrega, sabiendo que podían verse ahí muchas más veces.
La mujer yacía entre sus brazos, el viento fuerte había llegado, así que el chal de ella les servía a ambos para cubrirse del frío; Yoongi sentía en su corazón un gran apego a ella, sentía un amor profundo en su pecho y la abrazaba con fuerza.
"te amo Gigi, no importa que tus padres me desprecien por ser del campo y tu adinerado" Yoongi había acercado su rostro a aquella rubia hermosa y la había besado profundamente, y después había dicho: "mi amada Jess, siempre podemos vernos aquí, y si es necesario escaparemos juntos, déjame arreglar las cosas con mis padres, y plantearemos esto bien" "mañana aquí me tendrás como siempre"
Min Yoongi se despertó sobresaltado, una tristeza profunda invadió su corazón, y pequeñas lágrimas empezaron a resbalar por sus mejillas.
Lloró unos minutos y se calmó abrazando sus hombros sobre aquel sillón.
Vio el reloj en su muñeca: 3:00 am.
Se sintió estúpido de pronto cayendo en cuenta de lo que había pasado.
-Wooow, que sueño más extraño y más tonto, ¿Gigi? ¿Qué nombre de perro es ese? Dijo en voz baja mientras se dirigía a su cama para terminar de dormir. - seguramente lo habré soñado por escuchar la historia de Hoseok de la mujer a la que le pidieron matrimonio en su bus hoy-siguió riendo ante el recuerdo de la historia mientras se colocaba la pijama.
Se acostó y se durmió casi al instante, no volvió a soñar nada después de ello.
Despertó a las 8:00 como todas las mañanas, fue a la ducha donde se tardó un buen rato, después de aquello y vestirse cómodamente salió a comprar pan para su desayuno; no entraba a trabajar si no hasta la 13:00 así que no se preocupaba por aquello.
Alguien caminaba delante de él, lo hacía de forma lenta para ser joven, aquello le hizo perder la paciencia.
-si no vas a caminar más rápido, podrías evitar caminar al centro- dijo bajando de la acera y cruzando la calle hacia la cafetería que solía visitar para comprar pan.
-lo siento- dijo el joven, sorbiendo con la nariz mientras se hacía a un lado. Pero Yoongi ya había caminado y no escuchó nada en absoluto.
Min salió de la cafetería y aún pudo ver a lo lejos aquel joven que caminaba más rápido, llevaba sus manos constantemente a su rostro y a sus ojos. ¿Acaso lloraba?
Sintió cierta dezason por haberle hablado con tan poca amabilidad y queriendo apartar de su mente ese pensamiento volvió a casa.
Aquel chico, del cual sólo había visto su espalda y parte de su perfil le había hecho sentir cargo de conciencia, se había visto frágil y probablemente afectado por algo.
-aghh odio sentirme asi, no es el primero que trato brusco, que tiene de especial - dijo en voz alta para callar su mente necia.
Sin embargo no pudo quitarse de la mente aquella situación tan absurda para él.
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Memorias De Mi Destinado (Yoonmin)
FanfictionMin Yoongi no cree en el destino, sin embargo su vida se ve vuelta de cabeza cuando una serie de sueños sobre aparentes vidas que no recuerda, le agobian noche a noche. Cansado de aquello, cree estar alucinando por el estrés cuando un día se encuen...
