⚜️UNO⚜️

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Yo conocí el odio y rechazo desde que era pequeño, mi madre murió a los días siguientes de darme a luz y mi padre me culpaba siempre por eso

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Yo conocí el odio y rechazo desde que era pequeño, mi madre murió a los días siguientes de darme a luz y mi padre me culpaba siempre por eso.

Durante mi niñes y adolescencia descubrí dos cosas de mí mismo: uno que me gustaba el maquillaje y el estilismo, y dos que me gustan los hombres. Mala combinación desde mi punto de vista.

Lo oculte de mi padre durante unos 3 años y medio, el único que lo sabía era el chofer de mi padre. Toshiba aquel hombre que era una figura paterna para mí y no dude en decirle lo que me estaba pasando, él se lo tomo muy bien, tardo en digerir todo lo que le había dicho en mi cumpleaños 13, pero al final nunca me miro mal, al contrario, el solía aconsejarme varias cosas.

Le pedí que escondiera mi pequeño secreto, ya que no sabría como actuaria mi padre, el acepto en guardarlo.

Desafortunadamente los secretos más ocultos tarde o temprano salen a la luz.

Al cumplir mis 15 años, conocí a una amiga, ella me ayudaba con consejos de belleza y otras cosas. Un día mi padre salió de la casa suponía que iba de viaje y que duraría unos dos o volvería al día siguiente así que decidí hacer una video llamada con ella, para que me ayudara con un maquillaje que tenía en mente, en los días anteriores había tomado la decisión de publicar mi trabajo en una cuenta que ella solía ocupar.

Desafortunadamente mi padre llego, y entro a mi habitación.

Al verme maquillándome y a ver a mi amiga que parecía en ese entonces hombre supuso que era gay.

Y... pues. Salió como esperaba.

Apagó mi computadora.

Y cerró la puerta con calma.

Unos segundos después sentí una fuerte bofetada.

Después unos golpes.

De un momento a otro paro y me llevo a rastras a la sala.

Yo quería explicarle, pero las palabras nunca salieron, solo salían balbuceos y lágrimas.

Solo escuché su vos diciéndome que mostrara las palmas de las manos y obedecí.

Saco de su gabinete el foete de su caballo y empecé a recibir los golpes.

Después se detuvo otra vez y me dijo con una vos que no conocía.

- Te voy a corregir –

No recuerdo más que los golpes que recibía, diciéndome una y otra vez que era una desondra para él y para mi madre, que por mi culpa ella había fallecido, que era una puta, que no valía nada, y muchas otras cosas más que no recuerdo, el dolor por los golpes fue suficiente para que me desmayara.

Al despertar me encontraba en una habitación de invitados y Toshiba estaba sentado al lado de mi cama. Su mirada parecía triste y con pena.

Ahí me dijo que unos de los sirvientes le habían comentado sobre mí y lo que hacía. Mi padre no le creyó al principio y fue por eso por lo que vino a casa de sorpresa.

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