Faltaba solo un día para el baile de la armonía de su madre, y tal parece que la tortura para Anthony Bridgerton continuaba, ya que debía acudir nuevamente a la casa de Lady Danbury para seguir con esta idea de que no hay rencores entre las familias Bridgerton y Sharma.
Mientras se dirigían a la casa de Lady Danbury, Anthony se preparaba mentalmente para lo que se venía, soportar los desplantes por parte de Edwina Sharma, aunque admitía que se lo merecía por llegar tan lejos con todo ese asunto de la boda. Su madre, Lady Danbury y Lady Mary que lo vigilaban a luz y sombra para que no cometiera ningún desliz que pusiera en riesgo el plan. Buen Dios, lo pesadas que eran esas tres mujeres. Y luego estaba la señorita Sharma...
Kate... quien se negaba a salir de su cabeza, atormentándolo día y noche con su risa, su olor, sus labios... esos labios que tanto había anhelado probar y después que por fin se le concedió el deseo, tuvo que reprimir sus ansias. "No pasó nada entre nosotros" era lo que había respondido Kate en el museo días atrás, como si fuera tan fácil olvidar cómo sus labios se amoldaron perfectamente, la sensación que tuvo como respuesta el acariciar su piel, y que ella acariciara la suya.
Definitivamente este día iba a ser una tortura para Anthony y tenía que disimularlo lo mejor posible, porque se lo debía a su madre, a su difunto padre... y a Kate.
El coche se detuvo enfrente de la casa de Lady Danbury, por lo que Anthony bajó primero para después ayudar a su madre a descender del mismo. Luego de adentrarse en la casa, fueron recibidos por la misma dueña en el salón principal, donde instantes después ingresó Lady Mary.
- Edwina se disculpa con todos, pero parece que tiene un fuerte dolor de cabeza y no podrá acompañarnos.
- Espero que no sea nada de qué preocuparse – comentó Lady Bridgerton en tono realmente preocupado.
- No lo creo, debe ser por todas las emociones de los últimos días – respondió Lady Mary, quien volteó a ver a Anthony al mismo tiempo que Lady Danbury y su madre hacían lo propio.
En respuesta, Anthony solo pudo bajar la vista, aunque se sentía un poco aliviado de la ausencia de Edwina Sharma en la reunión, como si eso le quitara un poco de sus culpas. Sin embargo, la siguiente pregunta de su madre, hizo que Anthony volviera la vista a las damas ahí presentes.
- ¿La señorita Sharma también se encuentra indispuesta?
- Oh no – respondió Lady Mary – fue a sacar a pasear a Newton. Ya no debe tardar.
Tras ese breve diálogo, las tres damas tomaron asiento en los sillones del salón, mientras Anthony se debatía mentalmente si inventaba cualquier pretexto para huir de ahí y confiar en encontrarse casualmente con Kate, o seguir bajo el escrutinio de las mujeres en ese espacio que cada vez lo sentía más chico.
Anthony volteó a ver a su madre, quien tenía una mirada expectante hacia él, y también de algo más... algo... recriminatoria. Y así fue como supo que lo mejor era que dejara a un lado cualquier excusa para salir de ese salón. Buen Dios, a su madre no se le escapaba nada.
Pasaron lo que a Anthony pareció fueron horas de pláticas sobre el baile, el plan a seguir por las familias para que la armonía reine en la casa de los Bridgerton. Las tazas de té se vaciaban y volvían a llenar, pero Anthony solo podía estar al pendiente de la puerta, que anunciara la llegada de la mujer que lo atormentaba día y noche.
Finalmente la puerta se abrió, donde Newton corrió a la velocidad que pudo, para saludarlo. Quién iba a decir que ese perro lo despreciara días antes, y ahora lo seguía como su sombra. Quizás él también lo estaba vigilando para... ¿proteger a su dueña? ¿o para acercarlos más? Esperaba que Newton fuera su aliado y no su enemigo.
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El objeto de mis... celos
FanfictionAnthony Bridgerton sintió celos al ver a Kate Sharma paseando en bote con el señor Thomas Dorset, el hombre que él mismo convenció para distraer a la dama mientras cortejaba a su hermana menor, Edwina Sharma. Anthony se comprometió con Edwina, adela...
