En noviembre del año 1027 apareció una chica recostada en el jardín del ducado de Girald en muy mal estado. Llevaba ropa rotosa, estaba sucia, lastimada y descalza. Miraba el cielo mientras agonizaba, no quería morir, pero ni siquiera tenía una idea de dónde estaba.
Media hora después notaron su presencia, los criados no sabían qué hacer y decidieron llamar al amo de la casa. El duque Albert Girald, un hombre bastante solitario, pero muy comprensivo y amable. Estaba trabajando en su oficina cuando apareció el mayordomo de la casa con cierta agitación.
一Con su permiso, su Alteza. Encontramos a una mujer inconsciente en el jardín一Dijo el mayordomo mientras hacía aceleradamente la reverencia一
El duque con rapidez fue con el mayordomo hacia donde estaba la chica inconsciente. Al llegar sin dudar la tomó en sus brazos y les ordenó al resto que llamaran a un médico. Él la recostó en la cama y la observó, no sabía muy bien qué pensar sobre la desconocida que había aparecido en su jardín, pero lo que sí podía decir es que estaba en muy mal estado, tenía la idea de que era una víctima de la venta ilegal de personas.
El médico del ducado llegó quince minutos después de que lo habían llamado. El duque no lo vio con buenos ojos, pero el médico lo ignoró y se dispuso a revisar. Al final su diagnóstico era que tenía desnutrición, cosa obvia que cualquiera podría notar, pero su desnutrición le causó anemia, además de que tenía una infección en la garganta bastante avanzada.
Al final del diagnóstico, el médico prosiguió en curar las heridas superficiales y dar los medicamentos correspondientes, además de una dieta para poder sacarla de su desnutrición y anemia.
La chica siguió inconsciente hasta el día siguiente y cuando despertó pensó seriamente que estaba muerta ya que no era posible que ella durmiera en una habitación tan lujosa como esa e incluso brillaba demasiado. Intentó pararse, pero no podía. Se sentía bastante cansada, aunque mucho mejor que la vez que se quedó mirando el cielo en un jardín ajeno. Miro por la ventana y vio el mismo jardín en el que había estado acostada y ahí lo supo. No estaba muerta, si hubiera tenido bien la garganta, hubiera gritado, pero no podía. Entonces se fue por la segunda, agarrándose la cabeza con pánico.
No tenía más opción que quedarse ahí. No estaba en las mejores condiciones para huir, y peor aún, no sabía dónde huir.
A su lado vio esa típica campana que solía usar la princesa Rosella con ella. Estaba bastante molesta por tener que usarla, pero no tenía otro modo de pedir una explicación de que había pasado luego de quedar inconsciente. Con cierta molestia hizo que la campana sonara y al instante apareció una criada que le preguntó algo que no entendió. En ese momento se sintió más jodida que hace un momento, no entendía el idioma de este país, debía estar demasiado lejos de casa para no entender nada. Entró en pánico y se puso a hablar en su idioma para ver si lo entendía, pero no funcionó. La pobre criada la miraba con el mismo pánico que ella había mostrado hace un momento. La criada se fue y a los minutos llegó con el mayordomo y el resto de criados, pero ninguno sabía su idioma. Al final nadie del bendito ducado sabía su idioma, solo estaba la pequeña posibilidad que el duque supiera su idioma, pero la chica lo dudaba bastante. El duque fue a visitar al emperador, entonces no había forma de comprobarlo aun. El personal del ducado intentó comunicarse con ella por dibujos y señas, con esas pocas técnicas sólo podía expresar que tenía hambre o le dolía algo.
Estaba furiosa mientras se comía una sopa que era solo agua, todo por culpa de su garganta que estaba tan cerrada que no podía tragar nada a excepción de líquidos y en vez de ser positiva, se dejó llevar por pensamientos vengativos por esos malditos piratas que la habían secuestrado mientras regresaba a su país con la princesa.
Su cara debía verse realmente mal ya que la criada intentó hacer mímica para preguntarle si estaba aburrida. La chica en vez de negarle y estar mucho tiempo explicándole que pasaba, decidió asentir. La criada salió de nuevo y trajo una baraja de cartas y eso sinceramente hizo sonreír a la chica.
Al principio las dos estaban jugando, pero media hora después estaba el mayordomo y tres criados más. Aunque no podían comunicarse con la chica, la pasaron muy bien ya que era bastante abierta y expresiva. se estaban riendo porque la criada que había traído las cartas había acumulado una cantidad de cartas que era imposible reducir y en ese momento apareció el duque con curiosidad por las carcajadas que venían de la habitación de la chica.
一La chica al verlo dijo algo que nunca diría, pero como no sabía su idioma se arriesgo一 Uhh... pero que guapo chico de ojos verdes
一El duque confundido le dijo一 ¿gracias por el halago, señorita?
En ese momento la pobre chica se salió de su cuerpo. No esperaba que él supiera su idioma y para cambiar el tema de conversación le dijo "¿sabes el idioma de la isla Nunchi?".
一sí 一 dijo el duque一
一Ya veo, es raro que sepas el idioma de una isla tan poco conocida como Nunchi一 mencionó sorprendida la chica一
一Desde muy pequeño me han llamado la atención los idiomas, podría decirse que soy políglota, pero me gustaría que me contaras quien eres一dijo con curiosidad el duque一
La chica asintió y el duque le habló en otro idioma al personal y luego de eso se fueron. Quedaron ellos dos solos en la habitación, el silencio era tanto que el viento se escuchaba, el duque no la presionaba a decir nada, simplemente esperó sentado a su lado hasta que hablará por su cuenta.
Inhalo y se puso a contar todo lo que había pasado.
一 Hace unos meses iba a volver a la isla Nunchi con la princesa Rosella, pero en el proceso unos piratas se subieron en nuestro barco. Pensábamos que querían objetos valiosos, entonces les dijimos que se los llevaran, pero no hicieron caso y nos dijeron que querían llevarse por lo menos dos hombres y dos mujeres del barco. Por suerte la princesa estaba escondida, pero a la vista había solo seis, tres mujeres y tres hombres. Decidimos que los mayores nos entregaríamos ya que el resto eran solo unos jóvenes. Luego nos separaron por géneros, nos amordazaron y vendaron. Estaba muy perdida en el tiempo y en el espacio, pero un día por fin nos bajaron del barco y nos fueron a subastar en un callejón, aproveché y hui como pude sin saber a dónde iba. Vi una reja abierta donde a lo lejos se veía un transporte lleno de comida, comida que era demasiado sólida para comer, entonces me rendí y me acosté en medio de tu jardín.
一Ya veo, debió ser muy duro para ti. Me alegro haberte encontrado一 Dijo el duque con una voz que era bastante comprensiva y dulce, pero no fue solo eso. El acerco su mano a la cabeza de la chica y la acarició一
Al principio la chica no sabía qué hacer, pero después se sintió conmovida. Había sentido tanto miedo de no poder saber qué sería de ella, de que nadie la buscaría al ser una simple dama de compañía y por no poder hablar con nadie en un país desconocido. Ella nunca habría creído si le hubieran dicho que sería secuestrada y que terminaría en un país donde se hablaba otro idioma totalmente distinto al suyo, pero se sentía aliviada por haber encontrado a alguien como ese duque. No pudo detener las lágrimas que salían por alivio y el miedo que había sentido en el proceso. El duque al verla llorar, le acaricio la espalda ya que él comprendía lo mucho que tuvo que sufrir. Estaba apunto de darle unas palabras para que se sintiera mejor, pero se dio cuenta que no se sabía su nombre y por eso decidió preguntarle.
一Perdón ¿Cómo te llamas?一Le preguntó el duque avergonzado por hacerle la pregunta a este punto一
一La chica mientras se secaba las lágrimas con una sonrisa le dijo一 Me llamo Fedra y tú?
一 Me llamo Albert 一dijo el duque como un suspiro y de esa forma es como comenzó su relación一
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Nos encontramos
RomanceFedra y su madre pierden todo con la muerte de su padre, volviéndose aristócratas caídos. Fedra comienza a hacerse cargo de todo porque su madre a entrado en la locura. Fedra es maltratada por la princesa y en un viaje termina siendo secuestrada po...
