DESPERTAR DE UNA MALDICIÓN

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1

seguía luchando en una guerra que parecía no tener fin

por las noches solo pensaba en mi esposa, en lo mucho que la amaba y que quería volver a verla, incluso a veces pensando en morir solo para que mi espíritu pudiese estar con ella.

un día durante mi guardia vi el sol saliente por el norte y decidí ir al sur, en dirección a un lago que había visto antes, aprecie lo bella que era la vida, un brillante amanecer y los pájaros cantando, pero eso solo me hizo extrañarlo más, sabía que no quería vivir si no era para estar con ella.

suspiré y me acosté en la raíz de un enorme árbol que estabaa la orilla del río, en ese mismo momento el enemigo atacó, el canto de los pájaros fue reemplazado por delirantes gritos de guerra de cientos de soldados, cientos de personas que luchaban sin saber el porqué.

2.

el día se ennegreció con el humo de las hogueras, yo pertenecía al primer escuadrón, la primera línea, por haber ido al lago me encontraba lejos de mi equipamiento.

el batallón enemigo arrasó con la primera escuadra mientras los demás corrían a ayudar o a ocultarse, aunque no hubiese salida, la emboscada había sido un éxito. demasiado perfecta, se supone que el enemigo se encontraba lejos, que no eran muchos,

un par de cientos tal vez. fueron las palabras del mensajero de la guardia cuando se le preguntó lo que habían averiguado.

No había otra explicación, habíamos sido traicionados.

¿Pero por quién??

Tomé un arma cercana y luche cuanto pude, pero esa no era mi espada, esta era muy pesada, de mango robusto y tosco y hacía que mis movimientos fueran torpes.

Desesperado, sabiendo que iba a morir, elegí verla a ella y en ese momento vi una oportunidad,

Me escondí entre los cadáveres de mis compañeros hasta que anocheciera...

3.

Llegado el momento decidí escapar,

pero mientras apartaba los cadáveres haciéndome paso entre ellos sentía como la temperatura aumentaba , me estaba sofocando me apresure en salir de hay y me di cuenta que si era de noche y que habían encendido fuego a las ropas de los cadáveres , me levante entre los muertos , un poco aturdido , comencé a correr sin saber a donde , solo vi un extraño encinar , en ese momento resbale por la glutinosa masa que recubre el campo, tropecé con más cadáveres , estos mucho más demacrados y carcomidos , fue ahí cuando sentí un intenso dolor, seguí corriendo sin prestar atención ya que me preocupaba mas el hecho de que estaba apunto de caer por una ladera .

 caí abanicando mis brazos colina abajo tratando de sujetarme de algún tronco, raíz o piedra,

pero todo era inútil ...

mientras caía dando vueltas alcance a ver mi pierna y el causante de ese intenso dolor.

era un pedazo de lanza que aún permanecía atravesando de abajo hacia arriba toda mi pantorrilla.

4.

Desperté y vi mi alrededor, me encontraba en el fondo de la ladera cuando me encontré lúcido me percaté de que ya había amanecido y pase a revisar mi pierna trate de sacar el pedazo de lanza , pero si la movía brotaba mucha sangre además de un insoportable dolor.

Decidí vendarla, de modo que no saliera más sangre.

Tome un tronco para hacerlo un bastón y me dispuse a caminar hacia el sur, guiándome por el sol y el musgo que cubría las rocas y el piso en las raíces de los árboles.

DESPERTAR DE UNA MALDICIÓNOpowiadania do pokochania. Odkryj je teraz