Isaiah no era alguien de mucha paciencia. No le agradaba el ruido, griterío, barullo; al menos no en situaciones específicas. Por ejemplo, ahora mismo, cuando está estudiando para una evaluación de historia, de la que creía saber algo; no lo hace, para nada. La evaluación era al día siguiente, y la primera nota de la materia; no creía en las mufas, pero en su interior sentía que no iba a ser lo mejor empezar el año en esa materia con una mala, muy mala nota en historia.
Subió el volumen en sus auriculares y leyó nuevamente la misma frase que estuvo "leyendo" hace, exageradamente, veinte minutos. Suspiró y rascó su cabeza, chequeó su teléfono y sacó sus auriculares. A la mierda.
Dejó las cosas en su cama y se cambió, pasando del oloroso pijama a una ropa cómoda para entrenar. Sale y cierra la puerta de su habitación, dejando a la vida encargarse de su nota de historia.
Camina desde el livingroom, pasa por el comedor hasta la cocina y se sirve un vaso de agua; ve a su hermana mayor, Adamma, estudiando en la mesa principal. Adamma suspira y mira para arriba con señales de hartazgo.
—¿Qué está pasando afuera? —pregunta Isaiah, apoyándose en la mesada, inclinándose levemente para atrás; tomó un sorbo de su vaso—. Se están mudando vecinos nuevos, eso pasa. Nunca nadie hizo tanto escándalo, ni nosotros al llegar acá.
Isaiah asiente. Ellos fueron caóticos pero parece ser que no fueron los más desastrosos. Sol aparece por un amplio pasillo, con un vestido floreado en una de sus manos.
—¿Dónde está mamá? —pregunta, mirando entre Isaiah y Adamma. Isaiah se encoge de hombros y Adamma responde, con la mirada en sus resúmenes—. Afuera, metiéndose en los asuntos de los vecinos.
—Ugh, pero le dije que esté acá ¡Tiene que opinar sobre mis vestidos! —mira a Adamma—, Adamma, sos mujer, ¿Qué opinas de éste vestido?
—No opino nada, porque claramente, estoy estudiando y ocupada. Preguntale a Isaiah o a Kai, no sé— Sol hizo una mueca de disgusto—. Kai es rara e Isaiah es heterosexual.
—Esos son estereotipos, Sol. No porque sea heterosexual no tiene estilo, simplemente no lo tiene y ya — argumenta Adamma, Sol asiente.
— ¿Por qué de la mismísima nada están insultándome? Mi estilo no es malo.
—Isa, por favor —lo mira Adamma, como si fuera obvio que tienen razón.
—Ay, olvídenlo, si mamá entra díganle que la necesito, por favor —dice Sol, subiendo a saltitos la escalera—. ¡Gracias!
Isaiah enjuaga el vaso con agua y lo deja con los demás utensilios limpios. Camina hasta la puerta principal y toma la pelota de fútbol, saliendo con ésta del departamento. Un lío de cajas y bolsas ocupaban el pasillo de su piso, una mujer negra, alta y regordeta hablaba animadamente con dos desconocidos, quienes supuso que eran los vecinos. Caminó con sigilo hacia la salida, pero a medio camino volvió, sintiéndose mal de no hacer lo que su hermana les pidió. Volvió por el mismo camino y decidió hacerlo breve; saludaría a los desconocidos, le diría a su madre y se iría rápido.
Se acercó a ellos.
—Oh, ¡mirá quien está acá! —grita su madre al verlo. Los hombres dirigen su mirada ahora al alto hijo de la vecina. Isaiah les asiente, en forma de saludo.
—Isa, Isa, mira, éste chico es Min Seojun, tiene tu misma edad. Y él es el padre, Min Sungho, son de Corea! Kai que anda con eso del pop coreano y todo eso; le encantará conocerlos, ¿no? ¡Son muy simpáticos!
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Storie d'amoreLa Familia Livingstone está sorprendida con la llegada de nuevos vecinos, quienes definitivamente cambiarán su vida. (Modismos argentinos)
