Final Feliz

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Disclaimer:

* Los personajes aquí utilizados no son míos (aún), son propiedad de Ken Wakui.

* El fanart de portada pertenece a minoru_oc

* La historia es completamente mía.

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Lo que la gente cuenta y te dice es que debes "estar completo" en todos sentidos o ¿no?... Chifuyu había terminado de leer uno de sus mangas que se supone terminó de manera feliz pero a él no le daba esa sensación, sino todo lo contrario; tenía esa típica desazón en el alma,  suponía que se debía al termino de una historia pero se dio cuenta que no, realmente le inquietaba ese dichoso "final feliz". Para él era todo menos feliz, fue debido a esto que empezó a cuestionarse acerca del tema y fijarse más en las personas que lo rodeaban.

La primera (y única) persona fue su mamá; ella lloraba de vez en cuando y con todo y eso le decía a él que ella era feliz, ¿realmente lo era a pesar de las lágrimas?

Ahora que lo analizaba mejor, su mamá jamas lloraba frente a él, lo hace cuando cree que está dormido o cuando cree que está demasiado ocupado para prestarle atención a lo que ella hace. Suele llorar frente al pequeño altar dónde se encuentra la foto de su papá.

Había llegado a una conclusión, ser feliz es estar con ese ser amado que te hace sentir completo; los mangas y su mamá no pueden estar equivocados.

Aunque, ¿qué pasa si no encuentras a ese ser amado?, ¿Y sí no eres correspondido?, ¿Qué pasa sí muere cómo su papá?

–¿Qué demonios estás pensando Chifuyu? –Preguntó un tanto molesto un chico de cabello negro muy cerca de su oído.

–¡Baji-san! –Casi grito el aludido al verse interrumpido de sus profundos pensamientos–. No pensaba en nada.

–¿No? –Levantado una ceja y dejando escapar un sonoro bufido el pelinegro mostro su inconformidad ante la respuesta del chico rubio que estaba delante de él–. Chifuyu, llevo hablándote más de cinco minutos y no respondías –agregó con voz cansada.

–Lo siento Baji-san –el chico dejo escapar una tímida sonrisa al momento de disculparse pero de verdad esa pregunta de qué exactamente era un final feliz lo traía bastante pensativo–, ¿Para qué me hablaba?

–De verdad Chifuyu, ¿en qué diablos estás pensando? –Baji no dejaría de insistir porqué aunque no lo expresará con palabras, realmente sentía curiosidad acerca de lo que traía tan en su mundo a la persona frente a él.

La reunión con su pandilla había terminado así que el pelinegro no le veía caso a seguir esperando una respuesta que claramente Chifuyu no sabía cómo dar, por lo que sin mucho esperar, Baji comenzó a caminar rumbo a su hogar, por lo que Chifuyu al ser su vecino, lo siguió.

El camino a casa era gratamente silencioso; era curioso como ambos podían ser tan escandalosos como silenciosos sin sentirse incómodos uno con el otro, era cómo si supieran de qué humor estaba el otro para saber cómo actuar el día que fueran juntos a casa.

–Baji-san –bueno, casi siempre.

–¿Mmm?–fue todo lo que salió de la garganta de Keisuke Baji, capitán de la primera división de la Tokyo Manji Gang hombre pocas palabras.

–¿Cómo sería tu final feliz? –El sub capitán de la primera división de la Tokyo Manji Gang había perdido la formalidad a la hora de hacer está tan inusual pero profunda pregunta, ya que la respuesta es más íntima de lo que se puede imaginar.

¿Es realmente en serio que su sub capitán hiciera esa pregunta?

Sin poder contener por más tiempo su curiosidad, el de cabello azabache volteo a ver a su acompañante pues quería comprobar sí lo que había preguntado era realmente una broma; lo que no imagino fue encontrar una mirada tan profunda y decidida en el contrario, fue cuando cayó en cuenta de que la pregunta iba muy en serio.

–¿Por qué preguntas eso tan de repente? –Preguntó seriamente.

–Era en lo que pensaba hace rato Baji-san –soltó sin más.

No es que subestimara los pensamientos de Chifuyu pues había demostrado cuan listo era, en más de una ocasión pero ¿realmente estaba pensando en esas cosas su subcapitán?

Repentinamente un flashback llego a la mente de Keisuke, recordó el primer día que puso un pie dentro de la casa de los Matsuno. Lo primero que llamó su atención fue el pequeño altar que tenían del padre de Chifuyu y lo segundo fue la colección de mangas que éste tenía en su habitación.

A primera instancia fue extraño, nunca hubiera imaginado que alguien tan buscapleitos como Chifuyu tuviera un hobbie tan particular aunque eso lo llevo a entender el porqué era una buena persona muy a pesar de lo que aparentaba. Resulta que esa colección de mangas eran todos de un solo género, ¨Shoujo¨ y si él no tenía mala memoria ese tipo de mangas siempre (o casi siempre) tenían un final feliz.

–Deja de leer tanto manga Chifuyu –declaraba Baji mientras le dedicaba una mirada seria pero con algo de picardía al rubio.

Al saberse descubierto, el aludido volteo rápidamente al frente para que Keisuke no pudiera notar su delicado pero muy notorio rubor.

Keisuke rio para sus adentros, sabía que había dado en el clavo, además de que no pudo evitar notar lo adorable que se veía Chifuyu con ese sonrojo que de alguna manera intentaba ocultar. Un suspiro escapo y sonrió de lado mostrando su característico colmillo.

–Supongo que una buena pelea –soltó de la nada Baji mientras su mirada la dirigía al cielo como tratando de recordar un momento más feliz que una pelea–. Sí, una buena pelea sería mi final feliz.

Al momento en el que el capitán comenzó a hablar, Chifuyu volteó a verlo ya que no imaginó que respondería esa pregunta que le había hecho instantes atrás. Decir que no esperaba esa clase de respuesta sería mentir pero siendo honesto, esperaba algo más; algo secreto, algo que el gran Keisuke Baji no le hubiera dicho antes pero eso no fue así.

–¡Oh! –Fue más un suspiro que una exclamación–, eso es muy Baji-san.

Luego de eso el rubio volteo al frente y se quedó pensando de nuevo en ¿cuál sería su final feliz?

–Después de esa pelea, compartir un buen Yakisoba Peyoung.

Rápidamente Chifuyu volteo a ver a Keisuke y un gran sonrojo adornaba su rostro junto con una gran sonrisa y más al darse cuenta de que Baji le sonreía de vuelta, justo como la primera vez.

Sin duda, ese sería su final feliz...

O tal vez sería ¿su feliz inicio?


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AGRADECIMIENTOS:

Muchísimas gracias a la persona que siempre me inspira a crear, a llegar más allá de lo que se supone puedo hacer, a aquella personita que me da muchas alas para seguir volando y que siempre toma mi mano cuando me caigo.

Feliz día del amor y la amitad mi amor bwlk88 , con todo el amor del mundo para ti.

Final felizMga kuwentong kahuhumalingan mo. Tumuklas ngayon