Capitulo 1

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Las mejores historias comienzan siempre desde el punto más inesperado, la vida cambia en un segundo y uno está tan concentrado en planearla que ni se da cuenta y al final todo eso que planeaste se derrumba y transforma; pero siempre lo viejo le da paso a algo mejor... Al menos ese es mi caso.

Llevaba tanto tiempo absorta en mi monotonía intentando escapar, pidiéndole al universo que me diera alguna señal, algo que me indicara qué hacer o cuál era mi propósito en esta vida. Me siento estancada viviendo en casa de mis abuelos con mi madre, fundiéndome con mi cama todo el día sin hacer nada, solo cuando viene mi novio vemos películas y dormimos... creo que hasta volvió mi depresión porque no siento ganas de nada y lo empeora los comentarios de la familia.

- ¿Cuánto tiempo lleva acostada? - alcanzo a escuchar la voz de mi tía en la cocina

- No se ha levantado desde ayer - le responde mi madre 

- Ya han pasado varios meses desde que llegó, no puede quedarse así toda la vida.

"Si, lo sé..." Pienso mientras me tapo hasta arriba con la cobija. 

Llegué de Estados Unidos hace un año porque estuve pasando un semestre con la familia de mi padre en Florida porque iba a comenzar el proceso de la residencia allá justo después de graduarme del colegio pero me devolví porque... siendo honesta nunca estuve acostumbrada a vivir con ellos y a pesar de que me digan que soy parte de la familia me sigo sintiendo como una intrusa, así que preferí continuar el proceso desde acá... Pero desde que llegué he intentado encontrar que hacer, me he metido a cursos, he aplicado para miles de trabajos e incluso intenté trabajar por cuenta propia como dicen en internet pero nada ha resultado y cada cosa que no resulta me hace sentir cada vez más inútil, sobre todo porque lo único que quiero es ayudarle a mi madre porque a pesar de que me diga que no me preocupe por el dinero siempre hace comentarios que aunque no se de cuenta me hacen sentir culpable por no contribuir. 

- Hola - Escucho la voz de mi novio Nathan saludando a las que están en la cocina.

- Hola Nate, Meli está acostada como siempre - Le dice mi mamá y escucho que se dirige hacia mi habitación.

Llevo con Nate casi 4 años y la verdad no me quejo, empezamos cuando yo tenía 14 y él 15, mi familia lo acogió como uno de nosotros en cambio la de él... siempre me ha odiado, nunca entendí el por qué no me dieron ni la oportunidad de presentarme, desde el inicio me tacharon de zorra y drogadicta (cosa que no entiendo de donde sacaron si ni me conocen). Como toda relación ha tenido sus altibajos pero en general ha sido bastante estable y honestamente algo monótona pero supongo que así es el amor, no? hemos estado en los momentos más importantes en la vida del otro como graduaciones y cumpleaños. Pero desde hace un tiempo no hacemos más que acostarnos a ver series y por más que lo intento no me nace tocarlo ni abrazarlo cosa que puede ser causado por la depresión.

- Hola amor - Me dice Nate acostándose a mi lado

- Hola.

- ¿Cómo sigues? 

- Igual.

- Jmmm... - procede a acomodar el computador y poner la serie que nos estamos viendo que es "Sex Education" - Eric era el mejor personaje de la serie hasta que dejó a Rahim por Adam - comenta cuando empieza el episodio

- Si, aunque al menos no le fue infiel... No entiendo como alguien puede llegar a serle infiel a otra persona - comenté 

- Si, yo tampoco, sabes que creo que los infieles son la peor escoria de la sociedad - ya hemos hablado mucho de este tema, me hizo prometer que si encontraba a alguien más le diría de la misma forma que él lo haría aunque me juró que eso no pasaría.

Seguimos viendo un rato más la serie hasta que me tuve que parar para organizarme porque tengo una cita médica, así que con todas mis fuerzas y hasta las que no tengo me levanto de la cama y me dirijo al baño para darme una ducha y tal ves así vuelvan mis ganas de vivir.

- ¿Me acompañas? 

- Ajá

Nos metemos al baño y nos comenzamos a desvestir, aunque no es la primera vez que lo hacemos esta vez fue algo extraña.

- Creo que tengo depresión - me dice Nate 

- ¿Por qué lo dices? 

- No sé, ya no me siento igual y como te digo desde que empezaste así a dejar de demostrarme cariño me ha hecho sentir muy mal, cómo que me toca rogar por tu cariño

La verdad es que intentaba con todas mis fuerzas demostrarle cariño tanto a él como a mi madre porque se que ambos lo necesitan pero últimamente no me nace

- Lo sé y lo siento mucho, no sé que me pasa - digo abrazándolo por la espalda 

Camino de su mano a la ducha y dejo correr el agua, pensando que últimamente nuestra relación se ha sentido más como amigos que como novios y aunque no me molesta sé que a él le hace falta más. 

Comienzo a enjabonarme y pensar si es que el compañero no va a hacer nada más que pararse ahí pero al mismo tiempo no lo quiero presionar, las cosas no están bien como para ponerme a presionarlo, si él quiere hacer algo pues que haga el siguiente movimiento.

Cuando estoy por cerrar la ducha para salir él comienza a acariciarme y besarme, para luego empezar a hacerlo, la verdad nunca entendí la gran experiencia que tiene la gente con respecto al sexo, para mi nunca había sido la gran experiencia de placer que dice todo el mundo... con Nate no era nada del otro mundo, creo que me doy más placer yo sola porque a veces ni lo siento cuando está dentro o hasta se sale. 

Antes de que termine lo saco y me agacho frente a él para darle un oral.

- No, ven, ya terminé entonces no voy a sentir nada si lo haces - me dijo levantándome del suelo

¿enserio? ni sentí cuando terminó, pero bueno, no tengo tiempo para esto.

- Vale - le doy un beso y procedo a salir de la ducha. 




EpifaníaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora