Pasó al inicio de mi cuarto año en Hogwarts, durante la tediosa clase de posiones. Aquel día los ineptos de Ravenclaw y uno que otro de Slytherin estaban emocionados por la actividad más cliché y estupida del mundo mágico, la creación de Amortentia.
Ah la maldita Armontentia, la poción de amor con un aroma distinto para cada persona y si me preguntabas, la principal culpable de que la gente crea en la existencia de un amor único, esto último basado en el aroma de lo que más te atrae.
Bufé ante la simple idea, yo no necesitaba que una simple agua de caldero me dijera lo que me atraía porque quién mejor que yo para saber aquello. La actividad sería llevada acabo en parejas, tuve que trabajar con otra chica de Ravenclaw que parecía más aburrida con esto que yo misma, los suspiros escapaban por nuestras bocas y de la suya una que otro murmullo mientras leía lo escrito en el pizarron para seguir el orden de ingredientes pero no intercambiamos palabra alguna durante las tres semanas de preparación y yo agradecí eso último.
Al final de la tercera semana la poción estaba lista y la emoción se respiraba en el salón de clases, mire a algunos de Slytherin con la peor cara que pude poner pues ¿Dónde estaba su orgullo? Uno a uno fueron oliendo su caldero con quejidos de sorpresa y manos tapando la boca. Al parecer sus diminutos cerebros no entendían que la atracción no implicaba amor.
Rode los ojos y estos mismo se encontraron con los azules de la chica Ravenclaw, en ellos entendí la pregunta silenciosa de quién daría la primera prueba y en otras circunstancias yo hubiera ido primero porque por favor yo soy una Slytherin, siempre iba primero pero sin pensarlo dos veces levante mi ceja de manera juguetona y de forma burlona con mi mano le cedí el lugar. Ella al instante rodo los ojos y de forma aburrida se acercó al caldero y respiro profundamente el aroma, sus ojos se cerraron para abrirse sorprendidos...
- Menta, vino, tabaco y jugo de manzana
- El olor de un viejo - susurre con desden pero ella no me presto atención.
Una leve sonrisa se dibujo en su rostro y el mismo brillo que tenían los idiotas de la clase apareció en sus ojos, esa chica había caído en la misma tontería. Que decepción, tenían un poco, casi nada, de fe en esa Ravenclaw. Pasaron unos segundos cuando sus ojos volvieron a posarse en mi esperando alguna reacción de mi parte.
-¿Qué... acaso mi aroma es a vino, tabaco y menta? - sonreí con burla - quita tus ojos de mi persona, inepta.
Ella frunció el seño
- Es tu turno Parkinson- dijo seria y profesional.
- Ya está la mentada poción y por lo que veo funciona, no necesitas que mi desarrollado olfato se meta ahí dónde te inclinaste de más.
- Señorita Parkinson, debe hacer toda la actividad. Será interesante - dijo Slughorn sonriente, tratando de animarme- más que perder puntos.
Se alejó felizmente a otra mesa, rode los ojos y mire el caldero ¿a qué otra cosa podría oler que no fuera a mi misma? Quizas un poco a ropa nueva, champagne y a durazno, nada que no me pudiera sorprender y sin más me acerque al caldero mientras la voz del profesor parloteaba...
- Pero recuerden jovenes, la Amortentia no crea amor porque es imposible crear o imitar el amor...
Cerre los ojos y mis pulmones y sentidos se llenaron de aquel aroma...
-Sólo produce un intenso encaprichamiento, una obsesión en quien la bebe.
Me quede quieta por unos segundos enormemente largos, mis ojos seguían cerrados y mi ceño se frunció.
Bosque, libro viejo, caramelo recién hecho y un dulce y fuerte aroma a miel pero no una miel que encuentras en el más fino restaurante ni nada de eso, esta era diferente y la había olido en otra parte pero ¿dónde? me pregunte durante esos segundos eternos. Regrese a mi sitio y mis ojos ya abiertos se enfocaron al frente, mi cabeza repasaba todos los lugares a los que había viajado y no había respuesta, emití un suave gruñido pues odiaba no ubicar aquel aroma. Yo no olvidaba lo bueno, estaba acostumbrada a ello.
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Una vida excelente *Pansmione*
RomanceEspero que tengas una buena vida, no una excelente porque, siendo honesta Granger, esa solo la tendrías conmigo. Las imagenes utilizadas no me pertenecen, todos los derechos a sus respectivos autores.
