Sobre mí alma hecha pedazos siembro amor,
siembro locura sin razón de ser,
solo con pedazos de alma rota
que solo navegan en la tormenta, en la tormenta de mí corazón que
reflejan el naufragio de sentimientos que habita
en la isla del desamor y desencanto.
Vuelvo, me levanto y respiro nuevamente el dulce aroma del amor, pero solo resultó eso,
solo un aroma que pensé que iba a perdurar, pero no, pasó de largo así como pasa el viento que despeina mis sentimientos.
Se, que algún día llegará, llegará ese amor que me repare y me saque del naufragio,
del naufragio en el que se encuentra mí alma,
en el q se encuentra mi corazón lleno de tormentas
que grita por una compañía,
por una dulce doncella q lo rescate, que lo repare,
q lo saque de la utopía, en la cuál se encuentra anclado.
