Ericka.
—Gracias —digo a la chica que conduce el uber mientras abro la puerta del coche y sujeto mejor la maleta en mi mano.
—Son 34 dólares —le tiendo el dinero por la ventana y hace un leve asentimiento de cabeza, para después arrancar el auto y marcharse.
Me quedo viendo el coche hasta que desaparece a lo lejos y suelto un suspiro.
Me giro y camino hacia la puerta de madera negra que tengo en frente. Toco el timbre y me abre una señora algo mayor con un conjunto gris.
—Buenas tardes, ¿a quién busca? —pregunta amablemente pero con el ceño fruncido.
—Buenas tardes, soy Ericka, la hermana de Leah —contesto y dejo la maleta en el suelo porque pesa un poco.
—Ah, sí, claro. Pase señorita por favor —se hace a un lado y me hace una seña para que entre, yo le hago caso tomando la maleta de nuevo —. La señora Leah me avisó que vendría a pasar una temporada—asiento y pongo mi maleta en el sofá, yo me siento también.
—Sí -—me limito a responderle.
—Veo que no es de muchas palabras —sonrio un poco al escucharla y vuelvo a asentir.
—Así es... Danielle —digo leyendo la pequeña placa que tiene en el lado derecho del pecho.
—Ese es mi nombre, mucho gusto —dice aún sin dejar de sonreir.
—Mucho gusto.
—Iré a avisarle a su hermana que ya llegó —está a punto de girarse pero al levantarme deja de moverse.
—No se preocupe, yo lo puedo hacer —ella asiente.
—Como guste, de cualquier forma la casa no es muy grande. Están arriba, en la primera habitación a la izquierda.
—Muy bien, gracias —camino hacia las escaleras negras y las subo.
Al llegar a la segunda planta, me doy cuenta de que efectivamente, la casa es pequeña. Solo están las diferentes habitaciones a los costados y en el centro una sala con una pantalla gigante y unos cuantos sillones.
Toco la puerta que Danielle me indicó y rápidamente recibo respuesta.
—Adelante —dice la voz de mi hermana.
Abro la puerta y ella está sentada en la cama charlando con Mariah, su esposa.
Al verme sonrie y se levanta para abrazarme.
—¡Hermanita! —me apretuja más y yo solo le puedo corresponder el abrazo —¡Llegaste!, estás hermosa —dice separandose y yo sonrio.
—Gracias, tú lo estás también —ella hace un ademán restandole importancia.
—Hola Ericka —me dice Mariah acercandose.
—Mariah ¿cómo estás?—le digo y nos damos un breve abrazo.
—Muy bien, ya lo sabes. Con tu hermana no puedo estar mejor —sonrio ante ese comentario tan cursi.
—Sí, lo sé, par de enamoradas —ellas rien y entrelazan sus brazos.
—¿Cómo estás?—pregunta mi hermana y sé que se refiere especificamente a algo.
Desvío un poco la vista, no me gusta recordar ese tema, es decir ¿a quién le gustaría recordar que fue...
—Ericka, ¿me escuchaste? —devuelvo la mirada hacia mi hermana y asiento.
—Sí, perdón, estaba pensando en algo. Y sí estoy bien, si así se le puede decir a esto —lo último lo digo en voz baja pero sé que me escuchó.
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Descubriendo tu corazón
RomanceAndrew Johnson, el más popular del instituto pero sorpresivamente no por malas razones, al contrario, se podría decir que es un buen chico. Ericka Darwin, una chica muy inteligente que ha pasado por lo peor que se le puede hacer a una persona. Llena...
