Capítulo 1

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De pensar en lo extraordinario hasta pensar en lo más oscuro a donde desearíamos llegar y si se tratara de caer pues se llegaría por el simple hecho de saber vivirlo y de tal manera saber comprenderlo. El sentirse no valorado por aquella persona que sinceramente cuando ves el brillo de sus ojos te llevaría hasta lo más éxtasis de la felicidad pero también hasta lo más binario de lo oscuro, esa es la magia de su esencia al saber que es especial y única en su manera de ser, la cual me cautivó enredando mis deseos sobre hallar alguien más, confundiendo mis deseos de amar, sin dudar me tendría enredado en sus redes, era inevitable caer pero aún así hubiese luchado por ser parte de esas redes. 

Presenciar la mentalidad que llevaba y su manera de vivir, pensar de la vida sin dudar era extraordinario como presenciar las estrellas a metros de distancia, o como ver las constelaciones con imágenes deseadas, o sin menores dudas de ver las auroras boreales, un sueño mágico, es que sí¡ era real, sin dudar no me arrepentía de ser parte sus deseos, pues el miedo de morir en sus manos no era impedimento de lo arriesgado que estuve y lo maravilloso que había vivido con su presencia y sus ganas de vivir.

Pues desde ya estaba satisfecho por el riesgo que había tomado de amarla sin saber cómo terminaría o con esa incertidumbre de saber en dónde caería si ese brillos de sus ojos se apagaran por alguna razón y mucho peor si fuera por razones mías, sin dudar pensar que ella satisfacía todo lo bueno de mi, de alguna y otra manera calmaba mis deseos de encerrarme en lo más oscuro de mí.

Si buscamos una palabra exacta sí, pero sí "me hacía bien tenerla en mi vida".

Esa manera de verme en sus ojos, el ser arte para ella me satisfacía en lo más profundo porque nunca antes me había sentido valorado y amado. 

Era inevitable que una flor se sintiera celosa por la belleza que llevaba, pues era una brisa perfecta para la naturaleza, su existencia era como una razón para todas las cosas, ella sí ella permanecía en mi mente en todo momento como las veces en el que el mar golpea el borde del acantilado, pues tenerla presente en mi mente era como una bendición para darle sentido a mis días y al suspiro que daba cada vez que la veía sonreír, pues por lo contrario me adentraba hasta lo más profundo del pensamiento de un corazón lastimado escribiendo textos.

La razón por la que me enredaba en sus pensamientos era el objetivo de cada día, pues sentirla cerca de mí fue inevitable para expulsar de mi profundo ser una sonrisa, pues fue la primera en darle sentido a esa sonrisa fingida que daba por miedo a ser criticado, pues le di comprensión a todas aquellas personas que lo hacían y si fuere por amor pues anhelaba ese momento para satisfacer ese pensamiento día a día.

Carajo¡ pues como puede sucederme esto a mí, encenderme con esa mismas ganas de quemar todo a lo que me llevaba al paso, este fuego que encendía era imposible de apagar, una llama muy elocuentemente con miedo a que encendiera todo esta parte de mi ser y que quedara en ruinas.

Era consciente que esa llama quemaría todo mi ser, pero sin dudas esas llamas me llevarían al paraíso de sus misterios, que me llevaría vida a lo más profundo del cielo, pues ya era consciente y amaba adentrarme más y más como la ciencia lo hacía para determinar las respuestas del todo, sin miedo a que no encontrara una salida de ello, pues desde ya¡ estaba feliz de compartir todos esos deseos con ella.

Ella pues lo daba sentido a todo, mis miedos eran arte para sus pensamientos; esas malditas ganas de hallarse y encontrar el valor de sus deseos, OMG era yo, me sentía perfecto para sus ojos pues era inefable determinar con una palabra la situación por la que pasaba, era extremadamente feliz, pues le di sentido a todos esos sueños de pequeño cuando encontraría y salvaría a mi princesa y tendríamos una familia perfecta. 

Pues era ella y fue el momento en la cual me hallé como humano, pensar en lo cual y el porqué estamos presentes en este mundo lleno de oscuridades, pues ella le daba luz a todos esos pensamientos.

Aprender amarla era mi día a día, saber amarla sin miedo a reprobar la materia en lo absoluto. Ser PISDI en este juego del amor con ella era el objetivo trazado cada vez al despertar , pues desde ya tenía muchas razones para seguir y le di aprecio a mis pulmones por hacer que siga respirando y desde lo más profundo de mí expulsar un suspiro, ese suspiro con una mirada de sentirse amado sinceramente.

Interpretarla como el hallar una mina en un desierto de guerra era una incertidumbre que quise hallar en todo momento, era única y el ser única esconde los misterios más hermosos que ninguna de todas las ciencias podría hallarlo, pues sí yo era parte de ello y estaba muy decidido a adentrarme a ella, encontrarme y hallar sus menores y mayores miedos, sus deseos profundos, sus pensamientos randoms, sus metas y sueños, ser parte de cada uno de ellos.

Pues era el objetivo de los días, y sin esperar a que cambie el color de los semáforos pues mi impulso fue más sin el miedo a nada por verla y que comprenda su razón de ser y que juntos encontráramos el propósito de nuestras vidas, el tiempo que llevaba y nos encontrábamos era insuficiente, pues creíamos que el reloj se apropiaba de nosotros al estar juntos pero el reloj se hacía extenso al no estar juntos. 

El dormir era impedimento desde ya, pues a pesar de ello encontraba muchas soluciones para hallarla, mis sueños eran cómplices de mi búsqueda interminable, pues eso me hacía bien, y al hallarla también sabría que me hallaría.

BAJO LA MISMA SOMBRAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora