"Cazzo, mi piace davvero"

290 4 48
                                        

Aquí tienes, lysataylorsversion con cariño, son más de 11 mil palabras para tu distrute. Bonita navidad.

•°~°~°~°~°~°~°~°~°•

Quizá era el hecho de no dormir más de cuatro horas seguidas, quizá era porque se había tomado tres tazas de café antes de salir de casa, tal vez fue la discusión con su padre el día de ayer o podría ser el extraño sentimiento que alojaba en su pecho lo que lo tenía de esa forma: distraído, inmerso, nervioso, ansioso y confundido.

No se sentía "como siempre" y ciertamente lo desconcertaba. Le molestaba no tener el control y no saber el porqué de sus sensaciones y sentimientos.

Pero miente.

Sí, sabe que no tiene control sobre esas cosas, por más que ha intentado controlar algún sentimiento, no lo logra. Simplemente ha aprendido a olvidarlo y dejarlo de lado, por más que eso le traiga problemas internos a futuro.

Se dice a sí mismo "No sé por qué estoy así", pero sí que lo sabe. Sólo no quiere aceptarlo, porque hacerlo implicará aceptar que esos sentimientos que han estado floreciendo en su pecho durante los últimos dos veranos no están bajo su control.

Ha querido fingir que no sabe de dónde provienen, que no sabe quién los causó y así poder vivir en negación, pero tranquilo de decir "No siento nada fuera de lo común" y seguir en su zona de confort.

No le molesta la sensación, tan nueva, tan viva, pero claro, jamás admitirá esto en voz alta.

Le causa conflicto aceptarlo. Aceptar que sin saber cuando o por qué, un tierno calor en su corazón ha derretido lentamente su fría coraza que la mayor parte de tiempo le impide mostrar sus sentimientos como son, una coraza que lo hace actuar a veces como el tonto engreído que gustaba de molestar a los niños del pueblo pesquero en el que había vivido toda su vida, una coraza que no muestra nada más que un tonto personaje que su yo más joven había creado para darse valor ante los demás.

Por supuesto que su actitud en esos años fue horrible, ni siquiera él iba a negarlo, pero sé había metido tanto en su papel que cuando se dio cuenta de que no se sentía así, que ya no quería hablar de ese modo o tratar a los demás de aquella manera petulante, fue difícil hacer que los demás olvidaran a su antiguo yo.

No fue fácil.

Ni para él, ni para los que lo conocían.

A sus 21 años aun habían chicos (generalmente uno o dos años menor que él) que esperaban un comentario hiriente o una mala cara de su parte cuando el joven Visconti se acercaba para hablarles o preguntarles algo.

Pero poco a poco la gente se iba acostumbrando a esa nueva faceta en él y, Dio!, la satisfacción y la confianza que hacer eso le había dado fue inmensa. Saber que podía cambiar para mejor y dejar atrás sus actitudes irritantes, le daba seguridad y control sobre sí mismo.

Esas dos palabras le gustaban.

Control y seguridad.

La primera le parecía se suma importancia cuando el control iba hacia él. Le ponía nervioso no tener el control de muchas de las cosas que sucedían a su alrededor, pero santo dios, le aterraba más no tener control sobre sí mismo.

Ya se había demostrado que podía tenerlo. Ese cambio de actitud tan radical de sus 17 a sus 18 años lo había demostrado y ahora a sus 21 todo se estaba yendo al caño.

Y todo gracias a cierta chica pelirroja con quien había estado compartiendo charlas, salidas y cartas durante ese año y lo que llevaban del verano pasado.

"Cazzo, mi piace davvero" GiucoleHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora