El día de la presentación finalmente había llegado.
Un rubio de ojos azules permanecía acostado en su cama, mirando el techo mientras intentaba calmar su respiración. Sus manos apretaban con fuerza las sábanas; estaba nervioso.
El celo no llegaría hasta cumplir los doce años, pero la presentación le permitiría descubrir quién era su destinado y a qué casta pertenecía.
Naruto Uzumaki sabía que ese día cambiaría todo.
Una semana después
La mayoría de los estudiantes ya se había presentado. Ahora era momento del examen de castas.
Naruto entró al aula y tomó asiento junto a un chico de cabello oscuro, ojos negros profundos y piel pálida. Sin pensarlo demasiado, inclinó ligeramente la cabeza y olfateó con discreción.
Y entonces lo sintió.
Sus ojos azules se abrieron con sorpresa.
Aroma… destinado.
Aquel chico era el último del clan Uchiha.
Y también… su omega.
Naruto guardó silencio inmediatamente, obligándose a actuar con normalidad. Decidió esperar y observar antes de decir algo.
Horas después, los resultados fueron revelados.
—Naruto Uzumaki… Alfa dominante.
Los murmullos llenaron el salón.
Fue entonces cuando lo entendió completamente: su destinado era un omega… uno que se hacía pasar por alfa.
Naruto bajó la mirada pensativo.
No pensaba aprovecharse de aquello.
Solo quería llamar su atención… sin asustarlo.
Años después
Durante años, Naruto entrenó sin descanso.
Quería volverse fuerte. Más fuerte que cualquiera. Más fuerte que su propio destinado.
Cada pequeño gesto de Sasuke hacia él —una mirada, una advertencia, una ayuda silenciosa— hacía que su pecho se apretara con emoción. Tal vez su instinto ya lo sabía, aunque Sasuke aún no lo comprendiera.
Para evitar sospechas, Naruto comenzó a fingir interés por una chica de cabello rosa. Así, todos creían que entre él y el Uchiha solo existía rivalidad.
Pero Sasuke decidió abandonar la aldea.
Quería poder.
Quería venganza contra su hermano, quien había asesinado a su clan.
Y ahora…
Naruto discutía frente a la Quinta Hokage.
—¡ENTIENDE, NARUTO! —Tsunade golpeó el escritorio—. ¡Él ya es un criminal! ¡Está en el libro Bingo!
Naruto apretó los puños.
—¡NO ME IMPORTA! ¡Voy a salvarlo y traerlo de vuelta! ¡Y si no puedo… no me importaría morir con él!
—¿Por qué estás tan obsesionado con él?
Naruto soltó un largo suspiro antes de levantar la mirada.
—Abuela Tsunade… ningún alfa dejaría que su omega esté en peligro.
Tsunade abrió los ojos con sorpresa.
—Naruto… no me digas que…
—Así es —respondió con firmeza—. Sasuke es mi destinado.
—¿Pero no era alfa?
Naruto negó suavemente.
—No. Es un omega que se hizo pasar por alfa… y aún no sé cómo lo logró.
Tsunade frunció el ceño.
—Tienes muchos omegas detrás de ti. Incluso el Kazekage.
Naruto sonrió con cansancio mientras caminaba hacia la puerta.
—Yo solo quiero a mi omega.
Se detuvo antes de salir.
—Y si es necesario… estoy dispuesto a morir con él.
Su voz de alfa llenó la habitación antes de desaparecer por el pasillo.
Valle del Fin — Años después
El sonido del agua resonaba alrededor.
Naruto y Sasuke yacían en el suelo, exhaustos, cada uno sin un brazo. Sus respiraciones eran pesadas.
Sasuke giró el rostro con dificultad.
—¡¿POR QUÉ ESTÁS TAN OBSESIONADO CONMIGO?!
Naruto soltó una pequeña risa mientras lo miraba.
—¿Aún no lo sabes?
—¡RESPÓNDEME!
Naruto ladeó la cabeza.
—Sabía que los omegas tardaban más en notarlo… pero no imaginé que tanto.
Sasuke frunció el ceño y aspiró el aire instintivamente.
Entre sangre, tierra y sudor… apareció un aroma.
Tierra mojada y menta.
Sus ojos se abrieron.
—Un momento… ¿por qué nunca dijiste nada? ¿Era tu oportunidad para humillarme?
Naruto negó suavemente, riendo débilmente.
—Siempre me malinterpretaste. Solo quería llamar tu atención. Sabía que si ocultabas tu naturaleza… era por algo.
—¿Por qué?
Naruto lo miró fijamente.
—Porque verte cargar con todo tú solo me dolía… Tu aroma me vuelve loco. Solo quería estar a tu lado y ayudarte.
Sasuke apartó la mirada, sonrojado.
—Mi cuerpo no es el de un omega…
Naruto sonrió.
—Y sigo preguntándome qué hiciste… pero no me importa.
Se inclinó apenas hacia él.
—Si quieres, después de esto puedo demostrarte cuánto puedes llegar a prenderme.
—Idiota… —murmuró Sasuke.
Naruto rió.
—Amas a este idiota.
Sasuke lo observó en silencio.
—¿Desde cuándo lo sabes?
—Desde que éramos niños. Siempre te sacrificabas por mí.
Naruto extendió su mano restante hacia él.
—Entonces… ¿aceptas ser mi omega?
Las lágrimas brillaron en los ojos de Sasuke.
—Después de todo lo que te hice… ¿aún quieres estar conmigo?
Naruto sonrió con suavidad.
—Eres mi omega… y también te amo.
Sasuke dejó escapar una pequeña sonrisa.
—Acepto… mi alfa.
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Hola chicos, hace poco mi escritor favorito desapareció y borro su cuenta, honestamente amaba sus historias, el caso es que esta situación me llevó a decidir terminar esta historia y arreglarla.
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al fin te diste cuenta -omegaverse narusasu-
Romancelos primeros en saber cuando son destinados es el alfa luego de la presentación naruto descubre quien es su destinado y decide no decirle nada y actuar como siempre solo que intentara llamar más su atención y cuidarlo años después en la batalla del...
