Felicity se despertó algo intranquila esa mañana y con un raro presentimiento llamó a su sirvienta Anastasia.
- Anastasia- dijo ella con su reconocible tono firme y seco-
- si, mi señora.
- cuántas veces te lo dije?, soy tu reina, no tu señora!- exclamó ella esta vez con un tono aún más elevado-
- pero majestad, para su coronación aún quedan varios días, no es lo más adecuado llamar a una princesa, reina, sin ella aún serlo-
- llevarle la contraria a una reina es motivo de acusación y delito grave- ella se paró delante de su gran ventana observando todo el reino- dentro de unos días todo esto será mío, dentro de unos días miles de vidas dependerán de lo que mi alma quiera, lo entiendes Anastasia?
- si, mi reina.
- Bien, ahora tráeme mi desayuno, tenemos muchas cosas que hacer hoy.
- majestades, damas y caballeros, aquí la futura reina de Bintavra- se anunció de repente en la sala-
Al frente, acompañada de 5 guardias pasó Felicity, la cual llevaba su característico vestido negro con detalles dorados, el pelo recogido en un hermoso peinado y la corona que mostraba la autoridad y poder que ella tendría en cuestión de algunos días.
Miró a su alrededor, como cada mañana encontró sentados en la mesa a su tío y su esposa, los actuales reyes de Bintavra, no por mucho tiempo, pensó ella. Continuó caminando por la gran sala repleta de ojos, y cada uno posicionado en ella, sentía sus pies casi derrumbarse con cada paso, pero el deber y su enorme orgullo no se lo permitían. Miró como al fondo de la mesa se encontraba su padre y su madre, además de sus dos hermanas, lorian y la pequeña Canela. Agachó su cabeza a los reyes y se sentó al lado de ellos. Dirigió la mirada a su padre que la miraba con orgullo y no pudo evitar sentirse poderosa.
- demos la bienvenida al primer banquete de la coronación de Felicity- dijo el rey Vicente con un tono rudo y claro, tanto, que todos los miembros de la corte lo miraron de inmediato.
En cuanto Vicente pronunció esas palabras la música sonó y por fin Felicity se relajó un poco. Eran unos días duros para ella, durante toda su vida aprendía a como ser reina y ahora debía ponerlo en práctica.
- me permitiría un baile mi reina? - dijo Volnaverd, un noble del norte de Bintavra mirando a Felicity, y ella asintió con la cabeza en señal de afirmación-
Al ver a los jóvenes bailar la música solo comenzó a sonar más y un espacio en medio de la sala se abrió para que la futura reina y el joven noble pudiesen bailar sin molestias. El baile era lento pero bien calculado, algo que Felicity siempre disfruto fueron las clases de danza, no entendía como, pero Volnaverd era realmente buen bailarín, eso la intrigaba ya que todavía no tenía un pretendiente con el cual casarse y su reinado estaba a la vuelta de la esquina.
Cuando el baile acabó, los dos intercambiaron miradas y cada uno se alejó del otro, estaba más que claro que Volnaverd no solo quería un baile sino algo más.
-Viste como te miraba? - Dijo María a su hija Felicity.
- si, mamá, lo vi, pero no estoy interesada en él, además, soy muy joven y una reina legítima, puedo gobernar sin un matrimonio-
- ya discutimos esto, un descendiente es lo que favorecería tu posición en el trono- contestó su madre con una precisión indiscutible.
- por qué debería de favorecerlo? Es mío por ley, me pertenece!
- no, no es así, ese trono es de tu prima Evelin, y aunque tú y tu padre no lo recordéis yo si.
- ella no va a volver, desapareció hace 10 años, no pudo haber sobrevivido tanto tiempo sola. De todas formas, si me casaré con alguien, tendrá que ser otro príncipe como yo, tenemos que formar alianzas y estrategias para expandir el reino- dijo ella totalmente convencida
- tienes razón, pero ningún rey casará a su hijo con una princesa bastarda de la sangre del hermano del ley legítimo sin que está, aún sea reina.
- entonces, en cuanto me coronen reina de Bintavra, me buscarás un buen pretendiente y me casaré con él- dijo ella y tomó la mano de su madre-
El banquete estaba en su máximo esplendor, el sonido de los pies dando vueltas alrededor del salón al ritmo de la música llenaba la sala de diversión. Las mesas se llenaban de exquisita comida y platos llenos de las más deliciosas recetas. Los sirvientes daban todo de sí para satisfacer a los jóvenes nobles y sus esposas.
Pasaron horas que para Felicity perecieron minutos. No quitaba los ojos de Volnaverd que la miraba de vuelta con una sonrisa llena de picardía. Los jóvenes pasaron la noche separados el uno del otro imaginando cómo sería un baile más, una mirada más, unas palabras más, y aunque tenían ganas todas esas imágenes se quedaron en sus mentes ya que al terminar el banquete Volnaverd desapareció sin dejar rastro.
- ...... M-m mi reina- pronunció un guardia de la princesa Felicity- debe acompañame a sus aposentos, Anastasia la espera allí-
- mamá - dijo mirando a su madre que hablaba con Nick, un noble con varias tierras en el este de Bintavra que además le estaba buscando esposa a su cuarto hijo y la alianza con la futura reina definitivamente era la mejor opción - nos vemos mañana en el desayuno y no olvides el viaje que realizaré más tarde al centro de la ciudad -
- está bien cielo, el carruaje estará listo tal y como lo pediste
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el reino de los 5 rombos
Historical FictionFelicity estaba convencida de que nació para ser reina. A sus 17 años iba a sustituir a su tío y reinar en Bintavra. Cuando entró en la gran sala donde se llevaría a cabo de coronación todos se inclinaron ante ella, cosa que la hizo sentir extremad...
