Era de noche y un Andrés bien arreglado y muy perfumado se dirigía hacia la salida del Monasterio en el que vivía con Martín, su mejor amigo y compañero de trabajo. No antes sin despedirse de él, claro.
Antes de dirigirse hacia la puerta, pasó por la sala en la que su amigo se encontraba sentado junto a una mesa llena de planos sobre los que escribía y estudiaba. Andrés, para llamar su atención, decide pedirle opinión acerca de su look:
Andrés: ¿Cómo me ves?
Martín: Poderoso, bello...*en su mirada se veía lo mucho que le amaba*
Cabe aclarar que poco antes, su hermano Sergio había revelado a Andrés la confesión que Martín le había hecho sobre su amor por él.
Andrés: Martín, ya siendo hora de que lo admitas, llevas años con el bicho dentro. ¿Por qué no lo sacas de una vez? *sonríe de manera fría*.
Martín: *Temiendo lo que creía* Si quieres puedo sacar un vino y lo tomamos.
Andrés: De eso nada. Voy a cenar con Tatiana y tú te vas a quedar aquí solo pensando en mí, aunque yo no lo voy a hacer.
Martín: No tienes que explicarme el abecedario, está claro.
Andrés: *Suelta una risilla* ¿Tú crees que yo no te quiero? Yo también siento que lo que hay entre nosotros es algo único, maravilloso... y algo sé del amor porque me he casado cinco veces. De hecho, con ninguna de esas mujeres he sentido lo que siento contigo, ni de lejos.
Martín: *Se levanta de la silla y esto último que Andrés dice le hace sorprenderse*
Andrés: Tú y yo somos almas gemelas, pero al 99%, porque sabrás que a mi me gustan bastante las mujeres, Y a ti te gusto demasiado yo... *dicho esto último su expresión se vuelve algo seria*
Martín: ¿Y qué es ese 1% frente a ese 99%? A menos que no tengas el valor de probarlo.
Andrés: Ese 1% es el que marca el deseo, una pequeña mitocondria
Martín: Mitocondria... *se acerca a él* dime, Andrés... ¿Dónde está el deseo? *pone los dedos en su sien* ¿Aquí? eh... no temas, tranquilo. *le agarra la nuca y se acerca para besarlo*.
*Ambos se besan durante unos segundos, a lo que Andrés se separa*
Martín: Eres cobarde... *seguido de esto, Andrés lo pone entre la espalda y la pared y siguen besándose apasionadamente hasta que se separan*.
Andrés: A ver, Martin... daría lo que fuera por sentir eso, pero es imposible, y mi hermano tiene razón, tenemos que separarnos y abandonar el plan.
Martín: Así que fue ese hijo de puta... te lo contó para romper esta casa. ¿No íbamos a robar el oro juntos? *Lágrimas empezaron a recorrer por sus mejillas*
Andrés: ¡Te estás enganchando a algo que no existe y no va a existir jamás! *Se pone su sombrero y su abrigo para salir* Te tengo que dejar por el amor, la fraternidad y el compromiso que tengo contigo. Márchate y cúrate la herida. La distancia a veces es la única manera de encontrar la paz.
Martín: *Destrozado, se limitaba a mirarlo mientras explotaba en llanto*
Andrés: Adiós, amigo mío. Estoy seguro que de una forma u otra el destino volverá a juntarnos.
Pero, el momento justo en el que Andrés va a tocar el pomo de la puerta era salir, se escucha un grito de Martín.
Martín: ¡ANDRÉS! POR FAVOR, ESCÚCHAME.
Andrés: *Se voltea a mirarlo* Te escucho, pero para de llorar, por favor.
Martín: ¿Y si nos olvidamos de esto? Empecemos de nuevo este diálogo, como si no hubiera pasado nada. Andrés, eres imprescindible para mí, como persona ya independientemente de los sentimientos. Nada de esto tiene que ver con que nuestra amistad continúe y sigamos compartiendo hogar y diseñando grandes golpes, ¿no?
DU LIEST GERADE
¿Y qué es ese 1%?
FanfictionNovela sobre el romance entre Berlín y Palermo (Andrés y Martín), que mezcla de secuencias de la serie y otras de mi propia invención. Los personajes y el escenario en el que transcurre esta historia pertenecen a la serie La Casa De Papel, de Álex...
