The boyfriend

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La vida...

Oh la vida, algunos lo definen como el simple hecho de respirar, yo lo defino como el más grande misterio.

Y sí, es un misterio, tal como le misterio de como es que Ran Haitani y Nahoya Kawata terminaron saliendo después de tremendo lío que se traían entre pandillas.

Pero ya saben los que dicen "Amor a primer extremidad rota"

Parece que a ellos les aplica muy bien, incluso demasiado bien.

Pero eso es irrelevante.

Ahora con casi 1 año y medio de ser novios, osea mucho, ya se hacen cosas de adultos y todo, y son cosas de adultos me refiero a tomarse de la mano, darse besos en la mejilla y todo eso.

Pero en fin, hoy Ran fue a casa de los Kawata pues iría a recoger a su novio para después llevarlo al cine, iba súper happy y todo, llevaba su ropa de marca bien acá e incluso llevaba dulces para su querida nube de cielo al atardecer.

Pero todo se vino abajo cuando quien abrió la puerta fue un chico de cabellos azules, ni a los padres de su novio le tenía tanto miedo como se lo tenía a Souta Kawata, sabía que el chico en realidad era prácticamente un pan de Dios escondido bajo una mueca de odio hacia el mundo, pero eso no hacía que el alma le regresará al cuerpo, porque Angry, como suelen llamarlos sus más cercanos siente un odio real hacia Ran.

–Hola Souta, buenas tardes– Saluda el de trenzas con una sonrisa nerviosa.

–Hola... Ran– Saluda tratando de sonar amable, pero falla en el intentó, de hecho ha asustado un poco más al contrario.

"Tráiganme una presión, se me bajo la coca" Piensa el mayor de los Haitani.

–Puedes pasar si quieres, Nahoya está terminando de arreglarse– Angry se hace un lado para que el otro pueda entrar a su hogar.

Ran le agradece y entra a la linda casa, no es la primera vez que entra, pero si es la primera vez que está temblando tanto, no quiere ni imaginarse como se pondrá el día en el que pida la mano de su novio, seguro que sin un desmayó o dos no sale. Tratando de ignorar los malos pensamientos se sientan el sillón de tres plazas de la sala, sonríe ligeramente cuando piensa que después todo abra válido, ya pues verse en algún par de años, después de haberse casado con su lindo algodón de azúcar, contarán anécdotas cómo está en las reuniones familiares y todos comenzarían a reír.

Dios o Satanás lo escuchen; amén.

–Entonces dime Haitani Ran, si es que ese es tu verdadero nombre– El de cabellos azules se acomodo en el mismo sillón, girando levemente para poder ver directo a los ojos del otro –¿A dónde irán–

Ran traga grueso y respira profundo tratando de calmar sus nervios –Iremos al cine– Responde.

–Oh el cine, pero dime ¿Irás a ver películas con mi hermano o te la pasáramos manoseandolo durante todo el rato?– No lo duda ni un segundo, sus palabras salen sin descaro.

"Ahí te voy San Pedro" Es el pensamiento que cruza la mente de el Haitani.

–No Souta, no haremos nada indebido, lo prometo– Desde hace un tiempo comenzó a llamar por su nombre al menor de los gemelos, pues constantemente iba a la casa de los Kawata y no era muy conveniente llamarlo por su apellido, causaba algunas confusiones.

–¿Haremos? Dilo por tí, Nahoya sería incapaz de hacer tal cosa– Ay pobre cosita hermosa.

"Si supieras como es tu hermano en realidad". Su recuerdos vagan no muy lejos, aproximadamente hace una semana; cuando Nahoya quería hacer cosas 'indebidas' en un baño público, esa vez Ran se negó rotundamente, alegando que puede ser muy peligroso, pues lo baños públicos son un centro de bacterias y posibles virus, no es higiénico hacerlo en lugar como ese. Se sintió la aliviado después de ganar ese tema, ese día no tuvo que regresar a casa con tremendo dolor en la cintura. Tenía muchas anécdotas cómo esa, muchas, muchas. Pero de nuevo, irrelevante.

Un silencio incómodo se instala en la sala, el de larga cabellera no sabe cómo responder a tales palabras.

–Me voy– Se escuchó un tercera voz bajando por las escaleras.

Ran internamente dió saltitos de emoción —de alguna forma físicamente también por qué al segundo se levantó del sillón— sería muy cursi decir que su príncipe melocotón lo salvó de las terribles garras del mounstro —sin afán de ofender a Souta, no tenía nada contra el después de todo— Pero pues... así lo sintió él.

Smiley se detuvo un segundo al ver que su pareja ya estaba dentro de su casa; se acercó para saludarlo con un dulce beso en los labios, Ran se sentía desfallecer ahí mismo, nunca se imagino estar "como colegiala enamorada" sin embargo, aquí está, derritiéndose de amor por un acto tan simple.

–No volveré a casa para dormir, Mamá y Papá lo saben así que cuídate– Informa el algodón naranja mientras que con una mano acaricia el cabello de su hermano y la otra está entrelazada con la de su pareja, listo para jalarlo e irse.

Y así fue como todos lo intentos de Ran para que Angry no pensará mal de él se cayeron en cuestión de segundos, tal vez no harían nada, pero eso se puede mal interpretar —aunque conociendo a su pareja un 'nada' no es aceptable, Ran le dice bye bye a su caderas—

–Esta bien hermano, solo cuídate– Dice Souta super tranquilo, su facciones de siempre ha cambiado por unas más relajadas.

Nahoya empieza su marcha hacia la puerta llevándose a el de trenzas juntos con él.

–Adios Souta– Ran se despide educadamente.

Angry le hace honor a su apodo y le lanza un última mirada amenazante, Ran logra verlo antes de salir por completo de lindo hogar.


Jajjaskjaja Ran le tiene miedo a Souta, Ran le tiene miedo a Souta.

Xd

Espero que esté otro One-shot cortito les halla gustado mucho UwU

The boyfriendHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora