Rolling In The deep

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ambos nos conocimos cuando teníamos 11 y habian pasado casi 9 años desde aquel día, estábamos en la misma escuela y un recreo lo vi solo, tenia una pequeña libreta en la que dibujaba un bello paisaje y no pude evitar sentir curiosidad por aquel pe...

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ambos nos conocimos cuando teníamos 11 y habian pasado casi 9 años desde aquel día, estábamos en la misma escuela y un recreo lo vi solo, tenia una pequeña libreta en la que dibujaba un bello paisaje y no pude evitar sentir curiosidad por aquel pequeño niño que dibujaba todos los descansos. Un día mi curiosidad me mató y fui a sentarme con el, el no se dio cuenta de mi presencia, estaba muy en su mundo hasta que terminó ese dibujo. —quedó muy feo, si lo hubiese hecho con más tiempo, talvez me hubiera quedado mejor. — el se quejo de sí mismo, puso uno de sus brazos en la mesa y recostó su cabecita ahí mismo mientras lloraba, yo estaba confundido, el dibujo le había quedado precioso y no veía lo que él a su dibujito entonces solo le hice un pequeño masaje en sus cabellos. —no estés triste, te quedó muy bien— le dijé y el levantó la mirada, me vio con sus ojos tristes y mi corazón se hizo pequeño, me preguntó quien era y que hacía ahí, no era secreto para nadie que llevaba unos cuantos días observandolo. Desde ese día, me senté junto a él a verlo dibujar, me di cuenta que se sobreexigia demasiado, cualquier cosa que el hiciera, quería que fuese perfecto, sus calificaciones eran excelentes y sin embargo se autodenigraba. Siempre estuve yo para consolarlo y finalmente nos hicimos amigos. Ambos éramos muy diferentes pero nada nos impidió ser amigos.

Todos los días, yo lo quería mucho más, era un amorío infantil lo que él y yo teníamos, crecimos juntos, durante la secundaria mis sentimientos por el se desarrollaron aún más, y temía que fuese solo un amor pasajero por lo que jamás le conté, disfrutaba de darle caricias, abrazos, besos... Nos miraban raro cada que lo besaba, cada que lo abrazaba y sobre todo, cada que lo consolaba..

No me sentía mal, al contrario, me sentía bien de no ocultar nuestra cercanía, pero quería algo más. Tenía miedo al rechazo y seguí tragandome mi sentir. Justo pasamos a la preparatoria y no nos tocó coincidir, me sentía tan solo e inferior sin el que mi confianza en mi mismo bajaba hasta convertirse en una ansiedad social, mis padres se estaban estresados de mi comportamiento "sociopata" pero la realidad era que me sentía vacío, me llevaron a psicólogos y demás pero jamás me sirvió de nada, por lo que poco a poco los fui convenciendo de ir donde Jeongin, después de unos meses ya estaba con mi amigo, me sentía libre, vivo y el también estaba feliz de poder seguir conmigo..

Era todo de lo más hermoso, pero ahora el estaba raro, me sentía mal de verlo tan feliz con otras personas que no fuesen yo, me sentía mal de ver como ya no me necesitaba, me sentí mal de ver como el era más feliz con otras personas de lo que alguna vez lo fue conmigo, me sentía tan mal de que el ya no me buscará para abrazarnos, consolarnos mutuamente, besarnos.. y tóxico sonaré pero no tenia ninguna intención de volverme posesivo con el, sabia que no era correcto lo que por mi cabeza pasaba entonces nuevamente me callé, hasta que un día, teníamos hora libre y fuimos juntos a él salón de artes, tenía demasiado que no tenía un tiempo a solas con el así que me tranquilizo. Nos sentamos al fondo del salón a pesar de que no había nadie más que nosotros. —estas muy extraño hace días, pensé que estarías feliz de estar conmigo otra vez. El primer día me dijiste que si nos besabamos y ahora estás así, ¿fue porqué te rechacé ese beso?— me dejó pensando lo que dijo, ¿era un buen momento para decirle? Creo que no lo era, pero le dije. —lo lamento mucho, Jeongin, esque.. Bueno no es nada muy importante solo que— en ese momento me volví a callar, tomé su mano en silencio y con miedo me acerqué a su rostro sin mirarlo —me gustas, Jeongin. No soporto el hecho de que yo te quiera más de lo que tu me quieres a mi— honestamente pensé que me rechazaría, que perdería a mi mejor amigo de años y sin embargo el me tomó de la nuca y me besó, tenía mucho que no lo hacía así que estaba feliz pero no sabía que significaba para el ese beso. Estaba nervioso pero me deje llevar por sus dulces labios, pero todo lo que empieza tiene que terminar y se separó, lo mire confundido y el no dijo nada por un rato. Se levantó de ahí y ahí fue caudno habló —esto es lo último, te amo, te amo tanto que no puedo aceptarlo, todos son muy prejuiciosos aquí, mi imagen de dañaría— ahí fue cuando me di cuenta que nuestra relación se había dañado en cuanto dejamos de coincidir en la escuela. —¿te importa más lo que tus amigos de mierda vallan a decir de ti que tu mejor amigo?— no dijo nada y salió corriendo de ahí. Me quede solo, sentado ahí y sentí como un escalofrío recorrió mi cuerpo y no tenia idea de que más pensar.

Un par de días después el se miraba aún más feliz con sus amigos y ahora me miraba indiferente. No sabía cómo hablarle, como acercarme a él, me sentía como un completo idiota.

En menos de dos semanas ya era diciembre, hacía frío en las calles y yo solo me sentía cada vez peor, había algo dentro mío que me impedía hablarle y me hacía más daño verlo todos los días que no verlo, mi amor hacia el no se había ido pero ya no podía hacer mucho más. Esa herida interna me impedía respirar con tranquilidad, ya no podía recordar nuestra historia de la misma manera y algunas veces deseé nunca haberlo conocido, me generaba mucha violencia mirarlo tan contento con sus amigos mientras que yo solo lo dejé seguir jugando con los latidos de mi corazón.

El tiempo pasó más rápido de lo que pensé y ya estaba yo cumpliendo 21, terminaba el 3er semestre de la universidad pero mi corazón seguía rodando en el vacío, Jeongin seguía jugando conmigo, se acercaba a mi solo para recalcarme lo agradable que se sentía con sus amigos, incluso escogió la misma carrera que yo junto con tres de sus amigos y era tortuoso, el se veía tan bien.
Un mes después de que el segundo semestre iniciará, se integró un nuevo chico llamado Hyunjin, el era alguien muy extrovertido, muy amable en realidad, en menos de una semana se volvió el más popular de la clase, y no tardó mucho en hablarme, no me incomodaba de su presencia ni nada, al contrario, el chico me agradaba mucho y poco a poco nos hicimos bastante cercanos, no me sentía tan mal después de eso, mi vacío ya no era tan grande pero seguía pensando mucho en Jeongin, el se acercaba aveces y hacia como si meses atrás jamás hubiese pasado nada, me sentía mutilado, Hyunjin lo notó. Un día que estábamos en mi casa haciendo un proyecto con mucha vergüenza me preguntó: —Oye... Ese chico, Yang Jeongin, ¿qué es de ti? Siempre te mira muy extraño y pareciera que te acosa.— yo bajé la mirada sin saber que decir, después de todo me tenia dañado un poco bastante mi situación con Jeongin. Creí que sería una buena manera de aceptar eso, hablándolo con alguien y Hyunjin me causaba todo menos desconfianza. —el es o fue, no lo sé, mi mejor amigo pero hace meses me dejó de prestar atención y cuando le dijé que me gustaba todo se empeoró—  resumí. Hyunjin tomó con timidez mi mano y me miró con una sonrisa, unos ojos que me causaban tranquilidad, unos ojos con los que Jeongin jamás me miró. —entiendo un poco, supongo que todo lo que sube tiene que bajar— me sentí nervioso por el toque de su mano pero no lo quité.

Desde ese día, mi amistad con Hyunjin no cambió como pensé que pasaría, dejo un poco de lado a sus demás amigos para hablar con él chico desolado del fondo de la clase, Jeongin ahora me miraba con odio y no me gustaba que me estuviese siguiendo a todas partes que hiba con Hyunjin, trate de no darle importancia y me fui recuperando un poco.

Finalmente, Jeongin y yo pudimos haberlo tenido todo.

El tiempo cada día mejoraba para mí, en mi cabeza seguía Jeongin pero no era tan frecuente como antes, Hyunjin me ayudaba a distraerme, sabía que ya había roto la promesa que hace años le había hecho a Jeongin, pero él la rompió tiempo atrás, ese papel el cual sellamos con la sangre de nuestros dedos, prometiendonos lealtad eterna, ya se había ido a la mierda, esa traición ya no me dañaba.

Cuando más deseaba jamás haber conocido a Jeongin, ahí estaba Hyunjin, en 3 años hice más con el que con Jeongin en 9 años. Ya no me sentía vacío sin embargo, sabía que en algún momento las lágrimas de Jeongin caerían suplicando perdón. Lo presentía

Dicho y hecho.

—¿Seungmin, podemos hablar?

—Tu y yo no tenemos nada de que hablar, Yang Jeongin.

El con lágrimas en los ojos me tomó del brazo antes de que yo me diera la vuelta, lo mire extraño y lo abrace, sabía que el lo necesitaba. —pudimos haberlo tenido todo, Jeongin..— despues de haber dicho eso, solté el abrazo y luego fui con Hyunjin, quien me estaba esperando justo atrás, tomé la mano de Hyunjin y a la par caminamos a la salida de la universidad.

Ya no pensaba más en Yang Jeongin, sabía que el ahora estaría mal, sintiendo como juegan con los latidos de su corazón.. Como lo hizo conmigo.










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⏰ Last updated: Dec 06, 2021 ⏰

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