Capítulo 6/2

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- Allá está tu bebé - señalé a Dominic - Preocúpate por darle a ella mas de lo que me diste a mí - estaba aguantando las ganas de llorar - Y tu... - me giré a ver a mi hermana - No intentes hacer nuevos amigos, si no te ganas una de estás - señalé la mejilla donde mi madre acababa de marcar su mano.

- Samantha, tu madre y yo necesitamos hablar contigo... es importante... - dijo Richard y me giré a verlo.

- No tengo nada que hablar con ustedes - los miré a los tres - Sabes Richard. Siempre me pregunté quién era mi padre, pero con el tiempo sentí que no lo necesitaba ¿sabes porqué? Porque de alguna forma u otra siempre supe que tu lo eras aún cuándo no llevara tu sangre, pero, ¿sabes que es lo mas irónico Richard? Mi madre nunca me había dado una bofetada, ni siquiera la vez que me quedé en casa de John sin decirle y ahora, lo hizo porque les dije que ustedes eran su familia y lo peor de todo es que yo si llevo su sangre, éramos solo ella y yo antes de conocerte, pero creo que se le olvido ¿tu que opinas?

- Samantha no hagas ésto. - Dominic se puso junto a ellos. Mi madre seguía llorando.

- ¡Oh! Mi querida y pequeña hermana - junté mis manos, las puse bajó y mentón y le sonreí - ¿Es hermosa cierto? - miré a mi madre y a Richard - Sabes Dominic, soy feliz de que seas mi hermana, cuándo llegaste, apenas y sabía lo que era tener una hermanita pero igual quería cuidarte y protegerte de todo, llorabas cuándo mi madre me dejaba en el preescolar, yo besaba tu mejilla y te decía "Vuelvo en la tarde nena" era tan hermoso, ¿lo recuerdas Grecia? - mi madre era sostenida por Richard - En fin,  tu Dominic ante mí sigues siendo una niña, pero eres inteligente y sabes cuidarte así que no me necesitas, se que mis amigos te pueden cuidar mejor que yo, entonces... - les pasé por un lado, fui por mi mochila al depósito y caminé a la puerta - Richard gracias por ser un buen padrastro, Dominc gracias por, no se, ¿volver mi vida una mierda con tus insultos? ¡Oh! no, espera. Gracias por ser la mejor amiga de mis amigos - le guiñé un ojo - Y bueno Grecia, gracias por traerme a la vida, ahora voy por mí cuenta... - sonreí falsamente - Que hermosa familia de verdad, ¡me encanta como se ven los tres con lágrimas en los ojos! - abrí la puerta y me voltee - Por cierto... ¡Renuncio!

-¡SAMANTHA! - mi madre había gritado de nuevo - estás actuando de una manera muy absurda, te comportas como una niña, ahora resulta que somos tus enemigos por dar nuestras opiniones de ti.

- No madre, no son mis enemigos por opinar de mí, pero lo son de las razones por las cuales estamos discutiendo hoy, ¿o es que me vas a decir que no te das cuenta en la manera que me trata Dominic? ¿o la manera en la que has dejado que Richard me hablara ayer? o mejor, ¿te diste cuenta a la hora que llegué anoche? no, no lo viste porque tu hija - señale a Dominic - ya había llegado a salvo, pero te olvidaste que yo también había salido - los miré a los tres que no decían palabra alguna - Dime lo que quieras, que soy una niña, que soy inmadura o que estoy celosa, no me importa, porque sabes muy bien que tengo razón madre - abrí la puerta y les dejé allí pasmados.

Salí de la cafetería con el corazón en la boca. Quería correr y huir de todo. Escuchaba los gritos de mi madre del otro lado de la puerta. Vaya, ahora si existía para ella, quería llorar y solo llorar ¿estuvo mal lo que hice?

Llegué a la parada de autobús procesando lo que acababa de hacer, ¿acaso estaba loca? El bus llegó mas rápido de lo que creí y llegué a mí casa subiendo a mi habitación velozmente, tomé una mochila grande y metí toda la ropa que pude y las cosas mas esenciales. No podía seguir en ésta casa, necesitaba aire, mucho aire y sabía exactamente a donde ir.

Tan rápido como llegué me fui, tomé un autobús hasta el centro con la mala suerte de que estaba lloviendo otra vez y no traía nada para protegerme del agua, guardé el teléfono dentro de la mochila lo mas que pude y seguí caminando por el centro ignorando la lluvia, intentando recordar las calles de ayer. Después de caminar unas cuántas cuadras encontré el edificio. Subí los escalones hasta el intercomunicador, primero busqué el teléfono y lo llamé.

I need a BOYFRIEND!Where stories live. Discover now