"¿Por qué a mí?"
Esa pregunta resonaba una y otra vez en su mente, sin descanso, sin detenerse, como una especie de mantra, una y otra vez, como un disco rayado.
— Esto es un sueño ¿Verdad? Estoy soñando... si, yo... debo estar soñando.Brandon estaba en completa negación al escuchar la noticia del policía. Su hija, su niña, la habían encontrado después de una búsqueda implacable pero...
"Me encontraste".
Ella... estaba dentro de una bolsa de plástico, con esa nota escrita con su propia sangre.— Señor Brandon, ¿Se encuentra bien? —le preguntó el policía. La única respuesta que obtuvo del tembloroso hombre fue el sonido de él, cayendo al suelo con un ruido sordo, completamente inconsciente. Simplemente, la noticia fue demasiado para él...
— ¡Oye, oye! ¡Hay que llevarlo al hospital! —le gritó el policía a su compañero junto al hombre inconsciente.
Cuando abrió los ojos, lo que vio fue... blanco. Un espacio completamente blanco puro, con un característico olor a desinfectante que le hizo arder la nariz.
— ¿Dónde estoy...?
— Estas en el hospital —escuchó una voz a su lado
Volteó de manera brusca al escuchar esa voz, tan brusco que le llegó a doler un poco el cuello, notando que, en efecto, era el mismo policía que vio antes de desmayarse. Estaba confundido
— ¿Qué me paso...?
Su mente era un lio, cientos de imágenes sin orden ni sentido corrían por su mente, sin encontrar una respuesta...
El policía guardó silencio un momento antes de responder—...Te desmayaste.— ¿Por-...? —la pregunta murió en su garganta.
De pronto, todas las imágenes se ordenaron de golpe. La desaparición de su hija, la búsqueda, la esperanza que tuvo al ver a la policía tocar su puerta...
Se cubrió el rostro, sintiéndose mareado... enfermo.
— Entonces no fue un sueño, ¿Eh? —habló para sí mismo, con la mirada perdida en algún punto inespecífico de esa blanca pared, un blanco tan puro que comenzó a asquearle...
El policía no dijo nada.
Esta era la peor parte del trabajo, decirle a un padre que su hija había muerto... como desearía no tener que dar noticias como estas.
— Yin, ella... —su voz se rompió en lo que sonó como gemido lastimero— Era mi única familia...
—ahogó un sollozó el hombre.
"Este hombre esta devastado" pensó el policía, viendo el lamentable estado en que estaba Brandon "Me temo que no podre dejarlo solo, al menos por ahora..." se dijo a si mismo, notando como ese hombre se rompía delante de él— Brandon... ¿Estás bien?
Antes de poder contestar con un seco "no" a esa pregunta tan desconsiderada, la habitación que hace sólo unos instantes era de un blanco abrumador se comenzó a oscurecer de golpe, como si de un momento para el otro se hubiera quedado ciego.
Aterrado en esta asfixiante oscuridad, extendió su brazo en busca del policía que estaba a su lado hace sólo un minuto, pero... sólo tocó aire.
"¿Qué está pasando aquí?" se preguntó, empezando a hiperventilarse.
— Hola.
Esa voz que pareció venir de la oscuridad misma resonó en los oídos de Brandon, pero por más que veía sólo había oscuridad...
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Yin
ParanormalBrandom es un pobre tipo que perdió a su única familia, su hija. Tras esta perdida, en medio de su angustia aparece Belial, el cual le ofrece un trato muy tentador que no podrá rechazar
