Hace mucho tiempo cuando aún reinaban los reyes y los caballeros galopaban atravez del mundo existió una joven princesa, una princesa como cualquier otra no era diferente a las de su clase y eso la hacía sentir triste porque no se sentía especial solo se sentía como una más.
Cierto día mientras daba un paseo por el reino vio como una chica le daba una paliza a 3 chicos que intentaban robarle algo, la princesa se quedó sorprendía por ver como alguien como ella era tan fuerte tanto que sintió cierta admiración por ella.
Con cierta dificultad se le acercó a la chica para hablarle, la princesa era tímida y por eso no se le daba muy bien la conversación pero con un poco de valor se acercó y dijo:
P- ho-hola
C- hola(le dijo la chica con cierta indiferencia)
P- Có-como hiciste eso fue algo increible
C- fue fácil la verdad
La princesa habló con ella un rato hasta que se quedó sin nada que decir así que la invitó a su palacio para conocerce mejor.
La chica rechazo la oferta ya que según dijo
C- esas cosas no van conmigo(y luego se fue)
La princesa no entendió como fue que la rechazo, la invitó a un castillo lleno de lujos y aun así no aceptó, esta duda no la dejo dormir bien así que al día siguiente fue al mismo lugar para ver si la encontraba y preguntarle pero no la encontró allí así que luego de buscar un rato la encontró bajo un árbol de manzanas tarareando una melodia muy bonita, la princesa al verla se le acercó para hacer su pregunta.
P-oye te puedo preguntar algo?
C-claro
P- qué quisiste decir con "eso no va conmigo"
C- pues que todas esas cosas no van conmigo, todos eso lujos y cosas de princesas no me parecen divertidas ni nada
P- y que cosas te parecen divertidas?
C- ven te enseñaré
La princesa y la chica fueron a varios lugares del reino donde le enseñó a la princesa varias cosas que ella jamás había visto desde un grupo de chicos que con su música alegraban hasta el corazón más triste hasta unos dulces tan sencillos pero tan delicioso que ella Jamás se hubiera imaginado, fue algo muy divertido para ambas al final del día mientras miraban las estrellas se presentaron al fin
M- me llamó Mina(dijo la princesa)
L- yo me llamo Lisandra(dijo la chica)
M- siempre me han gustado las estrellas
L- a mi también dicen que lo ven todo
M- como?
L- las estrellas siempre están allí aún cuando no las vemos ellas nos ven reír y llorar, mentir y pelear
M- ooooh osea que las estrellas nos vieron todo el día?
L- sip, y ellas jamás olvidan además de que ellas siempre saben la verdad y pueden conceder te un deseo si lo pides de corazón
M- son muy interesantes
L- si, lo son
Al día siguiente las chicas se volvieron a juntar bajo el mismo árbol de manzanas y así fue durante mucho tiempo, ese era su lugar de encuentro, la princesa estaba muy feliz de tener una amiga así, ella sabía que Lisandra era diferente a las demás chicas princesas que ella conocía pues tenía valor y coraje que la volvian especial.
Hasta que...
Cierto día mientras Mina se dirigia a ver a su amiga un extraño encapuchado se le acercó le dijo que necesitaba su ayuda pues deseaba saber dónde se encontraba lisandra ya que necesitaba encontrarla para que le ayudara en una misión secreta muy especial, la princesa no dudo en ayudarlo ya que sabía que su amiga podría cumplir con esa misión.
Cuando llegó al árbol le contó a lisandra de lo que le había sucedido y le dijo que el encapuchado le esperaría al pie de cierta colina, lisandra se fue y le dijo que volvería por la noche, era tarde y mina no tenía noticias de su amiga así que fue a buscarla, la encontró atrapada en una jaula, todo había sido una trampa para capturarla, con mucho esfuerzo mina la ayudó a escapar de su prisión y lograron huir del lugar sin embargo algo se había perdido...
Al llegar al árbol lisandra le recriminó a mina porque le había ayudado a ese extraño para ponerle una trampa, a lo cual ella solo podía responder que nunca pensó que eso fuera a suceder, a pesar de las disculpas, súplicas y lágrimas de la princesa, lisandra no le podía perdonar esto y se fue con un simple: adiós.
La princesa quedó devastada, acababa de perder a su mejor amiga, su compañera de juegos, su confidente y todo por un pequeño error.
Mina jamás se pudo perdonar lo que sucedió pero tenía la esperanza de remediar lo sucedido, y como su amiga le dijo, si pides un deseo de todo corazón a las estrellas es posible que te lo concedan.
A día de hoy la princesa va todas las noches al lugar donde se juntaba con su amiga y le ruega a las estrellas una oportunidad, lo ruega con lágrimas y dolor en busca de un deseo... Quien sabe talves las estrellas la escuchen y le den una oportunidad, porque su amistad era real y su cariño sincero y cuando algo es tan puro y hermoso bien vale luchar por ello.
Dedicado a C.
