Lo que todos pensaron que sería una despedida agradable, llena de celebración y alegría por haber hecho amigos de diferentes lugares, haber completado un evento peligroso pero emocionante a parte iguales e incluso teniendo la oportunidad de conocerse sin el estrés de prepararse o ayudar a sus amigos a hacerlo para una prueba, acabó convirtiéndose en un tributo a la memoria de Cedric Diggory, donde todos se sentaron en el Gran Salón con los bancos hacia el frente, con los profesores de pie a pocos pasos del director. Dumbledore se mantenía apoyado en el podio, luciendo mucho más viejo.
Por primera vez en los cuatro años desde que el grupo entro y en más tiempo para los mayores, en el Gran Salón reinaba un silencio supulcral abrumador. Los estudiantes de Hufflepuff y amigos cercanos de Cedric seguían llorando y otros parecían no poder caer en cuenta de lo que había pasado. Algunos sólo miraban al frente, sin hablar ni escuchar nada de lo que pocos murmuraban aunque fuese por unos segundos. Si no era para comentar algo de lo ocurrido, nadie quería hablar realmente de nada, porque, la verdad sea dicha, no tenían nada para decirse.
Habían deseado poder dejar de preocuparse una vez que pasara el torneo y al final, la vida demostró su peor lado al no permitirles siquiera eso, al privar de su vida a un jovencito con toda una vida por delante, al permitir que otro tuviese que ver un horrible acto y, finalmente, dejar que los seguidores más peligrosos del mismísimo Lord Voldemort volviesen a la acción. De eso último no tenían muchos detalles y, aunque no lo admitirían, todos preferían esperar el mayor tiempo posible para saber más a fondo aquello que tanto los asustaba.
Harry miró lentamente a su alrededor. Muchos alumnos tenían la frente en alto, con marcas de lágrimas en las mejillas. Otros mantenían la cabeza gacha y las manos juntas, como quienes están esperando que llegue la peor noticia jamás escuchada; ¿Qué diferencia había en ese momento? Sus amigos estaban a cada lado de él. Ginny estaba a su izquierda, sujetándo gentilmente su mano para brindarle algún consuelo y Ron a su derecha, con una mano en el brazo del moreno, buscando lo mismo que su hermana. Quizás, en otra circunstancia, a Harry le hubiese resultado un poco incómodo tener hasta a sus amigos tan pegados, no por alguna cuestión en específica, sino porque no le gustaba ser el centro, pero en ese momento, sentía que necesitaba ese acompañamiento más que nunca.
Los alumnos invitados estaban cerca de sus respectivos directores, quienes guardaron luto en silencio. No había sido uno de sus estudiantes, bien, pero no dejaba de ser uno de un buen amigo que no tenía la culpa de nada ni merecía lo que le pasó. Decidieron guardarle respeto en ese silencio y desear que su familia lograse sobrellevar su dolor con el tiempo que fuese necesario. Lo mismo hicieron sus alumnos.
Sprout y Flitwick aún tenían algunas lágrimas en sus ojos y la jefa de Hufflepluff parecía totalmente derrotada y cansada. Ella había logrado hablar con los padres de Cedric y le dijeron que no estaban seguros de poder soportar estar en el homenaje a su hijo. La situación de por sí ya era muy dolorosa.
McGonagall, al igual que Dumbledore, se veía mucho más avejentada. Tenía ojeras algo notorias y su aspecto no se veía tan cuidado. A su lado, Snape parecía endurecido por el dolor; su mirada se notaba más fría de lo usual y su postura muy recta, como si estuviese conteniendo el peso de algo que quería derrumbarlo en ese momento.
Harry se volvió para mirar un poco hacia atrás y se percató de que Draco estaba entre Pansy Parkinson y Zabini Blaise, ambos tratando de brindarle apoyo tras lo ocurrido con su padre. Draco habló con el grupo al día siguiente, después de recibir una carta de su madre en la que le escribía que iría a verlo esa tarde y preguntaría si serían posibles las visitas suyas. Fue otro golpe para todos, en especial para Severus cuando lo supo.
En medio de ese sofocante silencio, Dumbledore comenzó a hablar.
—Hoy, sentimos una terrible e inimaginable pérdida, ocurrida a manos de un mal igual de inimaginable—habló con voz fuerte, cargada de dolor y amargura—. Cedric Diggory, un estudiante entregado y un fiel amigo, nos dejó... antes de lo que todos hubiesemos pensado. A pesar de que el Ministerio no quiere que el tema sea tocado, todos aquí tienen el derecho de saber cómo murió, porque guardar eso y decir que «sólo pasó», lo considero un insulto a su memoria y a su familia.
»Sé que es lo que muchos piensan y debo decir..., sí. A Cedric lo asesinaron los Mortífagos, aquellos más leales a Lord Voldemort.
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Siempre contigo II
FanfictionDespués del Torneo de los tres magos, Harry tiene que procesar todo lo ocurrido e intentar seguir con el duelo y su tiempo como estudiante. En cuanto a Severus, deberá pensar en lo que debe y quiere hacer y afrontar las cosas que vuelven a atormenta...
