Eran las ocho de la tarde cuando mi avión aterrizó en el aeropuerto de Orly París, la puesta de sol estaba a la vuelta de la esquina y yo había vuelto después de estar fuera de casa por mucho más de 5 años, durante los cuales estuve viviendo en Praga, o mejor dicho escondida.
El momento llegó y me siento capaz de volver, con las fuerzas suficientes para dar la cara.
Cuando hace cinco años pedí el traslado a la tienda de Dior en Praga lo hice porque París ya no era un sitio para mi, la persona que mas amaba me traiciono y humilló delante de todo el mundo, o por lo menos delante de todo mi mundo y eso me dolió, me destrozó, me sentí avergonzada, humillada, expuesta. Pero no me puedo esconder para siempre, además echaba de menos mis desayunos con cruasanes .
Tiraba de mi maleta hacia la salida, Miriam mi mejor amiga iba a venir a recogerme, ella era la única que sabía de mi llegada. En estos cinco años ella había sido un gran apoyo para mí, nos llamábamos todos los días, me mantenía al tanto de todas las novedades y cotilleos de mi entorno en París. Seguí andando hasta que la vi de lejos, tan espectacular como siempre. A Miriam la conocí en la escuela de management en la que ambas estudiamos y desde entonces nos volvimos inseparables.
Bonsoir ma chérie, me dijo Miriam lanzándose a mis brazos para darme un largo abrazo y dos besos.
Ya en el coche, hablamos de tantas cosas y me dejé en mi casa en el décimo octavo arrondisement, el barrio en el que se situaba el Moulin Rouge. Saqué las llaves de mi bolso y me dispuse a subir las escaleras.
_ No te olvides de la soirée de mañana por la noche, voceo Miriam desde el coche.
__Hmmm oui oui, le respondí rápidamente, a ver me sentía lista para volver, pero joder una fiesta, y no cualquier fiesta, una en la casa de Enzo, seguro que todo el mundo estará ahí.
Al entrar a mi apartamento me dirigí al baño, me desnudé y dejé que el agua cayese por todo mi cuerpo, mi mente voló a esa noche.
Flashback
_ Vamos cariño que llegamos tarde, dijo Alexandre apoyándose en el marco de la puerta.
_ Hmmm oui, ya voy enseguida termino, le respondí mientras me terminaba de dibujar la raya en el ojo derecho.
_ Eso dices siempre, se acercó por detrás y se dispuso a hacerme cosquillas, lo que me hizo explotar de la risa y moverme hacia todas las direcciones.
_Arrête, para por favor, le supliqué. El lo hizo pero no se apartó de mí si no que se acercó para depositar un dulce beso en mis labios.
_ Je t'aime Marie Colette Farah, afirmó diciendo mi nombre completo.
_ Moi aussi je t'aime, le dije y es lo que sentía, era real, lo adoraba, él era mi todo.
Conocí a Alexander un lluvioso día de diciembre, cuando ambos, sin paraguas, corríamos al Pret a Manger para comprar un café. Casi chocamos en la puerta de la entrada y al darnos cuenta ambos nos paramos de golpe.
_ Pardon, siseé y él con una gran sonrisa me hizo una gran y dramatizada reverencia.
Yo no supe como reaccionar así que exploté de la risa y le agradecí. El me siguió al interior del café, se acercó y charlamos durante un par de minutos, acabó pagando mi café y dejándome su número de teléfono.
Y desde entonces todo fue a mejor, a los seis meses alquilé mi piso y me fui a vivir con él. Que ingenua que era.
Me terminé de maquillar, cogí mi bolso y seguí a Alexandre escaleras abajo, para subir en el uber que habíamos pedido.
Llegamos al club, esa noche el mejor amigo de Alexandre celebraba su cumpleaños en uno de los clubes nocturnos más chic de Paris, L'Arc Paris. Había por lo menos unas treinta personas y por lo tanto habían reservado una zona VIP.
Alexandre y yo llegamos un poco tarde y casi todos ya estaban ahí, él se dirigió hacia su grupo de amigos y yo fui en busca de Miriam. Después de dos horas de baile alocado con Miriam, fui a buscar a Alexandre, no lo encontré donde lo había dejado, así que seguí buscando hasta toparme con uno de sus amigos, así que lógicamente lo que hice fue preguntarle si sabía donde estaba Alexandre. él en cambio no parecía muy cómodo con mi pregunta, se puso rojo y empezó a tartamudear.
_Personne va me dire il est ou Alexandre ou quoi, dije alzando la voz y comenzando a enfadarme.
-Je sais pas moi- dijo y se escabullo entre la muchedumbre.
Viendo que nadie me iba a ayudar seguí mi búsqueda. Hasta oír la voz Alexandre detrás de una de las puertas, su voz estaba un poco agitada y creí oír gemidos así que mi reacción inmediata fue abrir la puerta de golpe.
La escena que encontré fue un poco inesperada: Alexandre estaba en medio en un trío con uno de sus amigos y una chica desconocida, cuando nuestras miradas se cruzaron vi pánico en sus ojos.
-Marie no es lo que cree_ dijo con la respiración agitada, pero yo no le di la oportunidad de explicar mucho más, no necesitaba explicación, este hombre es un estupido si se cree que me voy a tragar sus excusas baratas.
Del shock las lágrimas no me bajaban por los ojos, no estaba llorando, algo muy extraño en mi. Lo único que hice fue correr hacia la pista de baile y coger de la mano a Miriam y decirle.
_ On ne reste pas ici, nos vamos ahora mismo Ella estaba perdidisima y un poco demasiado borracha. Cogí las llaves de su coche y salimos como alma que lleva el diablo de ese lugar.
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Mi libro
RomanceMarie deja su Paris natal con el corazón roto. Pero años después decide volver y dar la cara. Sobretodo volver a empezar la vida que dejó atrás. ¿Qué le deparará el destino a Marie Collete Farah? Eso lo descubriremos juntos con cada nuevo capítulo...
