Capítulo 1
"Un Alma Sin Rumbo Alguno."
Estaba frente a mi computador, estaba por escribir un nuevo capítulo de mi libro, "Demons ". Mi mente se encontraba nublada, sin ninguna idea por lo absoluto solo pensaba en luz, mi mente se concentraba en ella...
Alto Ahí les explicare todo, desde el inicio!
(Recapitulemos. Para qué puedan entender, todo lo que ha pasado.)
...
—Yo iba saliendo del trabajo, estaba cansado y de paso había tenido un mal día. Ema, me había llamado para pasar por ella, para luego ir a llevarla a su casa y yo irme a mi departamento.
Al recogerla, fuimos camino a su casa, en el camino todo era muy callado. Pero ella decide romperlo. Con una conversación que había conseguido de una amiga del trabajo. Con la cual había quedado en hacer una demostración para la próxima demostración de un libro.
Ella y yo empezamos a discutir, yo estaba mirando al frente porque estaba conduciendo, al llegar al semáforo. Este se encontraba en rojo y de tuve el auto. Y ahí le explique todo, esta se quedó callada después de todo, pero yo había quedado molesto por desconfiar de mí.
Al semáforo ponerse en verde, no miro a los lados y decido avanzar. Y es ahí cuando sucede todo. Un auto nos había llegado por el lado de mi asiento. El enorme impacto había hecho que mi auto se volteara.
Yo desperté, me había desmallado por unos segundos. Al despertarme rápidamente me quito el cinturón de seguridad, y es ahí cuando recuerdo de que Ema no lo traía puesto. Al caer noto que ella no estaba en su asiento salgo rápidamente del auto para poder buscarla. Y es ahí donde la veo, esta se encontraba tirada en el piso como a 1 metro de donde se encontraba mi auto.
Corro hacia ella, esta botaba mucha sangre por la cabeza. Saque mi celular este tenía la pantalla partida, pero aun así logro marcar al 911.
—Hola me llamo Alejandro Ferrer, tuve un accidente frente a la estación de servicio de la zona norte. Necesito que una ambulancia venga rápido, mi novia esta inconsciente y está botando mucha sangre por el lado Izquierdo de la cabeza. —Digo muy asustado, se me hacía muy difícil hablar, sentía un nudo en mi garganta, no me dejaba hablar con facilidad.
—Ok! Ya una ambulancia está en camino, trate de parar en sangrado. Haciendo precio en la herida mientras llega la ambulancia. —Dice la chica que me atendió la llamada.
Corto la llamada y tiro mi teléfono, a quien sabe dónde. Tomo con mi mano derecha, la manga de la camisa de mi brazo Izquierdo y la arranco con facilidad para luego ponérsela en la cabeza a Ema y hacer presión hasta que llegaran los médicos.
Después de varios minutos los médicos habían llegado. Estos atendieron rápidamente a Ema por su estado. El conductor del otro auto no se encontró en ningún lado del choque, al parecer no estaba herido ya que no había un rastro de sangre.
Al estar dentro de la ambulancia esta arranco de inmediato ya que Ema estaba en una condición muy crítica. Al llegar al hospital esto la ingresaron inmediatamente al quirófano.
Había quedado muy mal, tenía muchos golpes, pero nada me importaba más qué Ema, la mujer que amo esta entre la vida y la muerte y no puedo darme el lujo de estar llorando por unos golpes normales.
Después de 2 largas horas unos de los doctores salen Con una carta en la mano y con una cara muy triste, en ese momento sentí que era una mala noticia y mi corazón empezó a latir con mucha rapidez.
—Usted es el novio de la señorita Ema? —Pregunta el doctor.
—Sí. Yo soy su novio. —Digo. Mi voz tartamudeaba.
—Lamento decirle que su novia ha fallecido, no resistió la operación. De verdad lamento darle esta noticia tan dura.
Yo caigo al suelo, poniendo mis manos en la cabeza, mis lágrimas caían y los momentos que ella y yo pasamos juntos. Pasaban por mi mente, como una enorme ola.
-Hicimos todo lo que pudimos pero en cuanto salió del quirófano a pocos minutos después ella ya había fallecido. La encontramos con esta pequeña nota en su mano. —Dice el doctor.
—Después de varios exámenes, nos dimos de cuenta que esta, traía en su vientre una niña. Ya tenía 4 meses ya. Lamento darles estas noticias, de verdad me gustaría que no fuera así. Pero solo dios sabe porque hace las cosas. Ella tenía un propósito en este mundo y ya lo cumplió... —Dice el doctor con lágrimas en sus ojos.
Yo quedo en shock no podía creerlo aún, los padres de Ema llegaron unos minutos después, estos me trataron de consolar. Pero nadie sentía en ese momento, lo que yo sentía. La culpa y la tristeza nublaban, mi mente y corazón.
A las horas este dejan ver a Ema, los padres de ella pasan primero. Cuando estos salen. Entro yo.
Mi corazón se rompió en mil pedazos al verla en esa camilla. En ese momento abro aquella carta que el doctor me dio.
Esta decía...
"Carta"
Mi hermosa estrella. El amor de mi vida, lamento haberte hecho enojar por una estupidez. Sé que en este momento de debes de andar culpando por todo lo que está pasando, pero no te culpes amor. Todo esto es mi culpa, y espero algún día me perdones. Hoy al trabajo me hice un test, ya que me venía sintiendo muy mal. No te quiera decir nada, hasta no saber todo en concreto. Al dar positivo el test, mis lágrimas cayeron de felicidad, y de temor a lo que me avecinaba la vida.
Te quería decir en el camino a casa, pero al ver esa conversación los celos nublaron mi mente, y no sabía cómo actuar y deje que el impulso fuera el que llevara todas mis acciones.
No quiero que te lamentes, no quiero que te la pases llorando por mí. Yo estaré en un lugar mejor. Te estaré observando desde el cielo como a una estrella. No quiero que dejes de hacer lo que más te gusta, la escritura siempre ha sido lo tuyo. Recuerdo aquel día cuando salió tu primer libro, estabas tan feliz por lo que habías hecho que me llevaste al día del estreno para yo también firmar los libros. Nunca me he arrepentido de haber elegido estar contigo, me siento orgullosa de ti. Y siempre te lo digo. Quiero que sigas tu vida, quiero que seas feliz y que encuentres de nuevo el amor, sé que será muy difícil pero créeme que desde el cielo te daré fuerzas para salir adelante mi amor.
Te amo, más de lo que la luna amo al sol.
Att: Tú estrella fugaz.
Mis lágrimas caían, solo me quedo abrazarla por última vez, mi último abrazo a la persona que me robo el corazón y se lo llevara consigo a la tumba.
—Te amo, y siempre te amare!! No te olvidare te lo prometo. —Grito, mientras abrazo su cuerpo con fuerza.
Los padres de ella, entran y me separan de ella. Para llevarme afuera. Yo Salí del hospital y me fui de ahí. Sin dejar rastro de mí, por ningún lado.
Fui un alma sin rumbo alguno en aquel momento de lágrimas y dolor.
ESTÁS LEYENDO
Coseme
RomanceEl amor. El amor es uno de los sentimientos más difíciles de entender, y mucho más aún cuando no tienes a la persona correcta a tu lado. Todo se hace difícil de entender, cuando esa persona no te ayuda a darle un significado a ese sentimiento en pa...
