Katsuki estaba frente aquella tumba abierta mientras bajaba aquella caja donde reposaba el cuerpo de su amado, la lluvia empapaba su cuerpo mientras cubría sus propias lágrimas, había amado a ese hombre como nunca amo a nadie y ahora que lo había perdido... El deseo de estar a su lado lo recorría.
Todos lamentaron la muerte de su esposo, los conocidos le dieron el pésame, sus amigos le abrazaron ofreciendo su apoyo, su familia... Su familia le había dado la espalda una vez más al nisiquiera presentarse al funeral.
El sabía que cargaba con una gran carga al ser el único heredero de aquella compañía, su familia siempre le habían recalcado lo que esperaban de él, lo que debía hacer, como debía comportarse, como vestir, incluso las cosas que debía gustarle y quién pasaría el resto de su vida a su lado.
En su momento no le importo, se sentía satisfecho con su vida y lo que tenía...
Era egocéntrico y orgulloso, ser apuesto y un alfa de nivel le daban todas las armas para jugar con quién quisiera.
Pero no con él, aquél chico que le sonrió con tanta sinceridad obviando todo lo que era le hizo respirar aires frescos, su olor era también delicioso y aunque al principio decidió solo llevarlo a su cama pasar el tiempo a su lado lo hacia sentir tan bien.
Le mostró la belleza de la simplicidad, una hamburguesa una soda y una maravillosa Vista en un lugar perdido, esa sería una de sus mejores citas y unos de sus más hermosos recuerdos.
Aquel Omega pelirrojo no se dejó intimidar por su familia, no dejo que lo hicieran menos y eso era algo admiraba, al final del día tuvo que elegir un camino.
Pasar el resto de su vida en la monotonía que lo habia encerrado toda su vida con todos los lujos que representaría o la libertad con aquel Omega que había ganado su corazón aún con todas las necesidades que sabía tendrían.
No tuvo que pensarlo mucho tiempo, transfirió una cantidad de dinero bastante considerable a la cuenta de su compañero, tomo solo un par de cosas personales y salió de aquella mansión que lo habia aprisionado como un ave en jaula de oro.
Su amado kirishima estaba sorprendido de verlo en su puerta aquella madrugada, pero la sonrisa que le dio fue suficiente para demostrarle que ha Is tomado la mejor decisión, el beso que se dieron quitaron cualquier duda.
Juntos empezaron un pequeño negocio, uno que después de cuatro años y gracias a la experiencia y conocimientos del rubio había florecido.
Incluso una pequeña que había sido una copia de su padre pero con los ojos de su madre le recibía todos los días después del trabajo.
Había sido difícil? Por supuesto!
Estuvo a punto de rendirse? Más veces de las que podía contar.
Lo volvería a hacer? Por la mierda que lo haría si con ello estaba con su kirishima.
Eran una pareja sumamente feliz y su alfa no podía estar más que conteto al ver la marca en el cuello de su Omega.
Pero la desgracia llegó de improviso y le arrebató a su amado en un accidente.
Tres meses en un horrible hospital, llendo y viniendo para cuidar de su hija, su negocio y su compañero, su cachorro lloraba por la falta de su madre y el solo podía arrullarla para tratar de consolarla, sus amigos cuidaban de su amado cuando el.cuidaba al otro, les debía mucho a ese grupo de idiotas...
su amado había luchado cuánto pudo peor el último día solo le di una pequeña sonrisa y le pidió que cuidara de su hija y que siempre le amaría mientras lágrimas corrían por ambos rostros, el dolor que sintió al prometerle a su amado que haría todo para seguir y hacer su vida casi lo mataba ahí pero una mirada carmesí lo logro sostener.
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Nueva oportunidad
FanfictionBakugou pierde a su Omega después de un accidente, teniendo que batallar por cuidar de sus cachorros y cuidar de aquel lugar que hizo junto a su amado ahora se ve alcanzado por su pasado y obligado a tomar un decisión, comprometerse o perderlo todo...
