"Oh, osito de peluche, mi osito de peluche, confiable y tranquilo, todo era tan dulce hasta que intentaste matarme."
Inspirada en la canción "Teddy Bear" de Melanie Martinez.
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Para New, encontrar a Tay justo cuando estaba a punto de rendirse con el amor fue la experiencia más hermosa de su vida.
Tay lo conquistó con palabras dulces como la miel, supo susurrarle lo justo y necesario para llegar al fondo de su inocente y cálido corazón.
Amable, cariñoso, tranquilo, con una sonrisa capaz de derretir hasta la capa más dura del hielo.
Era la perfección ante sus ojos.
En más de un año, New estuvo seguro de que quería compartir cada momento, hasta su último aliento, con aquel chico dulce y torpe. Así, decidió entregarle su corazón, y Tay, con la promesa de cuidarlo y protegerlo a toda costa, selló su compromiso con un beso.
Un año después, New ya estaba organizando la boda que siempre había soñado: el lugar, los invitados, el vals que bailarán, y lo más importante, los trajes, los anillos, y, por supuesto, el pastel en forma de un oso polar y una orca, símbolos de su historia de amor.
Y todo lo que una boda podría necesitar.
En unas semanas, aquel joven de ojos inocentes y brillantes sentía que su pecho estaba a punto de estallar de tanta felicidad acumulada.
Se sentía increíblemente afortunado de saber que en pocas horas se casaría con un hombre llamado Tawan Vihokratana.
Nunca imaginó que viviría una experiencia tan hermosa, la oportunidad de formar una familia y tener a alguien con quien compartir hasta sus miedos sin sentirse inseguro.
De poder experimentar lo que era ser verdaderamente amado por primera vez.
Perdió a sus padres cuando apenas tenía cinco años, o al menos eso creía él. La realidad es que fue abandonado como un juguete viejo en un orfanato, donde creció sin conocer el calor del amor.
Todo porque, cuando era bebé, nació con una discapacidad que le impedía hablar.
Sí, New era mudo, y esa fue una de las razones por las que fue rechazado una y otra vez por diversas familias. Pero él, tan inocente, nunca se dio cuenta de que, a los ojos de los demás, él era visto casi como un "problema", un "inútil".
Sin embargo, una noche, bajo la luz de la luna, apareció Tay, justo cuando salía de su trabajo como ayudante de una señora mayor que vendía comida en la calle.
Fue ahí donde comenzó su historia de amor, una historia especialmente hermosa para New. A Tay, al parecer, no le importó ese "defecto" de New, ese "defecto" que él había descubierto en su adolescencia.
Se dio cuenta de que no podía estar a la altura de una "persona normal", y temió que el amor jamás llegaría a su vida por culpa de ello.
Pero aquí estaba, poniéndose el traje blanco, siendo ayudado por su suegra.