tomas mi mano y comenzamos a bailar;
en sincronía con la banda, aquella que tanto te gusta.
me cantas, mirándome a los ojos;
aquellos ojos brillantes y llenos de vida.
pero, de repente, estoy en mi habitación
bailando con los ojos cerrados y el corazón, descubierto.
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guitarra sin cuerdas
Poetrymis lágrimas se convirtieron en palabras, por lo que decidí compartirlas para combatir la sequía.
