-Bienvenida Lucia, sé que no es lo más lujoso o lindo, pero es algo a lo que puedes llamar tu hogar- dijo la tía Irma.
Sé que lo más seguro es que no entiendas qué es lo que ocurre, pero te lo voy a explicar todo con lujos y detalles.
Hace ya 2 años que vivo en San Cristóbal, Táchira, Venezuela. Vivo con, perdón, vivía con toda mi familia (papá, mamá, hermana del medio, hermano mayor y yo la hermana menor) pero hace 1 semana que murieron en un horrible accidente de auto, cuando volvíamos de un concurso de canto en el que participe.
Algo que es muy doloroso para mí, ya que soy una persona muy introvertida y callada, pero no con mi familia.
Con ellos era todo más fácil, sin embargo no significa que me comunicaba de manera sencilla con ellos por ser mi familia.
Ahora, para no desviarme más de la actualidad, me estoy mudando a casa de la tía Irma y el tío Felipe (ellos son viejos amigos de mis padres y les tengo tanto cariño que les digo tíos) junto a su hijo Ángel y su primo Berny.
Conozco a los tíos desde que tengo uso de razón, pero no vivíamos cerca, por lo que nos veíamos muy poco. Pero desde que nos vinimos a vivir a San Cristóbal hemos tratado de vernos como mínimo cada 15 días. Hacemos una comida o algo y pasamos es rato conversando.
Ángel tiene la misma edad que yo, solo que yo le llevo unos escasos meses, es un chico muy alto, cabello rubio, tan blanco como la leche, ojos café claro y, al igual que yo, introvertido.
En cambio Berny, es un chico de28 años super sociable con todos, no tan alto como el rubio pero sigue siendo bien dotado con su estatura. Su cabello en color café al igual que sus ojos y su barba. Una persona con un tono de piel bastante claro.
Tía Irma es una mujer de piel blanca, ojos y cabello negro, alta y esbelta. Sin embargo, tío Felix es un hombre de piel morena como la mía, pero su cabello ya es bastante canoso, él utiliza lentes igual que la tía Irma.
En fin, son personas bastabtes comunes que me han acogido gracias a que quedé totalmente sola. Tengo más familia de sangre, pero no pueden ayudarme porque no tienen suficiente capacidad económica como para alimentar a otra persona.
Además, me siento bastante cómoda con los tíos, ellos son como mis segundos padres.
En fin, después del entierro y todo lo que conlleva, ha pasado 1 semana y hoy me estoy mudando a su casa, mejor dicho, mi nuevo hogar.
-Así es leona,- Así me llama el tío Felix, ya que tengo el cabello rizado y negro- este es tu hogar, tienes tanta opinión y responsabilidad como la del pequeño Ángel o la de Berny- terminó regalando me una sonrisa reconfortante. A lo que respondí...
-Gracias, de verdad, se que no soy la mejor expresándose, pero estoy muy agradecida de que me dejen quedarme aquí por un tiempo... - no puedo hablar mucho más porque las ganas de llorar no me dejan.
Nunca he sido una chica que llore por cualquier cosa, pero perder a mi familia no ha sido nada sencillo, menos cuando tienes solo 16 años y apenas saber como mantenerte.
-No, esta es tu casa- dijo la tía en con un tono de seguridad- te vas a quedar aquí el tiempo que desees, eres parte de la familia, nunca lo olvides-
Terminó envolviéndome en sus brazos. No sé en qué momento empecé a llorar, pero cuandome dí cuenta, tío Felix estaba también abrazándome como si con eso cesara el dolor.
Estuvimos así durante unos cuantos minutos, hasta que sentí que era demasiado contacto físico.
Yo nunca he sido amante de las muestras de afecto en las que se requiere el tacto, excepto con mi familia.
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Y si... ¿somos algo más?
RomanceLucía, una chica de 16 años, alta morena con cabello rizado y negro. Su vida es un caos total gracias a un accidente de tránsito. ¿Qué debe hacer ahora?
