El reencuentro

4 0 0
                                        

El camarero me miraba con indiferencia mientras servía a toda prisa a la gran mayoría de personas allí presentes. Puedo decir con certeza que llevaba prácticamente media hora esperando, vale quizá solo unos diez minutos, pero se hacían eternos.  Todo esto tenía un gran parecido con los años de instituto cuando levantaba la mano y el profesor pasaba de mí como este camarero tan guapo de metro ochenta, aunque por la cara que traía no parecía tener muchas ganas de poner una sonrisa en los próximos veinte años.

- Ponle el cubata a la niña- Una voz conocida hablaba desde mi espalda.
- No necesito ningún caballero andante, las princesitas podemos solas - Me giré con brusquedad mientras divisaba aquel rostro, sin darme cuenta de que en realidad ya lo conocía muy bien.

Las luces de la discoteca nublaban aquellos ojos azules mientras él depositaba sobre mis manos aquel cubata que sabía perfectamente que ya no me sentaría igual que cualquier otro.

Una sonrisa sincera se dibujó en su rostro cuando me reconoció con bastante rapidez. Sus ojos recorrieron todo mi cuerpo sin dejarse si quiera una costura del vestido negro que había elegido aquella tarde.

- ¿Siempre tienes que ser tan rebelde, evita?- su mirada me indicaba que lo único que le apetecía era ponerme nerviosa, sin sorpresa para mi persona realmente.

- ¿Y tú siempre tienes que ser tan imbécil?

un mundo contigoStories to obsess over. Discover now