En la orilla del risco se veía como el sol daba sus primeros rayos de luz de día, apenas había amanecido, las aves cantaban a la par de sus polluelos que despertaban de una dulce noche de sueño acogedor, el viento daba un saludo al mundo soplando las hojas caídas de los árboles, dando una refrescante brisa con el sabor salada que traía del mar, parecía un nuevo día que la madre naturaleza estaba viviendo como cada día de su existencia.
Más parecía que no estaba sola para precenciar todo esto sola, en la cima del risco, junto a un árbol de roble oscuro, yacia un joven, pelos negros cuál carbón y ojos de un tinte obsidiana, no parecía ser de por ahí ya que sus ropas estaban rasgadas, apenas cubriéndolo llevaba unos trapos de color blanco que estaban dañados por su viaje, más no parecía notarlo, ya que estaba expectante del nuevo día que el mundo recibía en ese momento... Pero no era todo lo que el veía, bajando su mirada se encontró con una vista distinta, abajo de ese enorme risco, estaba una plata, llena de arena blanca con el mar tomándola para regresarla tiempo después
La curiosidad del joven le llamo a que fuera a ver esta, como si fuera una orden el oji-negro bajo a pie, tomando un camino alrededor de esa estructura natural hecha de piedra y tierra hasta bajar a la playa. No parecía ser algo de otro mundo o algo que sea Anti natural, era una playa de arena, piedras, algunos cangrejos peleándose por una piedra y el mar, el infinito mar al frente de todo, ese color azul celeste combinado con el recién despierto sol hacían una vista que cautivaba el alma y la vista.
Si sus ojos no le mentian, el mar parecía infinito que incluso entre cerrando sus párpados, no alcanzaba ver el fin, además que ver directo al horizonte dónde yacia el sol no parecía una buena idea ya que al pasar unos segundos más sus córneas le dolían, obligandolo a despegar su vista y parpadear para quitarse la molestia. Los minutos pasaban más no encontraba nada en esa playa más que el mar y sus compañeros crustáceos, como si el mundo le entendiera, le brindo una ola, que desgraciadamente le llegó de sorpresa empujándolo con el agua salada, esto causaría que sus trapos estuvieran mojados al igual que todo su cuerpo, nada mejor que una fresca remojada matutina no?
Tras reaccionar y poder quitarse algo de arena intrusa en su ropa, noto que el mar trajo un objeto, no parecía un animal o algún ser vivo, su curiosidad le llamo denuevo incitandole que tome el objeto para saber su función, tomo unos minutos para pensarlo hasta que retomo la confianza, se acercó al misterioso objeto para sacarlo de la arena que le cubría, sacudió con tirones y palmadas, cuando la arena cayó noto que era de color café, coincide con el mismo tono que la tierra o tal vez que el roble del árbol donde despertó
Tras varios minutos de analizar el objeto de color café, descubrió que su función era tener un gran espacio, dentro podía meter rocas, arena y hasta cangrejos, más estos siempre se salían, tal parece que son muy quisquillosos con donde entran, cambiando al objeto, este podía ayudarle a cargar con muchas cosas, incluso tenía incluído algo que se sujetaba a dos partes de este, así al cruzarlo por su hombro, se sujetaba, tal parece que había conseguido la forma de cargar más objetos que encuentre y no desperdiciar sus manos
Aunque conozca la función no sabe que llevarse, una roca es muy pesada, los cangrejos son muy quisquillosos y... No había mucho más en esa pequeña playa, solo quedaba el mar. Mirando al frente y su nuevo apoyo, se adentro a el mar en busca de alguna cosa nueva que le sea útil como su apoyo de carga, tras poner un pie en el agua fría del mar, sintió como está le congelaba y hacia estremecer, pero eso no le quitaría la curiosidad que cargaba
Salado y hostil a su visitante, una ola lo golpeó con fuerza derribandolo, causando una remojada extra al día, tras pararse, noto que está vez no le llegó la arena, Salvo que su apoyo cargaba y saca el agua, ahora sabía que no podía llevarse el mar con el, aparte de enorme, escurridizo, parece que el mundo no deseaba darle compañeros ahora a nuestro joven.
Pasando sus pies descalzos por la fría marea, noto que en el fondo, dónde estaba pisando para mantenerse en pie, había pequeñas piedras, más estás parecían de otros colores, al tocarlas la textura no era muy similar pues eran lisas y suaves a diferencia de una piedra, tomo dos de estas para observarlas, estaban huecas y de formas anormales, había encontrado caracolas vacías
Eran raras y muy livianas, parecían piedras pero no lo eran, queriendo comprobar que eran, salió del mar para buscar un ejemplo, osea que buscaría una piedra real, no era complicado, hace poco los cangrejos peleaban una así que había muchas cerca de la playa. Juntando ya dos piedras junto a sus dos caracolas, por fin podía hacer su prueba, tomando una piedra contra la otra notaba la dureza de estás, ya que golpeó una contra la otra y apenas se notó daño más al intentar golpear una piedra con una caracola está se hizo añicos al impacto, descubrió que son frágiles, no son rocas pero podía llevarlas, tal vez encuentre para que sirven. Con esta decisión tomo una piedra mediana de la playa y una cara ola que le quedaba, metiendo ambas en su apoyo
Con dos objetos en su disposición sentía que necesitaba conocer más del mar, que claramente le detestaba, más no le quedaba de otra ya que la curiosidad no se calmaba, así que era el segundo enfrentamiento entre el joven y el mar, dónde volvió a vencerlo su contrincante de cuerpo líquido
Su búsqueda de cosas le tomo a conocer tres nuevos objetos, incluyendo un nuevo ser vivo que sería un pez, más este era aún más pequeño que los cangrejos y más escurridizo que el mar, trato de capturarlo tres veces y las tres fallo con su batalla. Los objetos que consiguió fue una caracola aún más grande que las anteriores e igual de hueca pero está le ayudo y descubrió que podía llevar al mar en esta, o un pedazo de el; el segundo objeto fue una hoja muy larga, que sería una alga, está estaba enterrada en la arena así que era más complicado sacarla del agua que cubría esa arena pesada y húmeda, logro sacarla y guardar dos de estas en su apoyo, almenos una victoria está bien contra el mar no? Pasando al tercer y último objeto sería algo que no parecía del mismo mar, era algo terrestre y era nada más y nada menos que.... Un árbol? Bueno no exactamente, parecía un árbol, pero muy chiquito, tanto así que podía tomarlo en su mano y no pesaba casi nada, más era casi igual de largo que tres piedras juntas, era un palo de cedro, era resitente y largo, no sabe para que sirva pero no entraba en su apoyo, eso le quitaba una mano para sostenerlo pero no le quitaba su utilidad ya que esto le ayudaría con su venganza contra el mar.
El palo era tan fuerte que podía perforar la arena pesada, gracias a su nueva herramienta podría por fin sacar más algas sin tener que pelearse tan excesivo, además que también lo uso para pelearse contra los pescados más grandes! Eso sí era un logro, podía vencer a los escurridizos pescados así que podría vence- olvidenlo, el mar sigue venciendo al joven con su enorme poder de olas
La mañana paso tan rápido que el sol ya posaba más encima del borde del mar, así que le pareció buena idea avanzar igual, hacia donde su caminata lo guíe en su búsqueda de... Lo que sea que haya lejos de ese acantilado donde había despertado, no se había preocupado por saber porque estaba ahí y no parecía importarle, aunque se notaba confuso al conocer cada cosa que encontraba y eso generaba más preguntas sobre el que sobre todo lo encontrado
Al salir de la playa y tomar algo de altura para saber hacia donde irse ahora, noto que detrás de aquel roble se hacía notar un pequeño bosque, los árboles que eran empujados sus hojas por el viento, sus troncos tan delgados como el o menos y esa capa de oscuridad que se pasaba por debajo de las hojas juntas, retomando su caminata se adentraria a su nueva búsqueda dónde no sabría que le esperaba o que vendría después de pelear el mar y sus animales venía listo para los terrestres
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YO
RandomDónde los pájaros canten es donde un lugar seguro aparece. Donde las olas del mar choquen con la tierra es donde el camino termina Dónde mis pies descansen será mi hogar Dónde mi alma sienta comodidad será cuando muera
