A. E. A.

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No sé quien eres, ni de donde provengas, quien eres exactamente, que hiciste en tu vida y que te ocurrió; pero puedo sentir tu dolor, puedo sentir tu corazón vació entre esta neblina; puedo sentir tus ojos moribundos viendo a tu al rededor sin buscar algo, solo vagando en tus grises al rededores; La Paz es lo que menos te invade y mi corazón lo presiente; siento como mi alma duele y quema cuando ves a esa cabaña.

Cuando te visité la primera vez, tu entorno solo tenias esa cabaña que daba escalofríos verla, podía ver como una bandada de cuervos daba círculos a la lejanía, podía sentir tu preocupación al verlos y preferías ignorarles y seguir estancado en tu lugar. La segunda vez, había un corral a tu al rededor, había un cartel en la entrada del corral, no recuerdo que decía ¿Circus?, no recuerdo, eran letras extrañas, la cabaña seguía en su lugar, pero ahora tenía un aura más oscura; sentí tu indiferencia en tu ser, pero ¿y los cuervos?. Mis dudas fueron calladas y respondidas cuando mis ojos vieron las sombras de esa bandada sobrevolar sobre mi cabeza, tú no me dejaste voltear hacia arriba, tu cabeza no se movería, pero podía sentir ese "me da igual", ¿qué diablos te da igual?

La primera vez que te conocí, vi tus manos, tenias ropas a blanco y negro, puedo recordar com los guantes de tus manos estaban sucios y desgastados, tus manos esqueléticas me dieron ganas de llorar, recuerdo que a tu cercanía tenias un comedero lleno de agua, no recuerdo tu rostro, solo recuerdo el dolor que sentí al verlo, ver tus ahuecadas mejillas y ojos hundidos, es lo único que puedo recordar. Cuando regresé, tenías otra ropa, era ¿elegante? no, ¿formal? menos, decente, es la palabra adecuada, tal como campesino. sentí tu cuerpo diferente, ya eras mayor. 

Cuando viste a la cabaña, sentí tu miedo y las ganas de correr, ¿qué te ocurría? o más bien ¿qué pasó en ese lugar?

Vi de un momento a otro a una cabellera rojiza entre el polvo de tu imaginación, era una mujer, hermosa y dulce con su sola presencia, no pude verla bien, pero sí vi a esa niña en sus brazos diciéndote "papá" muy alegremente estriando sus pequeños bracitos hacia ti, ¿quién es? y ¿por qué lloras cuando tu corazón se siente tan tranquilo?

Las páginas del libro pasaban rápidamente, el libro se cierra. 

Espero verte pronto, déjame responder mis preguntas y no me despiertes otra vez intentando esconder tu realidad.


Te quiero, Liv Brown.

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⏰ Última actualización: Mar 13, 2022 ⏰

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