Dejaron ver sus almas en la noche, donde la luna iluminaba sus cuerpos fundidos. ¡Amantes de la noche! Infieles a sus relaciones pero fieles a su corazón. ¿Quién diría no?
Su pasión es inoxidable, sus almas a la luz de la noche reflejan todas sus verdades. Desplegan sus alas de lujuria y vuelan sin pensar en lo prohibido.
En el día sus almas vagan sin consuelo simulando ser felices con una estúpida sonrisa y una vida organizada. El desorden de la noche, el sudor del ardor y un cigarro encendido por las llamas que esos cuerpos emitían. ¿Acaso eso se asemeja a la felicidad?
Refugiándose en lugares lejanos; la noche, el mar, las estrellas y la luna son cómplices de sus encuentros. Fieles a la imagen de aquellos amantes locos, que no podían dejar de admirar.
Era como si la noche nunca quisiera irse para brindarles una cuota más de felicidad a aquellos entes vivos por la devoción que se profesan.
Siempre el maldito sol arruinaba el momento, quemaba; no era como el fuego de la pasión sino que era veneno, que ardía y suprimía la sonrisa de sus rostros. Huían despavoridos para que aquel astro no develara su tan preciado secreto, era difícil separarse luego de tales momentos.
¡Cruda y triste realidad! ¿Por qué los amantes deben ocultar su verdad?
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Algo
RandomAlgunos pesares resumidos en un par de líneas; mi escape, mi mundo en letras. Son escritos de tiempos pasados; de hoy y de siempre. ¡Espero que los disfruten! Se hace lo que se siente. ...
