Ana Laihla
La desaparición de esos ejecutivos no sigue un patrón consecutivo, se dificulta identificar y anticipar los movimientos siguientes, se a preparado bastante bien, lo que debo buscar es quién es lo suficientemente astuto que pueda, dar con ella.- Suspiro largamente, el cansancio esta invadiendo-
Luego el auto comienza a reducir su velocidad lo que indica que, el Coche se esta deteniendo para que los escoltas procedan a custiodarme hasta mi casa, algo que de alguna forma me relaja, me noto un poco distraida, así que mis Guarda- espaldas, detienen el coche y se bajan para abrirme la puerta. En ese momento vuelvo de Júpiter y desiendo del coche, mis hombres de confianza caminan conmigo hasta la puerta, y esperan a que abra, en momentos como estos agradezco que hagan bien su trabajo.
El cálido de mi bolsillo, contrasta perfecto con el frio empalagoso del exterior, mi costal de lana, ayuda bastante a lidiar con la brisa helada, mis hombres aguardan a que entre a salvo, ya que ser la presidenta de congreso es un alto puesto, ademas mi título también me pone en peligro, pero eso no me asusta, ellos me dejan para luego retirarse despues de cumplir con su deber. Por otro lado al entrar a casa y respirar el aroma que emanaba de mi cosina, que esta lejos pero noto levemente el olor, es exquisito, en ese momento no puedo evitar entrar en calma, además, siempre que llego a casa siento, una paz envidiable.
Mi mayordomo Phillipe Wade se dirige hacía mi para avisar que la cena esta preparada, y esta todo listo para degustarla, tomo asiento en la cabeza de la mesa y procedo a comer tranquilamente la misma, me a costado mucho acostúmbrarme a la soledad de mi casa, desde que perdí a mis padres, para luego perder mis abuelos, pero disfruto tanto de la comida que ese sentimiento se desvanece y siento algo distinto esta vez en mi paladar, me dirigio a mi mayordomo.
_Wade- digo mirandolo- Necesito que traigas a la cosinera de hoy.
- ¿De hoy Duquesa?- me da una expresion de extrañado.
- Si Wade- asiento-. Veo que las canas han afectado tu capacidad para oír bien
-Bromee, y al ver su cara enrojecida, no puedo evitar sonreir, Wade es un hombre gruñon pero Servicial.
- Veo que su sentido del humor sigue intacto señorita- dice.
- Es por la comida, no esta para nada mala, por el contrario esta divina.
- Hacía ya tiempo que no disfrutaba una comida así Duquesa- Forma una sonrisa Pequeña pero visible.
- Lo sé- Pauso para tomar otro bocadillo- Necesito a la cosinera... Wade Traela, Quiero- doy un bocado. De veras que esta delicioso! Esa explosión de sabor es un paraíso.
-Hablar con ella...
Wade de inmediato se dirigió a la cosina para llamarla. Luego de unos pocos minutos vuelve acompañado de una chica y al instante me sentí muy a penada, como era posible que no recordará a la cosinera de mi casa.
_Un Gusto Conocerla Duquesa Valerius- se inclina timidamente y veo que esta... ¿Pero que Rayos esta haciendo? Acaso esta... De inmediato la detengo.
-¡Señotita Por Favor no hay necesidad de eso! hace decadas que nadie se reverencia ante una duquesa.
- De verdad lo siento no quería que se molestara- traga Fuerte- solo que no sabia como comportarme.
Ella parecía una chica un poco tímida, e insegura. Más sin embargo había algo en ella, que no sé... ¿Me agradaba?.
Al parecer si.
- No hace Falta que se disculpe la entiendo, aqui entre nos- le susurro- me sucedio lo mismo cuando conoci a su Alteza, así que no hay problema
- ¡Wow!- asombrada, sonríe- conoció a la Reina.
Debió haber sido algo Increible.-Dice para si misma
-A la princesa, no llego a ese privilegio. Digamos que si yo tambien me emocione muchisimo- Pause un momento- fue un Honor.
La voz me salió amable pero fuerte, ella notó eso y se relajó un poco.
Resulta que Sarahlay es la jefa de la cosina, una joven brillante que habia estudiado en las mejores instituciones culinarias de perfeccionamiento, visualmente era muy hermosa tenia ojos grandes con un color café acentuado que adornaba su cara deliniada, un cabello rizado, color carmesí. Un poco robusta de curvas que le quedaban bien, siempre se habia mostrado apartada de la vida en la mansión, había llegado hace 5 años cuando era una pequeña de tan solo 13 años, y nunca la había conocido, mi abuela me hablaba de ella. Volviendo a la actualidad, ella seguía esperando a que le dijera algo, pero cuando abrí la boca para responder ella agregó:
_ Duquesa no se si sepa Soy...
_Sarahlay Lo sé- Le Sonrio, ella hace lo mismo-.
Sarahlay estaba extrañada, nunca habia cruzado palabra conmigo, así que entiendo su expresión, su familia había cosinado para mí familia desde hace mucho tiempo, pensaba que no me había dado provecho su comida y se suponía que la estaba solicitando para anunciarle su renuncia, o algo parecido, sin embargo ella sabia controlar su angustia eso me dio Buena Impresión.
_ Duquesa Valerius... Eh.. Yo...
_ Dime Ana- La Interrumpó.
_ Bueno Ana- suelta una sonrisa tímida, pero luego baja la mirada tristemente-. Pido Disculpas, se que cambié el menú sin consultarle, de verdad.... Lo siento- le salió un poco bajo, casi como un susurro-. Así que asumo mi Responsabilidad-
Me di cuenta que no conocía a todo el personal tanto como pensaba, pero intento mostrar gentileza para que no se incomodara y sonrío levemente, para luego decir.
_ Señorita Sarahlay - aclaro mi garganta y humedesco mis labios, me pongo de pie- el hecho de que su familia haya servido a la mía me complace, y el motivo por el cual Wade solicitó de su presencia en el comedor es porque al probar la comida eh quedado mas que Atónita y extasiada- Digo dramaticamente-
Ella abre la boca para balbucear unas palabras pero agrego:
- Más que satisfecha, creo que había olvidado que se sentía.
Y es por ello que a partir de este momento se le doblará el sueldo actual, también sería para mí un gusto que todos los Domingos sin falta me tenga preparado un menú al igual o mejor que este. Claro si usted acepta, sin embargo si su respuesta es No- Digo para no presionarla o incomodarla la tomo del hombro pero ella se mantiene muy nerviosa-. quiero que este segura de que igualmente el Sueldo será doblado y no tendrá ninguna preocupación por su trabajo, ya que todo seguirá de igual forma.
Me alejo de ella y dejo que hable, pero debo admitir que ella por alguna razón que desconozco ya me agrado, creo que no debí haberla traído así.
Sarahlay estaba asombrada en extremo no tenía palabras abría y cerraba la boca, indesisa, decide hablar, con ojos un poco melancólico lo cual me desconcierta.
_Duquesa Valerius-.
- Sarahlay dime Ana no hace falta tanta formalidad-Digo de nuevo. Ella duda por un segundo pero intenta sonreir-.
- Bueno Ana sin duda esta es la mayor oportunidad que se me ah presentado y sería toda una experiencia- suelta en tono, muy bajo. Al decir esto me preocupo, tal vez me exedi un poco, pero no soy muy buena socializando, trago grueso pero ella prosigue- Así que mi respuesta es Sí- Sonrío de extremo a extremo, y exalo profundo, ¡¡Ahg que alivio!!- me comprometeré a cosinar para usted un menú digno de su exquisito paladar_
Estaba en la biblioteca leyendo un poco, amaba eso, pero algo me interrumpe en seguida, escucho la puerta abrirse. Doy un sobresalto por el sonido. Entra Wade Bruscamente, su respiración agitada, su pecho subía y bajaba.
- ¿Que ocurr....?
Ni siquiera pude terminar la pregunta, porque en seguida se me adelanto:
-Duquesa, allá abajo hay un hombre, dice ser un pgente, y que usted lo ah llamado -Suelta, aun agitado-.
Estaba un poco confundida, a decir verdad. Luego, pude comprender a que se referia.
- ¡¡¡Joder!!!!
Cuando lo procese, me levanté de inmediato y salí disparada hacia el recibidor. Dejando atrás al agitado de Wade.
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Los Media Luna: Un Cielo Despejado
RandomSiempre me hicieron pensar que yo era, solo un objeto, algo que se podía usar y desechar, ahora, la que tiene el poder de decidir el destino, soy yo, Y esa lista de nombres no se tachará sola. Pero ¿Porque se me va a dificultar tanto conseguir lo qu...
