Artem se despertó como de costumbre, a las 7:30 se duchó, se lavó los dientes y desayunó. La rutina de siempre que le empezaba a aburrir. Se despidió de su madre y bajó al garaje para que su Chofer le recogiera y se dirigiesen hacia el Instituto. Al llegar la puerta estaba cerrada había vuelto a llegar tarde.
-Fernando, mañana despiértate antes, que siempre llegamos tarde- Se quejó Artem
-Perdón señor, mañana estaré en el garaje veinte minutos antes- Se excusó el chofer.
Artem resopló y se bajó del coche con cara de desprecio. Llamo al telefonillo y le abrieron la puerta. Recogió su mochila y entró al colegio.
-Artem es tu séptimo día consecutivo llegando tarde, un día más y te quedas expulsado por el resto del trimestre- Dijo el Profesor de Lengua.
-Perdón profesor, no se volverá a repetir- Respondió con un tono irónico el chico.
Artem se sentó al lado de su mejor amigo Daniel, el cual le gustaba mucho. Era atractivo y muy gracioso.
-Hey, ¿Qué habéis hecho?- Preguntó Artem.
-Nada interesante- Respondió su compañero Daniel.
Después de dos largas clases tuvieron un recreo de treinta minutos. En el que Artem se quedó con su mejor amiga Mabel. Como de costumbre hablaban de su vida y de los compañeros. Mabel tenía muchos problemas en casa pero eso no le afectaba en nada a ella ella aunque su padre le clavara un cuchillo ella seguiría tan risueña y feliz como siempre.
-Artem... ¿Me vas a decir quien te gusta de una vez?- Le preguntó desesperadamente Mabel.
-Vale, te lo digo, pero no se lo digas a nadie- Respondió forzado Artem.
-Te lo juro- Dijo con un tono irónico Mabel.
-Daniel...-
-¡¿COMO?!- Gritó cuestionando a Artem.
-No se... Es que es muy guapo y me hace feliz estar con el- Confesó sincero Artem.
-Y, ¿le vas a pedir salir?- Preguntó Mabel
-¡Obvio que no! Ni sé si es gay o bisexual o lo que sea él...- Respondió Artem.
-Bueno, ¿Vas a venir a la fiesta con temática asiática esta noche? Vendrán Alfonso y su grupito de amigos- Preguntó burlona Mabel.
-Supongo... ¿Hay algún código de vestimenta?- Dijo Artem.
-Emm... Creo que sí, como es asiática ven con cosas de color rojo- Dijo Mabel
-Ah, perfecto, justo ayer me compre un conjunto precioso rojo en una tienda online- Dijo entusiasmado Artem
Sonó la campana de clases y los dos volvieron a sus respectivas aulas. Artem con felicidad acabo las clases de ese día y se fue a su casa corriendo. Acabó las tareas y se vistió con su conjunto. Era una camisa roja con un samurai japonés en la espalda no le cerraba del todo bien así que se la dejo abierta dejando su pecho y sus abdominales descubiertos. Los pantalones del conjunto eran suaves de una lana de mala calidad y muy fina por lo que se le acentuaba la entre pierna. No quería que su madre se preocupase por el así que se metió el maquillaje en su bolso rojo, se despidió de su madre y salió de su casa. Mabel nada más que el saliera de su casa le pitó para avisarle de que ya había llegado.
-Uy que guapo te has puesto, seguro que es por Daniel...- Exclamó burlona.
-Pues sí, a ver si se atreve a darme un beso ya, que ya toca- Respondió seguro.
Artem se subió en el coche y abrió el espejo de la parte superior del coche. Se puso el maquillaje con precisión y se bajaron del coche nada más llegar. Para la fiesta alquilaron muchas máquinas recreativas antiguas japonesas.
-Hola, ¿qué tal tío?- Dijo Daniel nada más ver al chico.
-Bien...- Respondió Artem cortado al ver que Daniel iba con unos calzoncillos muy ajustados que hacían que se la marcasen sus partes y no llevaba nada más.
- No es por nada pero mis ojos están aquí arriba- Dijo Daniel al ver que Artem estaba mirándole la entrepierna fijamente.
-Eh...Em...Es que...Perd...- Dijo con voz temblorosa Artem.
-Que es broma no te preocupes puedes mirar todo lo que quieras- Respondió con una voz sensual Daniel.
Acto seguido este se lanzó a darle un beso a Artem y Artem se asustó y echó la cabeza hacia atrás. En dos segundos asimiló lo ocurrido y cuando Daniel se iba a ir por vergüenza le cogió las caderas y le acercó a el haciendo que sus cuerpos se junten y le dio un beso del que nunca se olvidaría.
Daniel se tenía que ir porque trabajaba en un bar a las afueras de Madrid, España.
Artem se lo pasó genial la euforia del beso le dio adrenalina para el resto de la noche. Hasta que de repente una señora irrumpe en la fiesta. Estaba muy descuidada y la faltaba un ojo. Fue lentamente a por Artem. Con la respiración lenta y pausada le recito sus últimas palabras.
-Eres el siguiente, pero esta vez no estarás solo- Dijo la señora en su lecho de muerte.
La señora se desplomó y Artem se estresó mucho por la muerte de la señora al intentar llamar al teléfono de emergencias se cayó y se dio en la cabeza. Una luz se le aparecía en frente. Iba a por ella porque no tenía otra opción. La señora que irrumpió en la fiesta le acompañó dándole la mano.
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Solos
Science FictionEn una fiesta nocturna, Artem, el personaje principal de esta novela, se encuentra con una señora la cual le dijo algo que jamás olvidará. Al día siguiente, se despierta en un mundo, aparentemente, desierto, pero puede que no esté solo del todo. Est...
