¿αℓgυиα νєz ℓσ ρєиѕαѕтє?

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-¿Pero por qué?- comentaba el especialista sin comprender la situación y algo angustiado sintiendo cómo su corazón se quebraba.


-Solo... No vuelvas a hablarme nunca.- protestó el hada rubia aguantando sus lágrimas y dejando al joven confundido y solo.


-Stella!- gritó pero no lo escuchaba y se alejó cada vez más.


El devastado Brandon, quedó en el bar Músico Frutal totalmente aislado del resto del mundo. No escuchaba las melodías que llenaban el ambiente ni las voces y risas de las personas a su alrededor.


Su café estaba a la mitad, igual que su medialuna. Pasó una hora, dos, tres, y él aún no lograba emitir palabra ni movimiento, estaba absorto y aturdido por sus pensamientos.


"¿Acaso alguna vez no cumplió un capricho de ella? ¿Habría cambiado y ya no le gustaba como era él?" eran algunas de las preguntas que surcaban su perdida mente.


La gente había abandonado el lugar y estaba por cerrar. Una simpática pelirosada se acercó y tocó su hombro sacándolo de su trance.


-¿Brandon? ¿Todo en orden? Estamos por cerrar.- comentó algo preocupada ya que lo vio quedarse toda la tarde y hasta altas horas de la noche sentado en el mismo lugar.


-¿Eh?- el especialista la observó casi sin expresión en su rostro. -Lo siento. Ya me voy.- tomó su abrigo y se paró.


-¿Quieres... Hablar?- lo miró compadecida de ese joven tan adolorido y entristecido.Brandon no aguantó quebrar en un pequeño llanto desesperado. Se sentó y apoyó su frente en sus manos.


-No entiendo por qué razón Stella terminó conmigo. Hasta hace poco estábamos felices. Incluso...- hizo una pausa ya que recordó con dolor lo que tenía en su bolsillo. Sacó la pequeña caja azul con bordes dorados y se la mostró a Roxy. -Pensaba pedirle matrimonio.-


-Vaya, qué extraño que te haya abandonado. Siempre se los veía tan juntos.- ante este comentario, el especialista dio un gran suspiro y las lágrimas no pudieron evitar salir de sus ojos recorriendo sus mejillas enrojecidas por los nervios y desesperación de saberse dejado a la deriva por el amor de su vida. -Uy... Lo siento. No fue mi intención hacerte sentir peor.-El joven no dejaba de sollozar. La pelirosa decidió animarlo. -Ven. Vamos. Ayudame a ordenar. Te enseñaré a preparar tragos. Es muy divertido, ya verás.- le sonrió y tomó su mano para que la siguiese.


-Roxy no tengo muchas ganas. No estoy de humor.- limpió su cara con una servilleta del servilletero de la mesa en que se encontraban.


-Inténtalo. Te darás cuenta de que rápidamente despejas tu mente.- el especialista terminó por aceptar su invitación y tomó un balde con agua y un trapeador. Al cabo de media hora, entre los dos, habían dejado impecable el bar.


-¿Ya te sientes mejor?- Roxy se acercó al desdichado Brandon y le sonrió con amabilidad.-La verdad es que no. Quiero irme y estar solo.- refutó el joven sin emoción alguna.

¿Alguna vez lo pensaste?Stories to obsess over. Discover now