VI

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Johan cogió la bici familiar de su garaje y partió hacia la montaña.

Exhausto y tras caerse un par de veces a causa de rocas traviesas llegó arriba.

Desde ahí veía toda la costa, su casa y la casa de su querido "Stu". Podía ver el gran ventanal por el que se veía iluminado la figura de un gran piano negro; puede que ahora Steven tocara.

No sabía si estaba realmente enamorado pero cada vez que pensaba en él, una pequeña sonrisilla se dibujaba en su cara.

Johan necesitaba a "Stu", lo quería, necesitaba sentirlo junto a él, quería formar un mundo donde él y su chico perfecto fueran los dueños.

Las dudas voloteaban sobre su cabeza y de nuevo al mirar el ventanal, las lágrimas comenzaron a brotar.

Esa tarde era perfecta, los rayos de sol hacían del pueblo una escena perfecta donde los amantes podían pasear y sentirse protagonistas de una historia no escrita que comenzaría con un primer beso.

Johan lo necesitaba,

SÍ,

Necesitaba allí a Steven y decirle todo lo que sentía.

Amor entre teclas blancas y negrasWhere stories live. Discover now