We've updated our Content Guidelines.
Review the latest guidelines to keep sharing stories safely.

Prologo

93 4 0
                                        

Ya conoceran está historia, talvez hayan leído el principio o talvez no. Como sea el caso al leer esto comprenderán lo que pasó con el Joven llamado Marco Bott y su regreso a la tumba... lo contaré yo por ya sabemos que el no puede devido a su accidente..  ya habrán sabido que junto a la aclamada "loca del pueblo" Hange Zoe y su compañero Moblit Berner, ya con la máquina lista desde tiempo atrás y el sujeto con pocos minutos de muerto.. no quería esperar tanto para usarla, estamos listos, era la perfecta oportunidad aunque me entristecia el echo de tener que usar el cadáver de mi amigo para probar ¿pero saben? Una parte de mi estaba feliz de tenerlo a mi lado nuevamente, era momento de activar la máquina y comenzar, todo mi ser temblaba de miedo ¿Y si no funcionaba? ¿Y si por toda la descarga el cuerpo de Marcö terminaba echo pedazos? Una gran risa emocionada de escucho departe de Hange, comenza va a pensar que si era una loca, pero era la única persona a quien podía recurrir un simple principiante de científico he inventor como yo a esta locura... Departe de Moblit se oían unos "tenga cuidado" "use protección, no se valla a lastimar con una descarga" y cosas así, se notaba la preocupación departe de el... Cerré mis ojos con fuerza al oír el interruptor bajar, todo oía la electricidad pasar, oía las constantes risas, hasta que.. todo se calmo y fue cuando me atrevía a abrir los ojos, el par de locos se acercaba con rapidez al cuerpo de Marcö y por ende yo también.

El silencio reinaba el lugar, las miradas se posaban en aquel pecoso que descansaba en la cama metálica, restaba a Dios. Claro si existía, nunca fui muy creyente, que me perdonará, mi vista no se apartaba de aquel rostro lleno de pecas y ahora cubierto también por las venas que daban a relucir al parecer en todo su cuerpo, aún no había señales de nada ya están comenzando a pesar que era una gran perdida de tiempo y mandar todo al carajo.. un suspiro corto el silencio, un suspiro de vida ¡Marco estaba vivo! ¡Vivo! Los tres científicos saltabamos de emoción.
Habían pasado horas desde nuestro éxito, el par de castaños se había ido, claro... No sin primero beberse todo el alcohol que tenía guardado.. Tks.. par de alcohólicos, ya había amanecido y Marcö aún no despertaba, no había dormido en toda la noche no me habia separado del pecoso.. me ergui en mi silla al ver que se movía, estaba despertando! No podía contener mi emocion, al estar el pecoso sentado en aquella metálica "cama" me levanté y comenze a caminar de un lado al otro mientras me revolvia el cabello buscan las palabras para hablar mientras el solo me miraba confundido sin saber que pasaba.
—E..esto es... ¡Increíble! No puedo creerlo! Estás aquí, eres tú, me ves, respiras... Y.. y... Estás completamente vivo

Mientras yo seguía hablando del lo que había echó el solo se dignaba a mirarme y no lo culpaba no dejaba de hablar debido a la emoción, lo ví sonreír, esa sonrisa inocente que no quería perder, que me negue a perder y la traje devuelta conmigo... Con un poco de ayuda, habrio la boca para intentar hablar y en ese momento yo me caye, duro unos segundos pensativo, como si intentara recordar algo más bien, su ceño estaba ligeramente fruncido al igual que arrugada yo solo esperaba hasta que por fin esa dulce voz se hizo presente.

—D.. Disculpa pero... ¿Cual es tu Nombre?... ¿Cuál es el mío?.. n..no logro recordar nada..

Sentí mi alma destrozarse.. el echo de que Marco no recordara nada me hacía sentirme pésimo, al parecer era solo lo importante como hablar talvez escribir y leer.. no recordaba esos momentos divertidos y tristes.. la vez que fuimos al circo de la ciudad, yo solo lo acompañe porque sabía que Mikasa actuaría allí como acróbata.. y no me perdería la oportunidad de verla en un traje pegado al cuerpo.. digo, no estamos hablando de eso, esa noche en el circo Marcö estaba emocionado por los distintos actos que hay se presentaban a pesar de el ser mayor que yo parecía un niño pequeño ja.. ese día y el resto de mis días conociendolo y pasando una linda amistad con él eran los más divertidos.

—¿Que tal si nos presentamos bien? Soy Jean kirstein y tú eres Marco Bott... Un gusto

Le extendió mi mano cerrando mis ojos mientras sonreía, Marco siempre tubo esa habilidad de ver a través de las personas y saber cuándo estaban tristes o no, como sea aún tenía que revisar si su cuerpo estaba bien o solo eran unos momentos debido a la descarga eléctrica, pero en estos momentos no quería hacerlo, solo quería hablar con el...

—Huh.. Marco Bott, no suena tan mal... El gusto es mío Jean.

Volví a abrir mis ojos y Ahi estaba de nuevo esa sonrisa... Era feliz de forjar nuevos recuerdos con mi mejor amigo

FrankenFrecklessStories to obsess over. Discover now